El inicio del curso en Secundaria se retrasa una semana e incumple el nuevo calendario

Los pasillos del IES José María Pereda de Santander mostraban ayer una imagen muy poco habitual para el primer día de curso.
Los pasillos del IES José María Pereda de Santander mostraban ayer una imagen muy poco habitual para el primer día de curso. / Daniel Pedriza
  • La mayoría de centros públicos no podrán comenzar su actividad docente hasta el próximo lunes, una semana después de la apertura del curso

Un llamativo silencio reinaba ayer por la mañana en la mayoría de los institutos de Santander, especialmente sorprendente para ser el primer día de curso en la ESO, Bachillerato y Formación Profesional. En el Santa Clara, el Pereda, el Torres Quevedo o el Villajunco no había ni rastro de alumnos en los accesos, los vestíbulos o los pasillos. Ni siquiera en las clases o salones de actos para las presentaciones tan propias de estos días. La situación se repetía en el IES Gutiérrez Aragón de Torrelavega o el Ataúlfo Argenta de Castro Urdiales, por citar dos de los centros públicos más importantes de dos de las localidades más pobladas de la región. Y también en Colindres, Reinosa, Los Corrales, Astillero, Cayón...

En vez de estudiantes, en las puertas de acceso a los centros públicos destacaban unos carteles que indicaban las fechas y horarios de las presentaciones por cursos y el inicio de las clases, marcadas para el 19 de septiembre, justo una semana después de la apertura oficial del curso, por lo que Cantabria incumplirá los 175 días lectivos que marca la ley y el primer parón vacacional que establece el nuevo calendario llegará con apenas seis semanas de clase.

«Educación puso una fecha –el día 12– que sabía que este año no se podría cumplir», indican desde el IES Torres Quevedo. «Una cosa es lo que se sueña y otra la realidad», añade expresivo Mariano González Pizarro, director del Ataúlfo Argenta. «En centros tan grandes como el nuestro, con 1.300 alumnos, es imposible comenzar tan pronto», insisten desde el instituto Santa Clara. Los centros, abrumados por la carga de trabajo de estos días y las explicaciones continuas que deben dar a padres y estudiantes, no entienden por qué Educación se atrevió a «vender a la sociedad» una fecha de inicio de curso que era consciente que muchos no podrían cumplir.

De esta manera, la normalidad que marcó el pasado jueves el estreno del nuevo curso en Infantil y Primaria se convirtió ayer en todo lo contrario en Secundaria, hasta el punto de que el Partido Popular extremó las críticas al consejero de Educación y calificó la situación vivida como «caótica». «El día 19 la actividad lectiva será a tiempo completo, algo que ocurre todos los años», defendió Ramón Ruiz. El problema es que este año el nuevo calendario traía consigo un adelanto en las fechas de arranque que, al menos en Secundaria, no se ha cumplido, excepto en unos pocos centros, los más pequeños, como el que visitó ayer el consejero, el instituto Vega de Toranzo de Alceda (112 alumnos), para inaugurar el curso de forma oficial mientras muchos otros apenas tenían actividad.

¿Por qué se ha llegado a esta situación? Las respuestas eran unánimes, ya provinieran de secretarias, jefes de estudio o directores. La fusión del viejo calendario con el nuevo ha provocado «distorsiones» que impiden que la vuelta a las clases de buena parte de los más de 25.000 alumnos que cursan estas enseñanzas medias en centros públicos sea tan temprana como se había acordado entre Educación y la Junta de Personal Docente en la definición del curso.

El retraso está provocado por una concatenación de factores: los exámenes extraordinarios de septiembre, que finalizaron el pasado día 5; la publicación de las notas, la posterior revisión de las mismas y las actas; y el plazo de matriculación de estos alumnos, que concluyó el pasado viernes, entre otros factores, tal y como detalla Elena Vicente, directora del IES José María Pereda. Con lo cual, hasta ayer, muchos centros no han podido empezar a realizar el reparto de los alumnos por grupos, la organización de los horarios, la asignación a los profesores... Una tarea de coordinación laboriosa, que según explica el jefe de estudios de este centro, Antonio Suárez, suele llevar una semana de trabajo, a lo que se añade además la complejidad derivada de la implantación de la Lomce, que este curso llega a 2º y 4º de la ESO y 2º de Bachillerato, con muchos itinerarios diferentes que pueden elegir los estudiantes, lo que obliga a reestructurar la hasta ahora habitual composición de los grupos. Y si a todo esto se suma que el jueves es festivo en toda Cantabria –y el viernes también en Torrelavega– el inicio de curso en Secundaria se ha convertido en una carrera de obstáculos.

El patio del instituto José María Pereda, completamente vacío ayer por la mañana.

El patio del instituto José María Pereda, completamente vacío ayer por la mañana. / Daniel Pedriza

Todas estas circunstancias impiden que, hasta el próximo lunes, la mayoría de los 50 institutos públicos de Cantabria –el PP lo cifra en el 90%– estén preparados para comenzar las clases, aunque algunos advierten que quizás sea más tarde, como el Torres Quevedo, que cita el día 21. Un hecho que, sin embargo, no se produce en los 35 centros concertados de la región, que, tras las presentaciones de ayer, comenzarán hoy las clases a tiempo completo con total normalidad. «No tengo constancia de que haya problemas en ningún centro», resumía anoche Mónica Haro, presidenta de Concapa.

Educación resta importancia

La propia Consejería de Educación admite las «pequeñas distorsiones» –tal y como define– que rodean al inicio del curso, pero quita trascendencia a que las clases comiencen más tarde. «La incorporación se ha producido hoy –por ayer– en centros pequeños y se hará de forma paulatina y escalonada en otros de mayor tamaño, en función de su capacidad y organización, de forma que el día 19 la actividad lectiva será a tiempo completo, con cinco horas de clase. Hay normalidad en la complejidad», aseguraba ayer Ramón Ruiz. Una opinión que era compartida por Alonso Gutiérrez, director general de Innovación y Centros Educativos, que reconoce que este inicio escalonado se ha «complejizado» por las razones antes apuntadas: «El 19 estará todo resuelto».

Los responsables de Educación defienden que, aunque no haya clases, los centros están abiertos y sí hay actividad, ya que la presente semana se dedica al reparto del banco de libros y presentaciones por cursos –duran una hora como máximo–, por lo que no creen que se esté incumpliendo el calendario escolar pese a que a los adolescentes apenas pisen el instituto. En cualquier caso, Ruiz anunció su voluntad de mejorar este proceso para el próximo curso, habida cuenta de que «ya no habrá pruebas de septiembre, con lo cual todo el alumnado estará colocado en julio en sus respectivos grupos».