Cantabria se blinda con 115.000 vacunas para combatir la gripe

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La campaña se prolongará hasta el 16 de diciembre. / Roberto Ruiz

  • La campaña de vacunación arranca hoy con el reto de alcanzar al 75% de la población de riesgo

La campaña de la vacunación antigripal arranca hoy en Cantabria, con el reto de acercarse al 75% de cobertura recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para los mayores de 65 años y los grupos de riesgo. Un porcentaje que se sitúa lejos de las últimas tasas registradas en Cantabria. "A raíz de la pandemia de 2009, cuando se llegó a un pico altísimo de incidencia pero no hubo tanta mortalidad, la gente le perdió un poco el miedo a la gripe, pero este virus es impredecible. Aunque por sí solo no es grave, es cierto que puede empeorar enfermedades que sí lo son, por eso hay que tenerla respeto", señala el médico José Manuel Armona, técnico de la sección de Promoción y Educación para la Salud de la Consejería de Sanidad.

"No se puede avanzar aún cómo va a ser el brote esta temporada, porque en el hemisferio norte aún estamos en un periodo interepidémico, con casos aislados, pero aunque los virus que vengan fueran malos, la epidemia sería menos intensa si se hiciera una correcta prevención", sostiene Armona. Y más aún este año que la composición del ‘antídoto’ ha cambiado, «lo que implica que los que no se vacunen no tendrán inmunidad, porque no vale la del año pasado», al contrario que ocurría en otras campañas, donde actuaba como refuerzo, porque las cepas se repetían. En esta ocasión, se mantiene el virus de la pandemia, el H1N1, pero varían los dos otros subtipos: el A (H3N2) y el tipo B.

A juicio del técnico de Salud Pública, «el alcance de la onda epidémica va a depender del número de ‘cortafuegos’, es decir, de las personas vacunadas; ya que la única manera de detener la propagación es mediante la vacuna, que se ha demostrado eficaz y segura. Incluso si los virus que lleguen fueran malos, la epidemia sería menos intensa con una adecuada cobertura vacunal». Sanidad persigue retornar a los índices previos a la gripe aviar que dio la vuelta al mundo y afectó a la percepción del virus por excelencia del invierno. En el otoño de 2005, el 80% de los mayores de 65 años acudían sin falta al centro de salud a inmunizarse, y en los años siguientes la tasa se mantuvo «en buen nivel» (70%).Sin embargo, en las dos últimas campañas, la cobertura entre el colectivo diana no pasó del 57%.

Grupos de riesgo

En Cantabria, el pinchazo antigripal está indicado para los mayores de 60 años y todos aquellos pacientes con un alto riesgo de complicaciones, como enfermedades crónicas cardiovasculares, neurológicas o pulmonares, incluyendo displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística o asma. También para los aquejados de enfermedades metabólicas (incluida diabetes mellitus), obesidad mórbida, insuficiencia renal, inmunosupresión y cáncer. Para minimizar el impacto de la epidemia, que llegará antes de finales de año, la Consejería hace hincapié entre los profesionales del ámbito sanitario. "Es importante llegar a colectivos menos concienciados que médicos y enfermeras, y que también tienen un contacto diario con pacientes y pueden ser transmisores", apunta. Se refiere a las auxiliares de enfermería, pero también a celadores y personal administrativo que trabaja tras un mostrador pero dentro de centros de salud u hospitales. Sin olvidarse de la plantilla de instituciones geriátricas, de centros de atención a enfermos crónicos o de los familiares que se encargan de los cuidados domiciliarios de pacientes de alto riesgo o mayores. «En este caso, la única forma de evitar que el virus entre en casa es protegiéndose ellos también», advierte Armona.

Salud Pública extiende la recomendación del blindaje a las embarazadas, porque "se protegen ellas y sus bebés. De hecho, los casos de gripe registrados en menores de 6 meses son hijos de mujeres no vacunadas". La Consejería dispone de 115.400 vacunas, distribuidas por todos los centros de salud y hospitales. La campaña, que se ha ido retrasando de forma progresiva para garantizar la inmunidad para cuando la gripe se dispare, se prolongará hasta el 16 de diciembre. "Al disfrutar de un otoño de buen tiempo a veces no nos mentalizamos de que el invierno está ahí, y se nos olvida que con él viene la gripe, una enfermedad que desencadena unas cifras altísimas de ingresos hospitalarios, como consecuencia de complicaciones asociadas a ella", apunta Armona. El último invierno casi 12.000 cántabros la sufrieron y fue el desencadenante de once muertes.