Cantabria se harta de los problemas con el tren

Uno de los vagones del tren que se quedó sin maquinista el pasado martes en la estación de Osorno, al haber completado sus horas de conducción.
Uno de los vagones del tren que se quedó sin maquinista el pasado martes en la estación de Osorno, al haber completado sus horas de conducción. / DM
  • Los empresarios piden a los políticos que se unan y reclamen soluciones. El Gobierno habla de «castigo», Podemos pide la comparecencia de Revilla y Ciudadanos echa en falta «reinvindicación»

Primero enumera: «No sólo somos los únicos que nos quedamos sin AVE, seremos los últimos en la alta velocidad, hemos sufrido los problemas en la catenaria, descarrilamientos, obras en pleno verano...». Es la lista de Francisco Martín antes de lanzar sus conclusiones. «Es casi un castigo, nos tienen aislados», explica el consejero. Ayer le tocó hablar en nombre del Gobierno sobre ‘los problemas del tren’ en la región. Del tren en general. El maquinista que se marchó el martes a medio camino, el conflicto de sus compañeros de la antigua FEVE, los transbordos en autobús... «Llevamos con problemas quince años. Como Comunidad Autónoma ya está bien, tenemos los mismos derechos que los demás, pero no lo sentimos así». ¿Y qué van a hacer? El Ejecutivo regional –«indignado», dicen– insiste en que no tiene competencias. «Seguiremos reivindicando, pero es difícil ante un Gobierno que aparentemente no quiere». Precisamente eso, una reivindicación conjunta, unánime, es lo que va a pedir Podemos en el Parlamento. Quieren que el presidente Revilla comparezca. «Las infraestructuras de Cantabria no pueden ser el chiste de este país». Ciudadanos, por su parte, habla de «dejadez absoluta» y echa en falta «pelea». Sólo el PP evita meterse de lleno en el asunto. Ayer se limitó a lamentar lo ocurrido en el tren hasta Madrid: «Rechazamos este tipo de planteamientos que al final perjudican a los ciudadanos» fue su escueta valoración.

Fue un día de reacciones. Como si la parada a mitad de camino de la locomotora que viajaba a Madrid hubiera colmado el vaso. «El tren en Cantabria se está convirtiendo en un problema», llegó a decir Rubén Gómez (Ciudadanos), que aseguró, en todo caso, no ver «al Gobierno demasiado preocupado». «Revilla parece más interesado en sacarse una foto con un tren nuevo que en pedir que se cumplan los servicios que tenemos, los obligatorios de todos los días». Podemos quiere, precisamente, que sea Revilla el que hable en el Parlamento. Que hable y que les deje hablar, por lo que piden que comparezca de forma voluntaria más allá de la pregunta en el primer Pleno de cada mes que les concede el Reglamento de la Cámara. «Queremos que se mojen todos. Que aunque nos pongamos a parir, se pueda reivindicar de forma unánime y que todos los partidos con representación el el Congreso instemos a nuestros diputados para que presionen e incluyan en la agenda el debate de las infraestructuras de Cantabria de una vez por todas», aseguró José Ramón Blanco. Ya no es el AVE o la conexión con Madrid. Son las cercanías, los de media distancia... «Hay un deterioro progresivo del servicio interno y de los que salen hacia fuera», apuntó.

Martín no sabe si Revilla comparecerá. Él insiste en que la postura del Gobierno ha sido «firme en los propósitos y seria en los planteamientos». Reivindicativa desde el «respeto institucional». «Sólo exigimos que nos traten como a los demás porque el Gobierno puede estar en funciones, pero el país no». Denuncia una «desprotección», la «falta de inversiones» en la antigua FEVE y un «servicio doméstico francamente mejorable». «Es triste ver cómo languidece. Verlo como un espectador que no puede hacer más que pedir». Según él, pedir y también hacer propuestas y poner facilidades para llevarlas a cabo. Aquí el consejero también enumera: apartaderos, doble vía con Torrelavega, el servicio Atendo para las personas con discapacidad...

Los empresarios

«Tenemos que exigirles que se pongan de acuerdo para reclamar, pero no sólo ‘de palabra’. Ya está bien de ‘enfados’, seamos serios de una vez por todas». Eso lo dijeron desde la CEOE. El presidente de los empresarios cántabros fue el más ‘expresivo’. «Impresentable», definió Lorenzo Vidal de la Peña. «Estamos hablando en los cursos de verano de la digitalización y fallamos en lo más básico. ¿Por qué? Es aberrante si lo piensas un poco... Que no haya maquinistas para llevar los trenes. Es algo más grave de lo que superficialmente estamos viendo. Los trenes, el aeropuerto, las líneas con Madrid... Cantabria no puede estar en 2016 en esta situación».Y desde la Cámara de Comercio, un discurso similar. «El ferrocarril ha sido siempre y sigue siendo una de las grandes preocupaciones y una de las grandes reivindicaciones». Para su presidente, Modesto Piñeiro, «no parece de recibo que las obras de mejora/mantenimiento que se están efectuando estén generando un trastorno casi cotidiano con continuos trasvase de tren a autobús y viceversa». «Cantabria no se lo merece y tampoco se lo puede permitir».