800 personas serán elegidas por sorteo el próximo jueves para ser candidatos a jurado

El caso del enfermero que asesinó a un padre y su hija en la playa Salvé de Laredo fue juzgado por un jurado popular en 2015.
El caso del enfermero que asesinó a un padre y su hija en la playa Salvé de Laredo fue juzgado por un jurado popular en 2015. / EFE
  • La mayoría de las alegaciones de los que finalmente son designados se refieren a que son personas mayores de 65 años, ya que el sistema no discrimina por la edad

Los años pares toca sorteo, y no es de lotería. Se trata de seleccionar a los candidatos a jurados populares en Cantabria, un proceso que se celebrará el próximo día 29, las diez de la mañana, en la Audiencia de Cantabria. El sorteo es público y puede ser presenciado por toda aquella persona que lo desee, aunque la experiencia dice que "nunca viene nadie", reconoce el actual presidente del tribunal, el magistrado José Arsuaga. Los elegidos se convierten en potenciales jueces legos, listos para enjuiciar a funcionarios sospechosos, supuestos asesinos o presuntos malversadores de fondos públicos. Para la realización del sorteo se utiliza un ordenador y un programa informático específico, en el que constan todos los ciudadanos mayores de edad y censados en la región, pero no figuran con sus nombres y apellidos, sino con un número identificativo.

Si usted es uno de los seleccionados recibirá en su domicilio, mediante un certificado postal, una comunicación de la Audiencia, en la que será informado de su condición de candidato y de la normativa legal que regula esta institución, así como del plazo de 15 días de que dispone para presentar alegaciones. Los motivos por los que a una persona seleccionada se le permite alegar pueden ser por edad (mayores de 65 años), haber formado parte de otro jurado popular en los últimos 4 años, ser causa de trastorno por tener cargas familiares, realizar un trabajo de interés general, estar trabajando en el extranjero, ser militar en servicio necesario y otras causas relevantes como enfermedades graves que imposibilitan la presencia en un tribunal popular.

Las alegaciones

"La mayor parte de las alegaciones son por ser mayor de 65 años, ya que el sistema no discrimina por edad", señala Arsuaga. En el último sorteo se registraron 250 excusas, muchas de ellas "condicionadas por ser mayores de 65 años". Luego "se argumentan problemas de salud de cierto impedimento o cronicidad, que se suelen atender porque un jurado puede prolongarse toda una semana". Y le siguen razones de residencia, que suelen ser casos de universitarios que formalmente viven en Cantabria pero que estudian fuera, y "esas alegaciones se atienden".

Arsuaga recuerda casos más singulares, como un viaje previo a la comunicación de la selección, o autónomos que están al frente de un negocio y no tienen empleados, que también se aceptan como excusa. Lo que no cuela es el arranque de sinceridad o triquiñuela, según la circunstancia, de quienes piden ser excusados porque no confían en la institución. "Incluso nos hacían un poco la rosca, al señalar que para eso tenemos jueces profesionales que están muy bien formados y desempeñan fenomenal su labor. Este tipo de argumentos no prospera, porque se trata de una especie de objeción de conciencia", dice el magistrado.

Lo que puede juzgar un jurado popular

Tras el periodo de alegaciones, y con las personas restantes que han quedado aptas para ser parte de los jurados populares, se forman grupos de 36 candidatos para cada juicio. Ahora solo queda esperar a que se le asigne a cada grupo un juicio y será entonces cuando los abogados y el fiscal, que van a formar parte de la defensa y acusación correspondiente, deberán ponerse de acuerdo para elegir a 11 de esos 36 candidatos, que formaran definitivamente el jurado popular. Este está compuesto por un magistrado de carrera, que lo preside, 9 ciudadanos titulares y 2 ciudadanos suplentes. Pero los jurados populares no pueden juzgar todo tipo de delitos, solo participan en juicios en los que se juzga casos de asesinato u homicidio, cohecho, omisión del deber de socorro, allanamiento de morada, malversación de fondos públicos e infidelidad en la custodia de presos. Tras la vista, los jurados legos no declaran la inocencia del acusado, sino que sólo pueden decir si es 'culpable' o 'no culpable'.

En 2015, en Cantabria se celebraron ocho juicios con jurado, frente a los 2 del año anterior y a los siete de 2013. Arsuaga no es penalista, pero sostiene que deben ser una "experiencia satisfactoria" para todos.