La niebla vuelve a cegar al Seve Ballesteros

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Grupo de pasajeros que han sido trasladados en autobús a Bilbao por los desvios de vuelos que ha ocasionado la niebla en Santander. / Javier Rosendo

  • Los dos últimos aviones procedentes de Madrid han sido desviados a Bilbao, y el que tenía que salir hacia Palma a las 19.50 permanece retrasado

  • Los aviones procedentes de Bruselas y Roma de primera hora de esta tarde han aterrizado sin problema, pero por la mañana cuatro aviones han tenido que ser derivados a Loiu

Nueva jornada de intensa niebla en Cantabria y de vuelos desviados en el Seve Ballesteros. Tras un fin de semana de complicaciones en las comunicaciones por vuelos cancelados y carreteras en las que había que circular con precaución, la densa bruma ha vuelto a hacer de las suyas y ha obligado a desviar varios vuelosal aeropuerto de Bilbao a lo largo del día. Los dos últimos aviones que tenían que llegar de Madrid al Seve Ballesteros han sido desviados a Bilbao, igual que cuatro vuelosde esta mañana: un Vueling procedente de Paris, un Air Nostrum que venía de Madrid, un Ryanair que volaba desde Londres y un Iberia de Madrid.

Además, a las 19.50 horas estaba previsto que despegara desde Santander el vuelo VY3232 hacia Palma de Mallorca, pero las adversas condiciones meteorológicas causadas por la niebla difultan el despegue y ha sido retrasado.

Tras una mañana de locura en el aeropuerto, la niebla ha dado una tregua a los dos siguientes vuelos que tenían que aterrizar en el aeródromo cántabro y a las 14.45 lo ha hecho sin problema el avión que venía de Bruselas y a las 15.40 horas, el de Roma

Pero hasta hasta primera hora de la tarde, el Seve Ballesteros ha estado cubierto por una densa niebla que ha obligado a extremar todas las precauciones y desviar los vuelos a Bilbao. El primer desvío se ha producido a las 9.15 horas. Momento en el que tenía prevista su llegada un Vueling procedente de París. Los pasajeros que esperaban cogerlo en tierras cántabras se han quedado con la miel en los labios y han tenido que esperar a que la compañía les traslade en un par de autobuses hasta el aeropuerto de Loiu. Allí coincidieron con los pasajeros que llevaba el avión con destino Santander y que han tenido que ser trasladados a la capital cántabra también en autobús.

El mismo contratiempo han tenido que sufrir los pasajeros del avión de Air Nostrum procedente de Madrid que tenía que aterrizar en Santander a las 10.30 horas. Unos minutos antes de que diera la hora, la compañía ha avisado del desvío del avión a Bilbao. Otra vez, autobuses de ida y vuelta con pasajeros aéreos en su interior.

El reloj pasaba y la niebla seguía sin irse. Era la una y se anunciaba un nuevo desvío. En este caso, un Ryanair que procedía de Londres y que tenía que aterrizar en Santander a las 11.05 horas. La mala visibilidad apuntaba a que el anuncio del desvío a Bilbao no tardaría en salir en pantalla pero la compañía no informó a los pasajeros hasta el último momento. Alrededor de 160 pasajeros que esperaban en el Seve Ballesteros cogían sus equipajes y montaban en otro autobús rumbo al aeropuerto de Loiu para coger con retraso su avión.

Faltaban por llegar dos aviones, el Iberia procedente de Madrid de las 13.40 horas, y el Ryanair de Bruselas de las 14.45 horas. El de la capital cántabra no ha logrado zafarse de los bancos de niebla costeros. Sin embargo, el de Ryanair se ha encontrado con cielos más despejados y ha podido aterrizar en las pistas cántabras, por lo que todo hace indicar que podrá salir hacia su destino, aunque sea con cierto retraso.

Según informan desde el aeropuerto cántabro, en las últimas horas la densa niebla se ha ido despejando y la visibilidad del aeropuerto santanderino ha mejorado.

El balance de este lunes es parecido de momento a lo vivido este domingo en los cielos cántabros. La niebla de ayer obligó a desviar al aeropuerto de Bilbao un total de cinco aviones que tenían que aterrizar en el Seve Ballesteros --dos procedentes de Madrid, uno de Edimburgo, uno de Dublín y otro de Bruselas--, y a cancelar dos vuelos de Iberia, con origen y destino en Madrid.

Por carretera, tampoco se veía nada esta mañana. Desde Tráfico informaban a primera hora de que la niebla no había producido accidentes pero sí circulación moderada por la escasa visibilidad. "Recomendamos precaución porque hay mucha niebla", explicaban desde la DGT.

El aviso de visibilidad reducida por niebla estaba marcado hasta en siete carreteras: La A-8, desde desde el km 139.5 en Ontón al 271 en Unquera; la A-8 desde el km 177 en Bárcena de Cicero al 233 en Reocín; la A-8 desde el km 261 en Lamadrid al km 271 en Pesues; la A-67 desde el km 170 en Los Corrales de Buelna al 205 en Santander; la S-30 desde el km 0 en Peñacastillo (Santander) al 11 en Astillero; la S-20 desde el km 0 en Santander al 5.3 en Bezana, y la S-10 desde el km 1.7 en Santander al 14 en Solares. También informa de que está cortada por obras la CA-631 en el kilómetro 3.4 en Vega de Pas.

Así durante toda la mañana. Ya por la tarde, ya con los cielos despejados, la situación ha cambiado de manera radical. La circulación vuelve a ser fluida y apenas se registran incidencias por la niebla en la red cántabra de carreteras.

"Empezará a despejar entre hoy y mañana"

Desde la Agencia Estatal de Meteorología calculan que los episodios de intensas nieblas que está soportando la costa cántabra estos días comiencen a remitir a partir de este mediodía o ya mañana. "Es un fenómeno bastante difícil de predecir porque depende de muchos factores pero sobre todo de la temperatura del agua del mar. Los modelos que manejamos apuntan que la situación podría empezar a despejar este mismo mediodía aunque hay algunas probabilidades de que mañana vuelva a repetirse la situación".

José Luis Arteche, delegado de la Aemet en Cantabria, recuerda que la semana pasada ya se dio aviso de que "íbamos a tener un fin de semana con nieblas costeras de advección", un fenómeno, explica, que se producen cuando el agua del mar se enfría. Los vientos del este que han soplado estos días atrás han ayudado a enfriar el fondo del mar y que aflore esta niebla de 200 metros de espesor que está cubriendo la zona de costa de la región.

Reduciendo la visibilidad por debajo de los mil metros, la niebla que cubre estos días los cielos cántabros procede del mar al condensarse el agua cuando un aire cálido y húmedo pasa sobre un mar frío. Y eso es precisamente lo que ha ocurrido, recuerda Arteche, desde el pasado día 25 de diciembre en la región, donde las temperaturas "bajaron tres grados"

El fenómeno, "poco frecuente pero no extraño", ha provocado estampas tan curiosas como que en el aeropuerto de Parayas esté cubierto de una densa niebla, y a pocos kilómetros, en Peña Cabarga, reluzca el sol sin impedimento meteorológico alguno.

Sin embargo, esta afloramiento del agua fría del mar que se traduce en una niebla londinense tardará en volver a aparecer cuando termine esta racha. Aunque es típica de zona costera como lo es Cantabria, Arteche recuerda que "ha habido años en los que no hemos tenido ningún banco de estos". Solo se produce "cada dos o tres años" y suelen durar "dos o tres días". Para los aficionados a los amaneceres invisibles, tomen nota. Son típicas de primavera y otoño y son más frecuentes en la costa de California que en el Mar Cantábrico. La que pasa ahora por encima de Cantabria comenzó en Galicia, se instaló en Asturias y Cantabria y se desplazará hacia el este en los próximos días.