Los pequeños comerciantes solicitan ayuda para revertir su "gravísima" situación

La Federación de Asociaciones Empresariales de la Distribución y el Comercio de Cantabria (Fediscom), que cobija a cerca de 2.000 establecimientos minoristas
La Federación de Asociaciones Empresariales de la Distribución y el Comercio de Cantabria (Fediscom), que cobija a cerca de 2.000 establecimientos minoristas
  • El colectivo pide el apoyo del Gobierno regional y los ayuntamientos de Santander y Torrelavega para poner en marcha medidas dinamizadoras

La Federación de Asociaciones Empresariales de la Distribución y el Comercio de Cantabria (Fediscom), que cobija a cerca de 2.000 establecimientos minoristas de la provincia, solicitó ayer la colaboración del Gobierno regional y de los dos principales ayuntamientos, Santander y Torrelavega, para revertir la «gravísima» situación por la que atraviesa el sector, objetivo que el colectivo cree posible aplicando algunas de las medidas tomadas en otras ciudades españolas y europeas.

Según el presidente de la Federación, Miguel Rincón, que reconoce el momento de dificultad por el que atraviesa el comercio minorista, «las políticas de apoyo a las grandes superficies, los agresivos convenios que tienen algunas cadenas, las aperturas indiscriminadas y el encarecimiento del suelo urbano» están lesionando seriamente al comercio minorista, por otro lado afectado, subraya, «por la falta de atractivos en algunos núcleos urbanos» (cines, aparcamientos gratuitos, actividades, etcétera) que están desviando todo el flujo de compradores hacia la periferia.

Con ese panorama, Rincón cree que urge la confección de un calendario anual que recoja, aglutinadas, cuantas medidas de dinamización se han tomado en otras localidades y que, en algunos casos concretos, «no dejan de ser actividades que ya se han realizado aquí».

El presidente, que pide al Gobierno de Cantabria una mayor implicación con un colectivo en declive, propone, por ejemplo, la organización de la Semana del Comercio, «que se celebraría el mes que viene -entre los días 17 y 22 de octubre- y en la que habría acciones formativas, actividades de animación callejera y reconocimientos a los comerciantes más innovadores o a los comercios más antiguos».

Además, Rincón sugiere la apertura del Observatorio del Comercio «desde el que medir exhaustivamente los niveles económicos, laborales o cualitativos» de los comercios, y del programa Whasapea Comercio «que permita a los comerciantes el empleo de esta potente herramienta de comunicación para acercar sus ofertas a los clientes».

También, plantea la elaboración de una Guía-Shopping Cantabria «con información de las zonas comerciales y de los diferentes tipos de comercio de Cantabria, e, igualmente, la distribución de guías comerciales de temporada (primavera/verano y otoño/invierno) «que acerquen a los cántabros las mejores ofertas, revitalizando la imagen del pequeño comercio y reforzando su presencia en el mercado».

Black Friday y Shopping Night

Esas iniciativas, precisa Rincón, se completarían con otras ya existentes y de un éxito contrastado como el Black Friday (el Viernes Negro) o el Shopping Night (la Noche de las Compras), dos propuestas comerciales que se llevarían a la práctica «aprovechando eventos singulares en los grandes núcleos urbanos» -como por ejemplo la Semana Grande de Santander- y a las que pondría el broche de oro la Gala del Comercio Cántabro.

Claro que, para hacer todo eso, «necesitamos la ayuda del Gobierno de Cantabria y de los ayuntamientos, Santander y Torrelavega», sobre los que Rincón asienta el futuro del comercio minorista.