La Universidad se asegura el apoyo económico del Gobierno hasta 2020"

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El rector y el presidente de Cantabria han inaugurado el curso universitario durante un acto celebrado en el Paraninfo de la calle Sevilla de Santander. / Celedonio Martínez

  • El rector Ángel Pazos anuncia las bases del pacto alcanzado con el Ejecutivo cántabro, que supone un "significativo aumento" de la asignación para 2017 y permite "definir" unos objetivos claros hasta 2020

El acto oficial de apertura del nuevo curso de la Universidad de Cantabria estuvo ayer completamente marcado por el anuncio del principio de acuerdo al que han llegado la institución académica y el Gobierno regional para los próximos cuatro años, que permitirá a la UC, dentro del escenario económico actual,afrontar el futuro próximo «con estabilidad y optimismo», según destacó el rector Ángel Pazos en su discurso. «Nos acerca de forma definitiva, después de cinco años, a la estabilidad presupuestaria», añadió sobre ese Contrato-Programa plurianual que, ahora sí, tiene sentadas sus bases y está solo a falta de la firma después de muchos meses de negociaciones y algunas incertidumbres. El acuerdo verbal es total, según confirmaron ambas partes, y solo falta ponerle rúbrica en «muy breve plazo».

«Me satisface poder afirmar en este acto que hemos alcanzado ya las bases de un acuerdo para la próxima firma de un Contrato-Programa cuatrienal, un acuerdo que recoge un aumento significativo de la asignación para 2017», transmitió el rector. Cabe recordar que en 2016 la UC ha recibido 68,9 millones del Gobierno de Cantabria, dos más que en 2015. Sin indicar las cifras exactas recogidas en ese pacto, Pazos sí explicó que supone, para 2017, «un incremento porcentual superior al ya obtenido en el presente año –ha sido de un 3,24%–; y, para los tres años siguientes, la formulación de unos objetivos claros, con una serie de indicadores de cumplimiento y sus correspondientes compromisos presupuestarios». Lo hizo ante la atenta mirada del presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, y de la vicepresidenta y consejera de Universidades, Eva Díaz Tezanos, que encabezaron la representación gubernamental. También estuvieron presentes el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna; la presidenta del Parlamento regional, Dolores Gorostiaga; y el rector de la UIMP, César Nombela, entre otras autoridades.

Revilla confirmó los términos expresados por Pazos y aseguró que el Contrato-Programa acordado garantiza la «suficiencia financiera» de la Universidad, ya que, entre otros aspectos, cubrirá el 100% de los costes de personal, cuando este año, por ejemplo, ha cubierto el 98,9%. «El acuerdo va a proporcionar la cobertura y la flexibilidad financiera suficientes para que la UC pueda desarrollar sus actividades docentes e investigadoras en las mejores condiciones posibles», subrayó el presidente regional, que hizo hincapié en el esfuerzo que realiza un Ejecutivo «endeudado hasta las cejas, hipotecado e intervenido» para incrementar el presupuesto dedicado a la UC para el próximo año. «Pese a todas las dificultades, no escatimaremos esfuerzos para reforzar el papel de la Universidad como fuente de progreso para Cantabria», sentenció Revilla.

«Sensibilidad»

«Hemos encontrado en el Gobierno cántabro una elevada sensibilidad hacia nuestras peticiones», agradeció Ángel Pazos a Revilla, para recordar a continuación que, a la hora de realizar sus demandas, la UC «ha sido muy consciente de la situación económica que viven el país y la comunidad, y ha realizado un ejercicio de responsabilidad y sensatez».

Después de una reducción presupuestaria muy marcada en los años más duros de la crisis –que solo comenzó a revertirse tímidamente en los dos últimos ejercicios– y de los importantes ajustes que supusieron, «que han sido entendidos con un alto sentido de la responsabilidad», Pazos celebró que ese marco presupuestario «estable y definido» que se recoge en el nuevo Contrato-Programa «nos permitirá realizar una planificación razonable; lograr la ansiada suficiencia financiera, es decir, la garantía de la asunción de la totalidad de la nómina; y el indispensable crecimiento en capítulos como la mejora docente, la investigación, la internacionalización o la necesaria inversión en obras y equipamiento para seguir siendo competitivos».

En este contexto de optimismo de cara el futuro, el rector quiso recordar y agradecer la labor de su antecesor –y amigo– José Carlos Gómez Sal, que «no solo supo mantener la nave a flote, sino también los estándares de calidad en un momento especialmente complejo de crisis».

El anuncio de la inminente firma del Contrato-Programa hasta 2020 dejó en un segundo plano las otras muchas conclusiones que dejó el acto académico, al que estaban invitadas las familias de los nuevos alumnos que se incorporan este curso a la Universidad de Cantabria. En total, entre los grados, másteres, doctorados y títulos propios, alrededor de 12.500 estudiantes se formarán este año en esta institución pública. A todos ellos, a los nuevos y a los veteranos, Pazos transmitió ese optimismo que presidió el evento. «Aún en la dramática situación actual de paro juvenil, la formación universitaria sigue siendo un elemento clave para mejorar la empleabilidad. Numerosos estudios demuestran que la tasa de paro de los graduados superiores en España es claramente inferior a la del global de la población: en Cantabria, es un 30% menos», comentó el rector, animando a los estudiantes a no cejar en su empeño.

De esos 12.500 alumnos, cerca del 80% son cántabros, cifra que revela que «la sociedad de Cantabria deposita en nuestras manos la responsabilidad de formar a cerca del 40% de la población que se encuentra en edad universitaria», destacó el máximo responsable de la UC. «Ese es, y tiene que ser, nuestro primer servicio a la sociedad cántabra: formar a todos estos chicos y chicas; formarlos no sólo en las aptitudes profesionales, sino en nuevos valores y actitudes: la igualdad, la solidaridad social y la cooperación, así como el fomento de las nuevas competencias que la sociedad les requiere ya, como es el caso del emprendimiento», continuó. «Tenemos en nuestras manos una parte importante del futuro de Cantabria, es decir, de nuestro futuro y sé que no les vamos a defraudar».

La calidad como referente

Pazos subrayó que «la calidad» es la característica principal que debe guiar la docencia de esos estudiantes, pero también la investigación y transferencia a la sociedad, las otras dos funciones principales de la Universidad. «Enseñar con calidad, investigar con calidad y transferir con calidad es nuestra obligación», sentenció. «Y ¿qué tal lo está haciendo la Universidad de Cantabria actualmente?», se preguntó a continuación. «Creo, con toda modestia, que tenemos una buena Universidad fruto del trabajo diario de todos sus profesores, investigadores y personal de administración y servicios, del esfuerzo de sus estudiantes y del apoyo de la sociedad», concluyó. El rector apoyó estas aseveraciones en múltiples indicadores externos que «nos colocan en un lugar destacado en el panorama nacional», y también internos, como los que indican que cerca de un 80% de los estudiantes aprueban la actuación de la UC en el ámbito docente. «Pero esta imagen positiva no puede dejarnos satisfechos, debemos alejarnos de la autocomplacencia. Queremos conseguir que no sea el 80%, sino el 100% el que piense que lo hacemos bien; y este rector adquiere ese compromiso públicamente».

Entre las acciones de mejora que va a emprender para el nuevo curso, el primero completo que él y su equipo estarán al frente de la UC, Pazos anunció que se «culminará el análisis riguroso de la plantilla que estamos llevando a cabo, que debe asegurar eficacia y equidad en la disponibilidad de nuestros recursos humanos, garantizando el reemplazo generacional; se llevará a cabo un estudio detallado del mapa de titulaciones, con el objetivo último de lograr una oferta académica de calidad; definiremos las estrategias dirigidas a la captación de talento, tanto interno como externo; continuaremos la política de apoyo a la investigación; y desarrollaremos un plan de ordenación de espacios que permita optimizar el uso de todos nuestros edificios e instalaciones», entre otras acciones concretas.

Y, aunque «podemos afirmar que seguimos avanzando con paso firme hacia la plena integración de nuestra Universidad en la sociedad de Cantabria», el rector reconoció que «queda todavía mucho por hacer», por lo que cifró entre sus objetivos principales «servir más y mejor a la sociedad que nos mantiene».

En su primera inauguración del curso universitario como rector, Ángel Pazos también se ha referido a su predecesor en el cargo, José Carlos Gómez Sal, quien en un "momento especialmente complejo de crisis", según el rector, "no sólo supo mantener la nave a flote, sino también los estándares de calidad en todas las actividades de la institución".

También ha destacado la "excelente" lección inaugural que ha impartido en este acto el catedrático emérito de la Universidad Politécnica de Madrid, Miguel Aguiló, bajo el título 'El arte de construir y la cuestión de su sentido'.

Aguiló ha comenzado su lección con un reconocimiento para la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, que cumple su 50 aniversario y que fue el germen de lo que con el paso del tiempo se ha convertido en la Universidad de Cantabria.

Según los datos aportados por la secretaria general de la UC, Sonia Castanedo, los últimos ejercicios de la institución académica han venido marcados por una fuerte disminución del presupuesto total.

Castanedo ha explicado que, en lo relativo a la asignación del Gobierno de Cantabria, la UC ha recibido en 2016, 68,9 millones de euros, un 3% más que en el 2015, aunque esta cifra representa todavía casi un 8% menos que en el año 2009.  

La Universidad cuenta actualmente con 1.246 miembros del sector personal docente e investigador y 568 del sector personal de administración y servicios.  

En el curso 2015-2016, un total 11.186 estudiantes se matricularon en las 29 titulaciones de grado, 43 Máster oficiales y 20 programas de doctorado. Si se les añaden los 1.409 estudiantes matriculados en títulos propios de la UC y los 2.114 en los cursos de verano, hacen un total de casi 15.000 personas que pasaron por las aulas de la Universidad de Cantabria.