La renta social básica es ya el sustento de 5.361 personas, el 27% más que hace un año

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La renta social básica está destinada a las personas en situación de riesgo o exclusión social. / Celedonio Martínez

  • El Gobierno destaca que se ha acortado «de forma notable» la resolución de los expedientes, que oscila entre los diez días y los tres y cuatro meses

La gráfica de evolución de la renta social básica –prestación que el Gobierno concede a las personas sin recursos económicos– dibuja una escalada de picos que gana en altura mes a mes desde el inicio de legislatura. El último dato registrado, relativo a septiembre de 2016, cifra el número de beneficiarios en 5.361 (cerca del 1% de la población de Cantabria), tal y como informó ayer la vicepresidenta y consejera de Universidades e Investigación, Medio Ambiente y Política Social, Eva Díaz Tezanos, en el transcurso de la reunión de la Mesa de Diálogo Social de Servicios Sociales.

En poco más de un año la lista de cántabros en riesgo de exclusión social ha sumado más de 1.000 nombres y apellidos. Así, por ejemplo, en agosto de 2015, al mes siguiente del cambio de Gobierno, percibían esta ayuda 4.208 personas. La diferencia se traduce en un incremento del 27,4%, un dato abierto a una doble lectura: la positiva –más recursos que llegan a ciudadanos con los bolsillos vacíos– y la negativa –si se precisan más prestaciones es porque sigue creciendo la población sometida a graves apuros económicos, casi al borde de la pobreza–.

El Gobierno regional creó la renta social básica en 2007 para tratar de paliar las consecuencias de la crisis en los hogares, cuando aún se desconocía su verdadero alcance. Desde entonces el número de solicitantes de este subsidio no ha parado de crecer, aunque la subida más llamativa se ha producido en los últimos doce meses. Tras detectar la creciente necesidad de sustentos básicos, el Ejecutivo bipartito se vio obligado a aumentar la cobertura.Si el año pasado destinó 18,5 millones de euros para la renta social básica, este ejercicio ha elevado la cantidad hasta los 21,5 millones.

A juicio de la vicepresidenta, «el cambio de la normativa reguladora ha incidido directamente en esta evolución positiva». Cabe recordar que este año se determinó que mientras persistan las condiciones causantes del derecho a la prestación, no hay que renovarla cada dos años, como se hacía previamente, sino que se salta ese trámite en tanto en cuanto las dificultades económicas persistan. Una modificación que evita tener que reiniciar el proceso y, por tanto, exponerse a dejar de cobrar si el papeleo se atasca.

Díaz Tezanos, que hizo hincapié en que a lo largo del último año se han resuelto expedientes que estaban «en el cajón», destacó el «esfuerzo realizado desde el Instituto Cántabro de Servicios Sociales (Icass), para dotar con más personal a este servicio, lo que ha permitido acelerar la concesión de la renta social». En la actualidad la resolución de las peticiones oscila entre diez días y tres o cuatro meses, «un tiempo de espera que se ha rebajado notablemente». A su juicio, el balance presentado demuestra que se ha dado un «fuerte impulso» a las políticas de servicios sociales. El Gobierno no especificó en qué segmentos de población se concentra el mayor número de ayudas, aunque un informe del Icass, al que ha tenido acceso este periódico, apunta a la mujer de 44 años como el perfil predominante. La media de la prestación mensual no supera los 500 euros.

Creación de empleo

La vicepresidenta defendió la incidencia que las políticas sociales tienen en la creación de empleo y la mejora económica y subrayó la necesidad de contemplar la prestación de servicios sociales como «una inversión», que además de contribuir a «mejorar la economía del bienestar tiene como efectos positivos y cuantificables en la producción y en el empleo». De acuerdo con los datos recogidos en un estudio del Instituto Cántabro de Estadística (Icane), por cada euro que se gasta en renta social básica retornan 0,82 euros al Valor Añadido Bruto de la economía regional y el 0,64 en el VAB para otras economías. Hay que tener en cuenta que este subsidio permite a los hogares que lo reciben afrontar el gasto de sus necesidades básicas, lo que implica que tienen como destino a las empresas productoras de los nuevos bienes demandados y, a su vez, a los productores de los consumos intermedios y a la mano de obra empleada para producir dichos bienes. Según las conclusiones del mismo informe, el 64,15% de la ayuda se dedica a gastos relacionados con la vivienda. El 20,53% se destina a bienes relacionados con la alimentación y el vestido; mientras que el resto se reparte entre venta y reparación de vehículos (4,91%), sanidad (3,92%), otros servicios personales (2,03%) y productos industriales y servicios (4,17%). En el ámbito laboral, el gasto en la renta social básica supone la creación o el mantenimiento de 235 puestos de trabajo asalariados.

Frente al ascenso de la renta social básica, la vicepresidenta destacó la reducción en un 40% de las ayudas de emergencia, como consecuencia de la puesta en marcha del Plan de Emergencia Social desarrollado a través de los ayuntamientos, con una dotación de 87 millones.

Dependencia

Servicios Sociales analizó ayer también los datos de prestaciones de la ley de dependencia en la región, que reflejan una subida del número de dependientes de 18.831 en julio de 2015 a 19.298 de septiembre pasado. Las estadísticas ponen de relieve que los beneficiarios han pasado en este periodo de 13.705 a 15.161, al tiempo que las prestaciones se han incrementado de las 14.962 registradas en julio de 2015, a las 16.632 de septiembre de este ejercicio. Desde el Icass confirman, por otro lado, que se han incrementado en 200 las plazas concertadas en residencias y en 21 más las disponibles en centros de día.

A través de los datos recogidos sobre la afiliación a la Seguridad Social en actividades relacionadas con la dependencia, desde el 31 de diciembre de 2006 hasta el 30 de junio de este año, se han incorporado al sistema 1.706 personas, 171 a lo largo del último ejercicio, lo que representa un incremento del 3,44%.