El Parlamento reduce un 60% su aportación económica a la Universidad de Cantabria

El exrector Gómez Sal, el presidente Revilla y el actual rector Pazos, en el inicio del curso académico.
El exrector Gómez Sal, el presidente Revilla y el actual rector Pazos, en el inicio del curso académico. / Celedonio Martínez
  • Un día después de anunciarse el "significativo aumento" de la asignación del Gobierno para 2017, la Cámara regional aprueba rebajar en 120.000 euros su "excesiva" financiación a la institución académica

El Parlamento de Cantabria reducirá un 60% su aportación económica a la Universidad de Cantabria durante 2017, ya que el próximo año solo invertirá en la institución académica 80.000 euros frente a los 200.000 del presente ejercicio. Así consta en el anteproyecto de presupuesto del Parlamento aprobado ayer y remitido al Gobierno cántabro para su dotación en los presupuestos regionales del próximo ejercicio.

Este año la Cámara presidida por Dolores Gorostiaga ha mantenido los mismos 200.000 euros que se transfirieron a la UC en 2015, pero sin embargo para el próximo la reducción será mayúscula.

Esta disminución se aprobó un día después de que el rector Ángel Pazos anunciase, durante la apertura oficial del curso, el acuerdo de financiación llegado con el Ejecutivo de Miguel Ángel Revilla para los próximos cuatro años.

A falta de conocerse las cifras exactas, el famoso Contrato-Programa plurianual se traducirá en un "significativo aumento" de la asignación para 2017 –este año la UC recibió 68,9 millones– y en la formulación de unos "objetivos claros", con una serie de indicadores de cumplimiento y sus correspondientes compromisos presupuestarios, para los tres años siguientes.

El Parlamento justifica, precisamente, la reducción aprobada ayer por los representantes de todos los grupos políticos de la Cámara, "teniendo en cuenta la financiación que recibe la Universidad de otras partidas de los presupuestos generales de la comunidad autónoma".

Incluso llega a calificar de "excesiva" la dotación anterior "en las actuales circunstancias de contención del gasto público". Un mensaje que choca frontalmente con la opinión del Gobierno que, en boca de Revilla, defendió el jueves que, pese a "todas las dificultades" y pese a que el Ejecutivo está "endeudado hasta las cejas, hipotecado e intervenido", "no escatimaremos esfuerzos para reforzar el papel de la Universidad como fuente de progreso para Cantabria".

El presupuesto se congela

En términos generales, el documento contempla que el presupuesto del Parlamento regional para 2017 ascenderá a 7.445.399 euros, exactamente la misma cantidad que en 2016. Los gastos de personal y los sueldos de los diputados se mantienen sin variación, suben las inversiones de mantenimiento y los gastos en bienes corrientes y servicios y se reducen las transferencias.

Entre los grandes capítulos del anteproyecto destaca la práctica congelación de los gastos de personal, partida que desciende globalmente un 0,7% debido a "pequeños ajustes", y cuyo importe total es de 3.869.200 euros. Aquí se incluyen los salarios de los diputados, que también se mantienen congelados y que suponen casi un millón de euros del total.

Por su parte, el capítulo de gastos en bienes corrientes y servicios crece ligeramente, un 3,6%, hasta alcanzar los 1.444.000 euros. El incremento responde, especialmente, al reforzamiento del servicio de seguridad y a cambios en la imputación presupuestaria de algunas partidas como las destinadas a las bases de datos documentales.

Las transferencias corrientes se reducen un 5,7% debido al mencionado recorte aplicado a la UC y quedan fijadas para 2017 en 1.927.199 euros.

Las inversiones reales son el apartado que experimenta un mayor crecimiento –un 87,4%–, pasándose de los 111.500 euros de este año a los 209.000 del siguiente. Este aumento se debe "a la necesidad de acometer algunas inversiones para el adecuado mantenimiento del edificio y de los sistemas e infraestructuras que se han quedado obsoletas o inservibles por falta de inversión en anteriores ejercicios".

Así, el dinero se dedicará a la adquisición de las licencias informáticas, la actualización de los programas de contabilidad pública, la renovación de la megafonía del hemiciclo por razones de seguridad y prevención de riesgos o la actualización de los fondos bibliográficos.