La dimisión de Puerto Gallego provoca otro rifirrafe entre Podemos y el PSOE

Puerto Gallego en el hemiciclo del Congreso de los Diputados, saludando a Patxi López. La imagen es de enero de este año.
Puerto Gallego en el hemiciclo del Congreso de los Diputados, saludando a Patxi López. La imagen es de enero de este año. / EFE
  • Los regionalistas y Ciudadanos respetan el paso que dará la diputada mientras los populares, que se sumaron a la denuncia, guardan un significativo silencio

El anuncio de dimisión de la diputada socialista por Cantabria Puerto Gallego –que renunciará a su acta la semana entrante al saberse investigada por el Tribunal Supremo por presunta prevaricación– levantó ayer dos silencios significativos (el del PP y el de los miembros del aparato de su propio partido), dos reacciones de comprensión y apoyo por el paso dado (las de Ciudadanos y los regionalistas, socios de Gobierno en la comunidad) y un nuevo rifirrafe a golpe de comunicado entre Podemos y el PSOE. Podemos ve bien la decisión de Gallego, aunque aprovechó para arremeter contra el Partido Socialista por haberla mantenido en las instituciones, ante lo que el PSOE reaccionó con indignación.

La exalcaldesa de Santoña se mantendrá en mutis público hasta que presente efectivamente la dimisión, adelantó José Guerrero, secretario de Acción Electoral y Programas del PSOE, quien señaló que ningún integrante de esta formación hablará sobre el caso hasta que la propia Gallego dé todas las explicaciones que considere pertinentes dentro de unos días. «Tiene mucho que decir, pero vamos a ser respetuosos con sus tiempos», pidió el portavoz.

Esto significa que ni la secretaria general del PSOE cántabro, Eva Díaz Tezanos, ni Ricardo Cortés, que tomará posesión como diputado en el Congreso de los Diputados en representación de Cantabria al correr la lista con normalidad, harán declaración alguna antes que la diputada. A Cortés, que ayer se negó a atender a El Diario Montañés, le va a llegar esta encomienda justo cuando estaba a punto de empezar a colaborar con el Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso en cuestiones internacionales.

Los socialistas solo hicieron una excepción a su pacto de silencio. Emitieron un comunicado en el que afirman que Gallego ha actuado con corrección para, acto seguido, contestar a Podemos. La misma noche en que la exalcaldesa avanzó su intención, Podemos la calificó de «correcta», pero al tiempo criticó que el PSOE mantuviera a Gallego como cabeza de lista en los dos últimos procesos electorales con el objetivo de «dilatar el proceso consumiendo recursos judiciales en un caso que, de no existir la figura del aforado, ya estaría probablemente visto para sentencia y resuelto de forma más barata y eficaz». Esta idea fue recalcada ayer por Rosana Alonso, rival de Puerto Gallego en las urnas en los dos últimos comicios.

Desde Podemos también se dijo en la noche del viernes que la mancha para el PSOE «podría haber sido menor –aunque no menos grave para Cantabria– si no se hubiera empecinado en utilizar las instituciones como escudo para protegerla al más puro estilo valenciano», en referencia a Rita Barberá, colocada por el PP en el Senado para que pudiera gozar de los beneficios del aforamiento al conocerse la posible financiación ilegal del partido.

La comparación enojó al PSOE cántabro, que la tachó de «desafortunada». En esta formación solo la entienden desde «el rencor hacia el PSOE del actual secretario general de Podemos Cantabria, Julio Revuelta», a quien se recordó su pasado como secretario de Juventudes Socialistas de Polanco, lo que «le empuja a soltar falsedades y demagogia a partes iguales desde Podemos sólo para resarcirse de su odio a los socialistas».

Silencio absoluto del PP

Al margen de esta nueva pelotera entre los dos partidos, ayer fue llamativa la reserva de que hizo gala el PP cántabro, desde el que se limitaron a un escueto «no haremos valoraciones» al serle solicitada su opinión. Cabe mencionar que el PP se sumó, en 2010, a la denuncia que inicialmente planteó por prevaricación un concejal de Santoña (Leoncio Calle Pila) del Movimiento Falangista hace ya siete años y medio. Por tanto, el PP es una de las organizaciones directamente responsable del proceso judicial que a partir de ahora encara Puerto Gallego ante el Tribunal Supremo.

«Coherencia»

Ni regionalistas ni Ciudadanos escurrieron el bulto. Desde el PRC, el portavoz del grupo parlamentario, Pedro Hernando, opinó que la decisión de Puerto Gallego «es un ejemplo de lo que deben hacer los políticos en su situación». Hernando, también santoñés, indicó que «partiendo del respeto a la presunción de inocencia a que tiene derecho la diputada, ella se había comprometido con los electores a renunciar si el Supremo la investigaba y, por eso, es destacable su coherencia».

El regionalista apuntó que el resto de partidos «deberían tomar ejemplo, porque esto es justo lo que demandan los ciudadanos: que los políticos seamos consecuentes con los compromisos que se adquieren», algo que, a sus ojos, Gallego ha cumplido de forma escrupulosa.

Félix Álvarez, diputado nacional de Ciudadanos por Cantabria, se manifestó en términos similares. «La Justicia tendrá que dilucidar si las acusaciones que se le han hecho son ciertas o no y, ante esto, respeto. Pero Ciudadanos «tiene claro que los códigos deontológicos son importantes en política» y, por tanto, Álvarez se mostró «totalmente de acuerdo» con el inmediato abandono de la diputada de su escaño.

El actor santanderino consideró, además, que a Puerto Gallego «le honra todavía más» haber dimitido «cuando ni siquiera se le ha abierto juicio oral».

PRC: «Es un ejemplo de lo que deben hacer los políticos en su caso»

Para los regionalistas, socios de gobierno del PSOE en el Gobierno cántabro, el paso dado por Puerto Gallego «es un ejemplo de lo que deben hacer los políticos en su situación». Así lo señaló Pedro Hernando, que remarcó que la diputada «ha cumplido su compromiso con los electores y con las demandas de los ciudadanos, que quieren gobernantes coherentes».

Podemos: «Debiera haber dimitido antes y no haberse aforado»

Para la parlamentaria Rosana Alonso, la dimisión de Puerto Gallego es «acertada, vista la situación», pero también entiende que la socialista «debería haber renunciado antes» y no haber llegado «a aprovechar el aforamiento» al que le da derecho su condición de diputada nacional, «porque se hubiera ahorrado muchos recursos a los españoles».

Ciudadanos: «La renuncia la honra porque ni siquiera se ha abierto juicio»

El diputado Félix Álvarez está «totalmente de acuerdo» con la decisión de Puerto Gallego. «Creo que la renuncia la honra, porque este es el camino a seguir cuando estás imputado. Todavía más la honra porque no se ha abierto juicio», y va a renunciar, «incluso antes de lo que dictan los códigos deontológicos» de los que Ciudadanos, recordó Álvarez, «hace bandera».