El PRC ve a Diego "perdido, sin rumbo y sin mensaje"

  • "La crítica es claramente admisible, pero el insulto personal no cabe en la lealtad y el respeto institucional", ha afirmado el portavoz regionalista, Pedro Hernando

El PRC ve al presidente del Partido Popular, Ignacio Diego, "perdido, sin rumbo y sin mensaje" y sostiene que "toda" su aportación a la política cántabra es "el insulto y la descalificación". El portavoz regionalista, Pedro Hernando, ha salido así al paso de las afirmaciones realizadas este jueves por Diego en rueda de prensa, en las que ha llamado "ruin y mezquino" a Revilla por afirmar en un foro económico en Madrid que en Cantabria "se dejaba morir" a los enfermos de hepatitis C y atribuir el aumento del déficit al gasto sanitario. Hernando ha lamentado que el presidente del PP se "parapete" en las "descalificaciones" para "no apoyar" al Gobierno de Cantabria para conseguir que su compañero de partido, el ministro de Hacienda en funciones, Cristóbal Montoro, "desbloquee" la financiación de la región.

Hernando ha subrayado que "lo importante" es que Montoro "permita" al Ejecutivo renegociar la deuda con los bancos, con el objeto de "contar" con "más dinero" para destinarlo a "atender a nuestros ciudadanos". Por ello, ha insistido en que "no se sostiene" que la deuda se tenga que pagar a un 7% de interés porque "así lo dejara firmado el Gobierno de Ignacio Diego" con los bancos, algo que el líder del PP ha desmentido en su comparecencia ante los medios.

"Montoro debe facilitar esa reestructuración, y Diego debería apoyar al Gobierno de Cantabria para conseguirlo", ha incidido el portavoz regionalista, quien considera que "Diego se atrinchera en el insulto porque carece de rumbo, proyectos e iniciativas. Un terreno en el que los regionalistas no vamos a entrar porque tenemos discurso y proyectos para esta Autonomía y sus ciudadanos", ha sostenido. Por último, ha criticado que el presidente del PP sea "el primero" en "saltarse" la proposición no de ley presentada por su grupo en el Parlamento "pidiendo respeto institucional". "La crítica es claramente admisible, pero el insulto personal no cabe en la lealtad y el respeto institucional", ha incidido.

Algo, en su opinión, "claramente difícil de entender para quien, en sanidad, dialoga arrancando carteles; discute en el Parlamento pisando puros; y aporta a la política sobre el futuro de Cantabria insultos y descalificaciones personales".