Uno de cada cinco cántabros está en riesgo de pobreza

Un hombre arrastra sus pertenencias por la zona de Puertochico en Santander.
Un hombre arrastra sus pertenencias por la zona de Puertochico en Santander. / Antonio 'Sane'
  • El informe anual sobre el Estado de la Pobreza en España revela que Cantabria es la segunda comunidad, tras Andalucía, en la que más ha descendido el poder adquisitivo desde 2009

El último informe anual sobre el Estado de la Pobreza en España no habla nada bien de la situación que vive Cantabria. En la región hay 87.000 personas que están en riesgo de pobreza o exclusión social. O lo que es lo mismo, uno de cada cinco cántabros. Pero ese 20,4% por ciento del total de la población no es el único dato alarmante. Cantabria es, tras Andalucía, la comunidad autónoma en la que más descendido el poder adquisitivo desde 2009. El único dato positivo del estudio elaborado por la Red Europea de la Lucha contra la Pobreza y Exclusión Social (EAPN) es que Cantabria ha sido una de las pocas regiones que ha conseguido reducir su tasa de pobreza extrema.

La balanza de datos hace aguas por todos los lados. Lo conseguido en frenar el problema no compensa la sangría del resto de estadísticas. Cada vez hay más personas mayores en situación de pobreza "por causa del bajo valor de sus pensiones". El umbral de la pobreza en la región afecta a las rentas inferiores a los 8.295 euros al año. Y 16.000 cántabros sobreviven con menos de 332 euros mensuales por unidad de consumo.

Pero el catastrofismo también se desprende de los datos de consumo del informe. El 1,5 por ciento de la población cántabra no puede permitirse una comida de carne, pollo o pescado cada dos días; el 7,5 por ciento no puede mantener la vivienda a una temperatura adecuada en invierno; y el 29,1 por ciento de las familias no tienen capacidad para afrontar gastos imprevistos.

El informe también resalta que el 15,5 por ciento de las personas menores de 60 años viven en hogares con baja intensidad de empleo, lo que coloca a la comunidad por encima de la media nacional.

Pero fuera de nuestras fronteras, la cosa no va mejor. En el conjunto de España la pobreza severa, que es aquella que engloba a las personas con ingresos anuales inferiores a 4.000 euros o 334 euros mensuales, ya afecta a más de 3.500.000 de personas, es decir, el 7,6% de la población Esto supone un incremento del 0,7% respecto a lo ocurrido en 2014.

"Lo terrible del dato es que nunca ha dejado de crecer desde el año 2009", lamenta el presidente de la EAPN, Carlos Susías. Según el informe de este colectivo, España aglutina el 11% de las europeos en riesgo de pobreza y exclusión.

A pesar de que la pobreza relativa ha disminuido un 0,6%, Susías ha destacado que "el mero crecimiento económico no hace que se erradique la pobreza", como demuestra el dato de la pobreza severa en España. "Para erradicar la pobreza hacen falta, no sólo políticas sociales, sino también económicas, fiscales y laborales", añade.