La Universidad de Cantabria se mantiene como la tercera con las tasas más bajas de España

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/ Daniel Pedriza

  • El estudio de la CRUE alerta de la «precariedad» de los becarios por la menor dotación de las ayudas, que en Cantabria descendieron casi un 30% entre 2012 y 2014

La Universidad de Cantabria se mantiene como la tercera con las tasas más bajas de España, sólo por detrás de las públicas de Galicia y Andalucía, con una media de 810 euros por curso en las enseñanzas de grado. Así lo revela el informe ‘La universidad española en cifras 2014-2015’, la más completa radiografía del sistema de educación superior en nuestro país, desde el punto de vista académico, productivo y de resultados, ya que recoge más de un millón de datos, tanto de centros públicos como privados.

El estudio concluye que Cantabria fue la tercera comunidad donde menos crecieron los precios públicos de matrícula de las carreras universitarias entre 2008 y 2014. Las tasas se incrementaron en este periodo un 10% y situaron la media en 810 euros, cantidad que se mantiene hoy en día ya que el precio se ha congelado durante los cuatro últimos cursos, incluido el actual 2016-17, tras el acuerdo llegado entre el Gobierno regional y el nuevo equipo rectoral de la UC que dirige Ángel Pazos. «Nuestra ambición es que los jóvenes que quieran acceder a la Universidad lo puedan hacer, que el dinero no sea un impedimento, y más en una situación económica como la actual. Hay una sintonía total con el Ejecutivo en esta filosofía, que hace que, respecto a los grados, seamos unas de las más baratas de España», defiende al respecto el rector Pazos.

El detallado informe, realizado por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) con el objetivo de cumplir su compromiso con la transparencia institucional y la rendición de cuentas a la sociedad, alerta de que el «progresivo aumento» del coste de las matrículas para los alumnos entre los cursos 2008-09 y 2014-15 ha agudizado las diferencias entre comunidades autónomas, lo que pone en peligro la «igualdad de oportunidades». Los precios subieron, sobre todo, en Cataluña (158,4%) y Madrid (117,3%), donde los precios medios por matrícula se sitúan en 2.011 y 1.820 euros. Unos incrementos mayúsculos, aún más si se comparan con los experimentados en Galicia (tan sólo un 5,1%), Andalucía (9,7%) o Cantabria (10%), donde las tasas oscilan entre 713 y 810 euros.

Segundo Píriz, presidente de la CRUE, recordó que España es el cuarto país de la Unión Europea con los precios públicos universitarios más elevados, sólo superado por Reino Unido, Irlanda y Holanda, a lo que se une que posee uno de los niveles más bajos de becas y ayudas al estudio. Así, la financiación media por becario fue de 2.637 euros en el curso 2014-15, volviéndose a niveles de 2006, lejos de los 3.256 euros que recibieron en el ejercicio 2012-13. Es decir, un 20% menos en apenas dos años.

Más becas, menos dotación

Los alumnos de la UC no han sido ajenos, por desgracia, a este recorte y vieron como la dotación de beca per cápita en 2014 descendió hasta 1.563 euros, la más baja de España, cuando en 2012 recibían 2.198 euros, lo que supone casi un 30% menos. El descenso de las becas procedentes del Estado es general, pero es más intenso en las comunidades con una menor renta per cápita, lo que ha situado a Cantabria como la única, junto con Asturias, por debajo del umbral de los 2.000 euros.

Los efectos negativos de la crisis han provocado el aumento del número de becarios –en el curso 2014-15 representaron el 27,3% de los alumnos de grado de las universidades públicas, frente al 26,1% y el 23,2% de los cursos precedentes–, pero con una dotación media inferior, lo que reduce la capacidad económica de los estudiantes. «Los becarios aumentan insuficientemente para el impacto de la crisis, al mismo tiempo que se vive un mayor nivel de precariedad, más incertidumbre y más exclusión», denuncia la CRUE. «Con la profundización de la desigualdad y los niveles de pobreza que la crisis ha producido en España, es necesario afirmar que nuestro sistema de becas y ayudas es muy insuficiente», subrayan por su parte los directores del estudio, Juan Hernández y José Antonio Pérez.

El esfuerzo que hace España respecto al PIB para becas es del 0,08% –entre los 736 millones destinados a los grados y los 70 de los másteres–, lo que supone una tercera parte de lo que invierten de media los países de la OCDE. «Tenemos uno de los precios públicos más elevados de Europa y un sistema de becas de los más débiles, totalmente insuficiente. Nada puede justificar estos datos, que atentan contra la igualdad de oportunidades y generan exclusión social», destacó Píriz entre algunas de las conclusiones del informe.