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Participantes de la XI Carrera de la Mujer, este sábado en Bezana / Javier Cotera

Una carrera sin perdedores

  • Más de 3.600 personas tiñen de rosa las calles de Bezana para recaudar fondos y concienciar a la sociedad sobre el cáncer de mama

Ángela es una luchadora. Por eso este fin de semana cogió el coche y se vino desde Palencia para andar tres kilómetros alrededor de Bezana vestida con una camiseta rosa. Es su manera de decir al mundo que a ella el cáncer no le va a ganar. Claro que, en esa batalla, no está sola. A su lado está Félix Espinosa, su marido. Antes de la carrera, apartada del bullicio, le ayuda a ponerse la camiseta rosa sobre una camisa de cuadros. «He venido por mi mujer», dice él con sencillez. «Ya veremos si estoy en forma para los tres kilómetros. Mi mujer igual no, pero yo estoy acostumbrado a andar». No parece preocupado por su aspecto. «Para estas cosas no hay vergüenza que valga». Ángela le mira y sonríe. «Nos enteramos de que hacían esto y, como tenemos un pisito aquí cerca, nos vinimos. Es una gran idea, aunque esto había que hacerlo al menos dos veces al año para que la gente se entere de lo que es el cáncer de mama. Yo lo estoy superando y por eso hemos venido, para echar una mano».

No le falta razón. Según los datos facilitados esta semana por la vicepresidenta de Cantabria, Eva Díaz Tezanos, durante la presentación de la XI Carrera de la Mujer, un 74% de la población de riesgo participa en el Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama. Mientras no se llegue al 100% habrá que seguir andando, corriendo o gritando para que todo el mundo se entere de que la detección precoz salva vidas. En Cantabria hay 61.506 mujeres de entre 50 y 69 años a las que se invita a participar en este programa. 15.566 no han dado aún el paso de acudir al médico para hacerse la revisión.

Queda camino por recorrer, aunque cada año se avanza en la dirección correcta. Ayer, sin ir más lejos, se destrozó el récord de participación en la Carrera de la Mujer que se celebra desde hace once años en Bezana. Hasta 2015 sólo corrían (o andaban) mujeres y algún que otro despistado al que nadie se atrevía a quitarle la ilusión. Este año la organización abrió al fin la participación oficial a hombres, y muchos se lanzaron a vestirse de rosa para decirle a sus madres, mujeres, hijas y hermanas que están a su lado en esta lucha. Así que ayer se repartieron 3.600 camisetas, 1.200 más que el año pasado.

Runners, andarines, perros, ancianos, bebés en carrito... Cada uno participó en la carrera como quiso o pudo. Como Jesús Arce, que llegó desde Zurita con su mujer y unos amigos y no dudó en atarse al pecho a su crío de cinco meses para hacer los tres kilómetros de la prueba. «Le hemos puesto la camiseta rosa y el lacito contra el cáncer», explicaba mientras se colocaba de espaldas al sol para que le diera la sombra al bebé.

Concienciar a la población de que la detección precoz es fundamental para derrotar al cáncer de mama. Y la carrera de Bezana, que gana visibilidad cada año, es un gran instrumento de concienciación. Pero también permite recaudar fondos para facilitar el trabajo de la Asociación para la Ayuda a las Mujeres con Cáncer de Mama (Amuccan). Según Domingo Agudo, director general de la empresa que se encarga de la producción del evento, el año pasado se recaudó cerca de 2.800 euros. «Este año lo superamos con creces», aseguraba antes de que empezara la carrera porque para entonces ya habían abierto las cajas que contenían las últimas camisetas. Los participantes donan un euro para la causa y reciben la camiseta rosa, aunque al menos una persona se saltó las normas. «Nos ha llamado poderosamente la atención que alguien ha entregado 50 euros». Todo lo recaudado irá directo a Amuccan, ya que los gastos de organización los cubren el Gobierno de Cantabria, el Ayuntamiento de Bezana y los patrocinadores.

La carrera discurrió sin incidentes, aunque por si acaso se instalaron algunas carpas para atender a los participantes en caso de necesidad. «Debería haber más actos como este, sobre todo porque crean conciencia entre la gente», subrayaba la fisioterapeuta Ainara Hernáez, de Bienestar Centro Terapéutico. El próximo miércoles se celebra el Día Internacional del Cáncer de Mama, un día tan bueno como cualquier otro para recordar a madres, hijas o hermanas en edad de riesgo que no dejen la revisión para el año que viene.