La espera afecta de lleno a las mujeres en lista de espera para un tratamiento de fecundación in vitro
La espera afecta de lleno a las mujeres en lista de espera para un tratamiento de fecundación in vitro / Celedonio Martínez

El traslado de la Unidad de Reproducción Asistida atasca las fecundaciones in vitro

  • Valdecilla recuerda que el plan funcional diseñado por la Gerencia anterior «no contemplaba esta área» y achaca el retraso a las obras para crear un quirófano y el laboratorio

La Unidad de Reproducción Asistida de Valdecilla, dependiente del Servicio de Ginecología, afronta la recta final para completar su cartera de prestaciones después del parón del traslado, aunque por el camino ha sufrido el atasco de los procesos de fecundación in vitro.

La previsión es que esté a pleno rendimiento en «cuestión de días», confían desde la Gerencia. Dependerá de cuando las mediciones biológicas den luz verde al nuevo laboratorio de embriología.

Esta Unidad fue la última en abandonar la vieja Residencia Cantabria –aguantó en la segunda planta hasta el mes de julio que se clausuró el edificio– y aún es el eslabón pendiente de rematar.

Desde la Gerencia, recuerdan que Reproducción Asistida fue uno de los ‘olvidos’ del plan funcional del nuevo Valdecilla diseñado por sus antecesores. En él no se contemplaba ni quirófano ni laboratorio, pero la Consejería de Sanidad, con María Luisa Real al frente, tuvo claro desde el primer momento que acondicionar este área representaba una prioridad.

Así que se buscó emplazamiento y se encargó por la vía de urgencia la reforma, valorada en más de 400.000 euros. Precisamente, fueron estas obras las que retrasaron el desalojo del bloque materno-infantil de la Residencia hasta mediados de mayo.

Al final, la mudanza de Reproducción Asistida se ejecutó en julio, y aunque la idea era que en septiembre estuviera funcionando con normalidad, los test biológicos realizados en el laboratorio por parte de los técnicos de Medicina Preventiva han indicado que aún no está apto.

La concentración de partículas que indican los parámetros requiere otra limpieza y una nueva revisión. Y en ello están en estos momentos. La Dirección quiere que «se cumpla la normativa más exigente, para que esté preparada para la certificación ISO, por lo que se está sometiendo a controles más estrictos antes de su entrada en funcionamiento».

Esta demora en la puesta a punto de las nuevas instalaciones, en la primera planta de las Tres Torres –anexas a la Unidad de Alta Resolución Hospitalaria Obstétrica (Uarho)–, afecta de lleno a las mujeres en lista de espera para un tratamiento de fecundación in vitro.

"Es una angustia"

Esta circunstancia ha motivado varias quejas de pacientes. Como la de una mujer de 32 años que lleva más de cuatro intentando sin éxito estrenar maternidad. «Para nosotras es una angustia no saber cuánto tendremos que esperar aún. Bastante duro ya es tener que recurrir a este tipo de tratamientos (en mi caso, una inseminación). Es algo por lo que llevas luchando mucho tiempo, si encima te cancelan cuando ya te iba a tocar y no saben decirte fechas, te genera más angustia aún». Y la situación es «más preocupante –añade– para las mujeres que se acercan a los 40 años», que es la edad límite para un proceso in vitro en la sanidad pública.

Los profesionales de la Unidad dejan claro que «solo están interrumpidas las fecundaciones in vitro, el resto de procesos y consultas se están desarrollando con total normalidad» –en la mañana de ayer se realizaron cinco inseminaciones–.

El equipo aún se está adaptando al nuevo emplazamiento, reorganizando espacios y circuitos de pacientes, al tiempo que se atiende el trabajo en planta –Reproducción Asistida se ocupa de toda la patología del primer trimestre del embarazo y los abortos–, las consultas y estudios de nuevas parejas con problemas de fertilidad, así como la preservación de óvulos y semen para pacientes oncológicos.

No obstante, las ginecólogas del servicio entienden las pacientes se desesperen ante el aplazamiento de un tratamiento para el que no se le puede poner próxima fecha, pero confían en que «se solucione lo antes posible».