La galerna se quedó en 'galernilla'

Bañistas se retiran de la playa del Sardinero ante el cambio experimentado este martes por los cielos en la capital.
Bañistas se retiran de la playa del Sardinero ante el cambio experimentado este martes por los cielos en la capital. / Antonio 'Sane'
  • El litoral se cubrió de niebla baja y las temperaturas bajaron de cuatro a ocho grados en solo 15 minutos

  • Este jueves lloverá y bajan significativamente las temperaturas. Para el fin de semana se esperan nubes y claros, pero no precipitaciones

La galerna que se había anunciado para este miércoles en Cantabria se quedó en una «galernita suave» que hizo caer la temperatura en la costa entre los cuatro grados en Santander y los ocho en la parte oriental de la región en solo 15 minutos. Pese a que Cantabria tenía activada una alerta amarilla en previsión de oleaje y vientos fuertes, por lo que se había pedido precaución, los efectos del fenómeno se redujeron a esa bajada de los termómetros y a la entrada de una niebla por el litoral que hizo salir a mucha gente de las playas. En Santander, de los 26,9 grados a las 11,00 horas se pasó a los 22,2 a consecuencia de la galerna.

Esta hizo acto de presencia a partir de las 11,30 horas, pero de forma mucho más débil de lo que se estimaba el día anterior. Se esperaba que el viento hubiera rolado súbitamente, aunque la única sensación que realmente provocó en el mar fue la niebla. A eso de las 13,30 horas se metió una masa de estratos en la franja costera procedente de Asturias que fue cubriendo todo el litoral, pero el giro del viento –que pasó de sureste a noroeste– no tuvo mayores consecuencias en el área central de la región. Se acusó más en la costa entre Vizcaya y Cantabria, por el contraste de temperatura que produjo (hasta ocho grados de caída), explicó el delegado de Aemet, la Agencia Estatal de Meteorología, José Luis Arteche.

En el interior se registraron dos incendios forestales que, según se indicó desde el Gobierno, no suponían ninguna amenaza, por localizarse en monte bajo y controlados. Uno de ellos, en Aniezo, donde uno de los operarios que participaba en su extinción, tuvo un incidente y fue trasladado al Hospital de Sierrallana con un traumatismo. El segundo fuego se declaró en San Vítores, en Valdeprado del Río.

Este jueves no se sufrirá el calor de los días pasados. Numerosas zonas de la región se despertarán con precipitaciones, que empezarán de madrugada. No serán importantes (apenas un preludio de las que tienen que llegar para los días 15 y 16) pero pasarán por agua las muchas fiestas que se celebran en Cantabria por el 8 de septiembre. Arteche, explicó que las lluvias «no será muy reseñable» y no alcanzarán el extermo sur de la comunidad.

En cambio, sí será para apuntar el descenso de temperaturas. En Reinosa alcanzaron los 34 grados a las 14,00 horas, mientras que para este jueves se anuncian máximas de 18 (casi a la mitad que este miércoles) y una mínima de siete, lo que supone un brusco recorte. El delegado de Aemet señaló que el enfriamiento generalizado se mantendrá todo el fin de semana, aunque lo calificó de «transitorio». Valderredible se anotó la temperatura más alta de la región. En Cubillo del Ebro tuvieron 35,2 grados, mientras en Soba se quedaban en 33,9 grados y en Tama (Cillorigo de Liébana), que el martes llegó a 37.3, se registraron cuatro grados menos de máxima.

Aemet predice queeste viernes habrá menos nubes que . Las temperaturas mínimas podrían seguir en descenso y las máximas subirán, más en el sur, en la Cantabria del Ebro.