José Francisco Andreu Medina, presidente del Colegio Oficial de Podólogos de Cantabria, en su consulta.
José Francisco Andreu Medina, presidente del Colegio Oficial de Podólogos de Cantabria, en su consulta. / Celedonio Martínez

"El pie es el gran olvidado del cuerpo"

  • Trescientos podólogos de toda España se reúnen este fin de semana en Santander en las jornadas nacionales de Ortopodología

«El pie es el gran olvidado del cuerpo. Nadie le presta atención hasta que no le da problemas», reconoce el presidente del Colegio Oficial de los Podólogos de Cantabria, José Francisco Andreu Medina, que aprovecha la organización de las jornadas monográficas que se celebran este fin de semana en Santander para reivindicar mayor protagonismo de la profesión en la sanidad pública y, a la vez, descubrir a la sociedad la gran evolución del antiguo oficio de callista.

"La figura del podólogo ya se va conociendo algo más, pero no al nivel que debía estar. Somos los grandes desconocidos, pese al amplio abanico de patologías que entran dentro de nuestras competencias. De hecho, tenemos poder de prescripción (recetas), que solo tienen los médicos y los odontólogos», sostiene.

Aunque Cantabria es la única comunidad en la que la Podología está dentro del Servicio Cántabro de Salud –hay un podólogo en Valdecilla y, desde hace dos años, otro en el centro de salud de Nueva Montaña–, «defenderemos ante la Consejería de Sanidad que se incorporen profesionales también en Sierrallana y en el Hospital de Laredo».

Su principal argumento será que «con la presencia del podólogo en el sistema público se evitan amputaciones y se acortan los tiempos de estancias hospitalarias y de curas», de la misma forma que «si filtramos la patología del pie en Atención Primaria (traumatológica, dermatológica...) se reduce la derivación al especialista, con el consiguiente efecto en las listas de espera. Eso sin contar el ahorro que reporta a las arcas públicas».

Como ejemplo, apunta que «si un paciente va al médico con un problema de uñas encarnadas y le pone antibiótico, no se resuelve el problema, porque la causa sigue estando ahí, sino que se demora una solución que el podólogo le puede dar si le atiende de entrada», afirma.

Las primeras jornadas nacionales de actualización en ortopodología, la rama que se ocupa de los tratamientos de alteraciones mediante soportes plantares (plantillas) o prótesis, congregarán en la capital cántabra a cerca de trescientos podólogos de toda España. La cita será en el Palacio de La Magdalena, donde «se abordarán los diferentes métodos que hay para confeccionar las plantillas y los tipos de materiales».

Tres bloques temáticos

El foro se ha estructurado en tres bloques. Arrancó el viernes con las ponencias sobre podología deportiva, centradas en la patología del jugador de fútbol y el corredor de maratón. Jesús Ángel García Bragado, campeón del mundo de 50 kilómetros marcha expondrá su experiencia personal.

Andreu recuerda que «el pie es el último eslabón del cuerpo, donde recae el peso de la actividad física; por eso, si funciona mal, puede acarrear problemas de tobillo, rodilla, cadera e, incluso, de espalda».

Como podólogo de la Federación Española de Fútbol y del Racing, asegura que «el porcentaje de deportistas que necesita soportes plantares es altísimo, porque evitan lesiones y sobrecargas». Para evaluar los riesgos, se realizan estudios biomecánicos, tanto en estática como en dinámica, que permiten ver cómo se distribuye la carga del cuerpo sobre el pie. A partir de esos datos se hacen los moldes.

La jornada del viernes por la tarde se dedicó a la podología infantil –las alteraciones estructurales del pie del niño y sus tratamientos ortopodológicos–. «Lo más frecuente en los niños son los valguismos de talón, que es cuando el talón se cae hacia adentro y obliga a juntar las rodillas. Muchas de estas patologías curan solas. A veces es un problema de falta de tono muscular y a medida que crece el niño se corrige. Por eso nunca se pone un tratamiento a menores de 4 años.Sin embargo, hay casos que no curan por sí solos, sino que necesitan plantillas para mejorarlo».

El sábado por la mañana el tema central ha sido el pie de riesgo (diabético, reumático y neurológico). Como explica Andreu, «es la patología más impactante, por los casos de amputaciones y el riesgo para la vida que conlleva». No en vano, «es la causa del 70% de las amputaciones que hay en el hospital. Y muchas de ellas se pueden prevenir si se miran a tiempo».

El problema, añade, es que «al paciente diabético, que representa el 10% de la población, cuesta convencerle de que debe ponerse bajo el control del podólogo desde que se le diagnostica la enfermedad, aunque no tenga síntomas. Los estudios biomecánicos que realizamos nos indican donde hay una hiperpresión que el día de mañana puede ser una úlcera y el principio de una cadena de patologías que pueden desembocar en la amputación del pie», advierte.

Además, el presidente de los podólogos cántabros –48 profesionales colegiados– destaca la importancia de la cirugía podológica. «Lo que se opera son uñas, dedos en garra y juanetes, pero no lo hacemos por estética, sino cuando hace falta».