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Bajo la pirámide acristalada está la que fue gran pista de baile y la piscina que, posteriormente fue cubierta. La capacidad de la discoteca era de 4.500 personas. / Foto: A.Fernández | Vídeo: H. Díaz

La lenta muerte de la discoteca Aqua

  • El gran edificio acristalado resiste, pero el interior está desguazado y sin piezas de valor

Ya no queda nada que robar en el interior de la pirámide de Raos, la que fuera una de las más importantes discotecas de España por su tamaño. Nada menos que 7.000 metros cuadrados de edificio, con capacidad para 4.500 personas.

La estructura de hormigón armado y cubierta piramidal de base cuadrada de estructura de hierro y cerramiento de láminas de policarbonato de la disco Aqua ha resistido bien el paso del tiempo y el de los vándalos.

En poder del Gobierno de Cantabria por impago de los impuestos de sus últimos propietarios, el Ejecutivo no consigue que nadie se quede con este edificio, a la venta por 185.000 euros, pero que necesita una reforma millonaria.

Durante los años en que ha estado sin vigilancia (hasta que pasó a ser propiedad de la Comunidad Autónoma) los ladrones se han llevado todo lo que tenía algún valor, desde grifos hasta la instalación eléctrica. Solo quedan inodoros y lavabos.En la pista de baile no hay ya ni luces ni equipos de música.

Fue discoteca, sala de conciertos y de banquetes, recinto de exposiciones y celebraciones, espacio para elecciones de Miss España y la grabación de un especial de Nochevieja para la televisión; y, en su decadencia, bar, cafetería y megaparque infantil. Quedan restos de la decoración que imita pinturas egipcias, dos grandes leones que dan acceso al recibidor del edificio y, en mitad de la pista, un cocodrilo de cartón piedra con media mandíbula arrancada amenaza al visitante.

La pista de baile actual, realizada en el año 2008 (con la última restauración de las instalaciones) ocultó la piscina que en origen tuvo el edificio en mitad del recinto, bajo la gran pirámide. En las diferentes barras de hostelería del recinto quedan vasos y platos rotos. Nada de metal (que tiene algún valor). Los invasores se lo han llevado todo.

El edificio fue inaugurado a bombo y platillo y ofrecía «piscina interior con chorros de agua y juegos lumínicos. Pista central de baile y espectáculos con equipo musical de alta potencia. Iluminación de espectáculo controlada por computador». Aún se describe así en la página de los arquitectos que lo diseñaron: la argentina Eulalia Marques Garrido y el chileno Jorge Garcés Braun. Fue construido por Cubiertas y MZOV para la empresa Agua yJardines de Cantabria, ya desaparecida.

El negocio funcionó bien en un principio, porque cuando se inauguró (1990) no existían ni el Palacio de Exposiciones de Santander ni el de los Deportes. No había grandes espacios para celebraciones multitudinarias ni leyes estrictas para los bebedores al volante.

El edificio y el negocio fueron pasando de mano en mano hasta que la Seguridad Social lo sacó a subasta en 780.00 euros en el año 2011 por deudas del último propietario. Nadie pujó por la discoteca. Ese mismo año, el edificio fue adjudicado a la Comunidad Autónoma de Cantabria en pago de la deuda con la Agencia Tributaria por parte del concesionario. Desde 2014, el Gobierno regional lo ha sacado a la venta en tres ocasiones: primero en 257.000 euros, después en 219.000 y por fin en 185.000. Nadie lo ha querido.

Ni la propia Administración regional quiere invertir en él para convertirlo en oficinas o almacenes. La restauración que necesita lo hace inviable. Pero, mientras, el Gobierno debe hacer frente a los pagos derivados de esa propiedad.

La pirámide se levanta en terrenos del Puerto y el Gobierno paga por la ocupación del suelo (20.000 euros al año), abona el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) al Ayuntamiento de Camargo, municipio donde se encuentra (20.000 euros) y la vigilancia del edificio (25.000 euros). Total, 70.000 euros.

En 2015, tras la entrada en vigor de una reforma legal en el Reglamento de Puertos, la concesión de ocupación del terreno se amplió hasta el año 2065. Un aliciente más para quien quiera hacerse cargo de este monstruo que es visible desde todo Santander y desde el aire.

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  • Aqua se cae a pedazos