Revilla: "Ya le he pedido una reunión a Mariano"

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Susana Díaz y Javier Fernández charlan con Miguel Ángel Revilla durante el desfile. / EFE

  • Las normas de protocolo han situado al presidente cántabro entre los líderes socialistas Susana Díaz y Javier Fernández en el desfile de la Fiesta Nacional, protagonistas del debate de gobernabilidad en España

El protocolo quiso que dos de los “asesinos” de Pedro Sánchez flanquearan a Miguel Ángel Revilla en el desfile militar del Día del Pilar en Madrid. Al menos así llamó el presidente de Cantabria a los que orquestaron el 'golpe de estado' en el PSOE que acabó con la dimisión del exsecretario general del partido. “Lo han matado, pero los asesinos también están muertos”, denunció el dirigente regionalista la semana pasada en el Foro Nueva Economía. Y, precisamente, dos de los cerebros de esa operación se han sentado a su lado durante los actos en la Plaza de Neptuno. A su derecha, Susana Díaz, presidenta andaluza y cerebro del terremoto interno del PSOE, y a su izquierda, Javier Fernández, presidente de Asturias y cabeza de la gestora que ha tomado las riendas del partido.

Revilla ha acabado situado en un lugar estratégico para acaparar todos los focos nacionales, tras dos semanas en las que ha defendido a Pedro Sánchez en todos los platós de televisión. Todavía es pronto para saber si Díaz y Fernández le han preguntado por el exsecretario general, ya que el presidente cántabro suele charlar habitualmente con él por teléfono, como ha reconocido en numerosas ocasiones. Y tampoco si ambos le han anunciado si el PSOE acabará absteniéndose en la investidura de Rajoy, como el propio Revilla ha vaticinado que ocurrirá durante los últimos días en las redes sociales.

Al margen del llamativo protagonismo de Revilla en la crisis de un partido que no es el suyo, hoy sí estaba previsto que tanto el presidente cántabro como el canario, Fernando Clavijo, se reunieran con el resto de líderes autonómicos presentes en Madrid, entre ellos Susana Díaz y Javier Fernández, para organizar una Conferencia de Presidentes que no se celebra desde hace cuatro años. El objetivo es presionar al Gobierno, en funciones o no, para que aporte todas las cifras que las autonomías necesitan para elaborar sus presupuestos: la senda de déficit, las entregas a cuenta del sistema de financiación o la liquidación definitiva del ejercicio de 2015.

Entre dos aguas (Foto: EFE)

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De hecho, Revilla ya se reunió la semana pasada en Madrid con Clavijo para acelerar esas protestas contra las exigencias financieras del Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Fue un día antes de aquella conferencia en el Foro Nueva Economía. La de los “asesinos”. La de “los enemigos que tiene Pedro Sánchez son muy grandes y los que quieren cargárselo querrán hacerlo definitivamente y que no vuelva a resolverse”. Los mismos que ayer vieron desfilar al ejercito sentados a su lado.