Suspenso en la lucha contra la pobreza

Un 3,5% de los cántabros sufre privación material severa y un 20% está en riesgo de pobreza.
Un 3,5% de los cántabros sufre privación material severa y un 20% está en riesgo de pobreza. / Andrés Fernández
  • Colectivos sociales y ONG consideran "insuficientes" los avances en políticas sociales y lamentan los incumplimientos de los compromisos firmados antes de las elecciones

«Algunos de los compromisos se han cumplido parcialmente, algunos con retraso y otros siguen esperando después de año y medio». La Alianza Cántabra contra la Pobreza, a través de su portavoz Carmen Martín, lamentó ayer en el Parlamento regional el incumplimiento de diferentes puntos del pacto que firmaron los partidos políticos -a excepción de PP y Ciudadanos- antes de las elecciones municipales y autonómicas de 2015 para combatir, desde el Gobierno y desde la oposición, la creciente pobreza, y definió que los avances en políticas sociales y cooperación al desarrollo han sido «insuficientes» durante la presente legislatura.

«Ha habido importantes avances y se ha mejorado de forma ostensible la interlocución con la Administración, pero sólo son primeros pasos, queda mucho por hacer y queda realmente que los compromisos se vean reflejados en los presupuestos, en las políticas locales y autonómicas, que se haga una apuesta por la creación de empleo y por dar valor al gasto social», explica Martín, representante de esta coalición integrada por más de cincuenta entidades sociales, entre ellas la Coordinadora Cántabra de ONG para el Desarrollo, que trabajan en la comunidad para erradicar la pobreza. Para dar visibilidad a estas denuncias, alertó de que el 20% de la población de Cantabria (87.000 personas) está en riesgo de pobreza y/o exclusión social y que un 3,5% (16.000 ciudadanos) sufren privación material severa. «La pobreza y la desigualdad son cada vez más extremas, intensas y crónicas. Hay ayudas que son de emergencia y son necesarias para ayer, no para dentro de seis meses», valoró Martín criticando la excesiva lentitud del Gobierno en la gestión de recursos. «Se ha puesto en marcha un Plan de Emergencia Social -cuenta con 87 millones de inversión- que va a favorecer la respuesta a muchas de estas necesidades, pero se necesita más rapidez», valoró.

La Alianza Cántabra contra la Pobreza evaluó el grado de cumplimiento del pacto y radiografió la situación actual de la comunidad en el seno de un debate organizado dentro de los actos de la Semana Cántabra contra la Pobreza en el que participaron representantes de los grupos parlamentarios del PRC (Matilde Ruiz), PSOE (Víctor Casal), PP (Ruth Beitia), Podemos (Alberto Bolado) y Ciudadanos (Rubén Gómez). Ante ellos y ante un aforo que, entre otras cosas, pidió a los políticos «más sangre» en la defensa de los compromisos sociales adquiridos, Carmen Martín lamentó, sobre todo, que aún no se haya conseguido equiparar la renta social básica (426 euros) con el salario mínimo interprofesional (643 euros); que no se hayan puesto en marcha políticas que traten de favorecer la creación de empleo en aquellos sectores en situación de vulnerabilidad, incluido el incumplimiento del compromiso de introducir cláusulas sociales en todas las convocatorias de contratación pública; y que el 0,038% del presupuesto que se ha destinado en 2016 a cooperación para el desarrollo está lejos del 0,25% que se había establecido como objetivo para este año, y dificulta además el poder hacer real el compromiso firmado de alcanzar el 0,7% al final de la legislatura. Eso sí, valoró que ese 0,038% supone, al menos, un cambio de tendencia y un crecimiento de un 58% respecto al porcentaje dedicado en 2015, que fue tan sólo de un 0,01%.

Más fondos

Los más activos en las intervenciones fueron los representantes del Gobierno bipartito PRC-PSOE, que defendieron las medidas tomadas para el cumplimiento de los compromisos -el Plan de Emergencia Social, los cambios en la renta social básica, que ahora es indefinida si subsiste la carencia o insuficiencia de recursos económicos, los bancos de libros de texto, el fondo de emergencia habitacional...-, aunque admitieron que «aún son insuficientes», tal y como reconoció Matilde Ruiz (PRC), que identificó como una de las causas de la pobreza «el trabajo precario consecuencia de la última reforma laboral». Un mensaje que compartió Víctor Casal (PSOE), que destacó que el Gobierno «está aumentando los fondos dedicados a la lucha contra la pobreza, aunque todavía están lejos de los compromisos firmados».

Alberto Bolado (Podemos) también valoró que la pobreza «no es algo casual» o «fruto exclusivo de la crisis», sino que «tiene que ver con las políticas llevadas a cabo en los últimos años».

El acto sirvió además para que Ciudadanos se sumará a este compromiso político de lucha contra la pobreza que no suscribió en 2015 «por problemas de agenda durante la campaña electoral», tal y como explicó Rubén Gómez, que ayer estampó su firma, mientras que Ruth Beitia indicó que se lo volvería a hacer llegar a su partido (PP), que en su día los rechazó porque quería incluir algunas modificaciones.