Las jubilaciones abren el acceso a cerca de 800 empleos públicos fijos

  • La recuperación de la tasa de reposición del 100% en Educación y Sanidad y la mayor convocatoria de la década en la Administración General multiplican la oferta de los últimos años

Las jubilaciones que se producirán en los próximos meses en los distintos cuerpos profesionales de la Administración pública de Cantabria, más la reposición de plazas pendientes de pasados años, pondrán en juego cerca de 800 puestos de trabajo fijos, lo que supone la mayor oferta pública de empleo (OPE) de los últimos años, lastrada de forma más que notable por la crisis.

Desde ayer, cuando se pusieron en marcha las oposiciones para higienista dental, especialista en medicina nuclear y técnico de prevención de riesgos de nivel medio para el Servicio Cántabro de Salud, hasta finales de 2017, miles de personas buscarán alcanzar las 183 plazas que se convocarán en Educación, las 410 de Sanidad -en distintas fases- y las 183 de la Administración General, tres de las más importantes áreas dependientes del Gobierno regional. En total, 776 empleos, un 4% del personal.

La recuperación durante 2016 de unas tasas de reposición del 100% en sectores prioritarios como la educación y la sanidad -se espera que no haya una reducción de estos índices en los Presupuestos Generales del Estado de 2017- y la mayor convocatoria de empleo público de la última década en la Administración General para restablecer, al menos parcialmente, los puestos de trabajo que se perdieron o las jubilaciones que no se cubrieron entre 2011 y 2015, provocan estas cifras, muy superiores a las de los últimos años en Cantabria. Aún así, las organizaciones sindicales no se muestran del todo satisfechas, porque son «insuficientes» plazas para paliar la alta interinidad que arrastran las plantillas. «Lo ideal es que no hubiera tasas de reposición, como ocurría antes de 2010, o que fueran superiores al 100% de las jubilaciones, porque es más caro contratar a un interino que tener un funcionario, pero el Gobierno español es 'reo' de las órdenes de la Unión Europea en cuanto a la reducción del número de funcionarios», explica Jesús Aguayo, representante de STEC, uno de los cuatro sindicatos que forman parte de la Junta de Personal Docente. «Es el límite que pone el Estado. Si por nosotros fuera avanzaríamos mucho más, porque pensamos que la calidad está en unas plantillas fijas y estables», indica por su parte el consejero de Educación, Ramón Ruiz.

En el área educativa, a lo largo de 2017 se jubilarán 183 profesores, lo que supone el 2,5% de la plantilla de docentes públicos de Cantabria, que asciende a 7.164 miembros. Estas 183 vacantes serán las plazas que se pondrán en juego en la siguiente oferta pública de empleo, seguramente en junio de 2017, aunque el consejero Ramón Ruiz ha mostrado su disposición a realizarlas antes de que concluyan las clases para que los profesores tengan más tiempo para preparar su incorporación a los centros en septiembre. Pero esta previsión ha sido rechazada por los sindicatos, alegando que las pruebas durante el periodo lectivo pueden interferir en el desarrollo normal del curso.

Las oposiciones serán exclusivamente para el Cuerpo de Maestros, aunque para todas las especialidades de este área. El primer borrador de oferta planteado por la Administración cántabra, a la espera de que el Estado confirme la tasa de reposición para el próximo año, reparte los 183 puestos de la siguiente manera: 60 para profesores de Primaria, 55 de Infantil, 19 pedagogos terapeutas (PT), 14 especialistas en Audición y Lenguaje (AL), 12 de Inglés, 12 de Educación Física y 10 de Música.

La oferta de empleo público en Educación vuelve a guiarse en esta legislatura por la ley no escrita de convocar un solo cuerpo cada año. Así, después de realizarse en este 2016 oposiciones para profesores de Secundaria -entre junio y julio se pusieron en juego 178 plazas, de ocho especialidades, que se incorporaron a los institutos en septiembre-, en 2017 tocan las ya citadas para el Cuerpo de Maestros de colegios. La alternancia se mantendrá hasta el final de la legislatura.

Las 'deudas' de Sanidad

Más de 400 profesionales -un 5,6% de la plantilla del SCS- tendrán la oportunidad de optar a un puesto fijo en el ámbito sanitario a lo largo de los próximos meses, debido a que se acumulan las ofertas de empleo de los últimos cuatro años, bloqueadas desde 2012. «En los peores años de la crisis, la tasa de reposición se limitó al 10%, por decreto del Gobierno central, ampliándose después al 50% y ahora, este año, se ha vuelto al 100%», explica Alfonso Romano, subdirector de Recursos Humanos del Servicio Cántabro de Salud.

Si el pasado verano, se llevaron a cabo las oposiciones de 2012, entre octubre y noviembre se están realizando las correspondientes a 2013 -apenas 15 plazas, en las categorías de Nefrología, Higienista Dental y técnicos de Medicina Nuclear, Prevención Intermedia y Superior- y consecutivamente se realizarán las de 2014 -30 puestos de FEA Pediatría, Matronas y Pediatría Primaria- y 2015 -85 plazas, en este caso de enfermero y médico de Primaria-. A ellas hay que sumar la mayor oferta de empleo público de Sanidad de la última década, la correspondiente a 2016, que pondrá en juego 280 plazas.

Romano estima que la fecha de realización de estas oposiciones se conocerá antes de final de año y calcula que podrán celebrarse a partir del verano de 2017. El proceso se encuentra actualmente en la fase de propuesta del Servicio Cántabro de Salud a la Consejería de Sanidad y después llegará a los sindicatos, con quien se negociará las categorías que saldrán beneficiadas -cuestión trascendental- en la que es la primera oferta de envergadura tras la crisis, que triplica las cifras de la de 2015 y multiplica por diez cualquiera de las anteriores. Hay que retroceder hasta 2007 para encontrar una oferta de empleo en el ámbito sanitario superior a la de 2016.

Mirando al futuro, a lo largo de 2017 se jubilarán en el SCS otras 126 personas y en 2018, 197 más, lo que va a provocar un problema de cobertura en las categorías de médicos de familia y pediatras, ya que coinciden tandas de jubilaciones de la misma promoción. Así, de ese total que colgará las batas blancas en los dos próximos años, 31 serán médicos de familia y 7 pediatras, lo que supone un 9% de la plantilla actual de Atención Primaria.

Efectivos perdidos

Por su parte, en la Administración General de Cantabria, un total de 116 empleados se han jubilado a lo largo de 2016 -o lo harán antes del 31 de diciembre-. Es otro de los departamentos donde el Gobierno regional ha lanzado este año la más importante oferta de empleo público de la última década, con 183 nuevas plazas, 152 correspondientes a 2016 (81 de personal funcionario y 71 de personal laboral) y otras 31 de 2015 (28 y 3, respectivamente), ya que se convocan de forma conjunta. A ellas hay que sumar además 47 de promoción interna en ambos ámbitos.

El objetivo, reducir la temporalidad y recuperar los efectivos perdidos en los últimos años de la crisis. Desde los sindicatos se ha denunciado que entre 2011 y 2015, durante el Gobierno del PP presidido por Ignacio Diego, se perdieron en la Administración General 1.173 puestos de trabajo -956 funcionarios y 817 laborales-, lo que supuso una merma de trabajadores del 21,84%. Rafael de la Sierra, consejero de Presidencia y Justicia, pretende recuperar a lo largo de la presente legislatura el número de efectivos perdidos en esos cuatro años, un trabajo ingente que se topa además con el límite de reposición de personal, establecido en este área en un 50%.

Los exámenes para el personal funcionario comienzan en próximas fechas (el 26 de noviembre para administrativos, el 3 de diciembre para subalternos y 17 de diciembre para auxiliares), mientras que los del personal laboral (empleado de servicios, operario de montes, operario de carreteras, auxiliar de enfermería, técnico de planta hidrológica...) tendrán que esperar hasta el segundo semestre del próximo año. Un 7% de estas plazas se reservarán para personas con discapacidad, física e intelectual.

En este ámbito también hay que remontarse hasta 2007 para encontrar una cifra similar en la oferta de empleo público, cuando hubo 164 puestos de nueva creación y otros 155 de promoción interna.