La UC no realizará ninguna prueba de acceso adicional a la reválida

La Selectividad desaparece, pero el nuevo modelo de acceso a la universidad será muy similar.
La Selectividad desaparece, pero el nuevo modelo de acceso a la universidad será muy similar. / Javier Cotera
  • La Universidad de Cantabria y las otras ocho que forman el G-9 pactan un modelo común de admisión, muy similar al de los últimos años, que mantendrá la estructura de calificaciones de la Selectividad

El Grupo G-9, el colectivo de universidades que son las únicas de carácter público en sus respectivas comunidades autónomas y del que forma parte la UC, ha acordado un sistema común de admisión para el curso 2017-2018 que será muy similar al desarrollado durante los últimos años: se realizará una sola prueba de acceso –la organizada en cada comunidad autónoma, se llame reválida o como finalmente quede definida–, la universidad no efectuará ninguna otra adicional y se mantendrá la estructura de calificaciones de la vieja Selectividad. Este documento persigue además asegurar la movilidad de estudiantes en todo el territorio y la igualdad de oportunidades que pone en peligro el desarrollo de la Lomce.

En líneas generales, en la nota de acceso –hasta un máximo de 10 puntos– la media aritmética de las calificaciones obtenidas en los dos cursos de Bachillerato supondrá un 60%, y el 40% restante provendrá de la calificación obtenida en la prueba que se organice al efecto en cada comunidad autónoma al final del presente curso. Una prueba que, en teoría, debería ser la discutida reválida final de Bachillerato de la Lomce que entra este curso en vigor, aunque la oposición demostrada por la mayoría de las administraciones regionales –entre ellas la cántabra, que ha presentado un recurso contra ella en el Tribunal Supremo– y la incertidumbre que rodea a la conformación del nuevo Gobierno central –hasta el PP está dispuesto a congelar la polémica ley educativa si se facilita la investidura de Rajoy–, la ponen ahora mismo muy en duda.

En cualquier caso, ante esta incertidumbre, los responsables del G-9 pretenden «tranquilizar» al alumnado y han alcanzado esta semana este importante acuerdo. De esta manera, habrá una sola prueba para la admisión a las universidades, que será la organizada en cada comunidad por el Gobierno autonómico –a partir de este curso se ven obligados a asumir la responsabilidad de forma exclusiva–, mientras que los centros universitarios integrados en este colectivo no realizarán ninguna otra prueba de acceso específica, pese a que lo recoge la Lomce. «La normativa permite una prueba adicional para regular la admisión, pero nosotros no la vamos a realizar», explica Consuelo Arranz, vicerrectora de Estudiantes y Emprendimiento de la Universidad de Cantabria, que estuvo presente en Logroño en la cumbre del G-9, del que forman parte, además de la UC, las universidades públicas de Castilla-La Mancha, Extremadura, Baleares, La Rioja, Oviedo, País Vasco, Navarra y Zaragoza, que agrupan a unos 200.000 estudiantes presenciales.

El pacto permitirá además mantener la estructura de calificaciones de la Selectividad (o la PAU, tal y como se la conoce en los últimos años), con ese reparto de 60% y 40% entre el expediente y la prueba final, hasta un máximo de diez puntos. Para obtener los cuatro puntos adicionales de nota específica se mantienen esencialmente las mismas ponderaciones que en cursos anteriores, aunque incorporando las nuevas asignaturas de 2º de Bachillerato. De cualquier modo, el acuerdo asegura que todos los alumnos tendrán la posibilidad de obtener la calificación máxima de 14 puntos con las calificaciones de materias troncales generales y troncales de opción. Con esto se garantiza la igualdad de oportunidades de acceso y admisión para todos los alumnos que quieran acceder a la universidad, con independencia de la comunidad autónoma de procedencia y de la oferta y casuística de cada territorio.

El distrito único

El documento será elevado a la CRUE –Conferencia de Rectores– para tratar de extender el acuerdo al resto de universidades, de modo que se siga garantizando el distrito único universitario. «Es muy probable que la CRUE acepte este documento y se sume a él, porque la idea es compartida, como se ha podido observar en las reuniones sectoriales previas», manifiesta Arranz.