Cantabria le pone deberes al Gobierno

La última vez. Revilla y Rajoy dialogan en su último encuentro, hace un año.
La última vez. Revilla y Rajoy dialogan en su último encuentro, hace un año. / Mariscal
  • Con un Ejecutivo sin la etiqueta 'en funciones', y De la Serna en Fomento, la región espera desatascar algunos asuntos y acelerar el cumplimiento de los compromisos

Reivindicaciones históricas, facturas pendientes, compromisos adquiridos o, incluso, meros trámites burocráticos pero que no podían completarse si el Gobierno de España mantenía la coletilla de los últimos tiempos. ‘En funciones’. Alcaldes, consejeros, parlamentos y –tal vez el que más– el mismo presidente regional... Todos se han hartado de decir que no había nadie al otro lado que descolgara el teléfono. Que en esa indefinición política nunca vista en el país, el margen de maniobra era escaso. Por eso ahora toca acelerar la agenda cántabra. Para sacar proyectos adelante y para que esa parálisis en la capital ya no sea un pretexto en cada territorio. Y, aquí, con el añadido de contar con un ministro en un departamento clave en muchas de las prioridades de la región. Revilla ya se apresuró a comentarlo al conocer el nombramiento de Íñigo de la Serna: «Nada mejor para Cantabria que tener un ministro de Fomento».

Trenes a Madrid y a Bilbao, infraestructuras ferroviarias para el Puerto, reordenación de espacios, millones pendientes en Valdecilla o, con urgencia, los parámetros para poder cerrar los presupuestos. Son los primeros temas en el orden del día de las relaciones entre Peña Herbosa y Moncloa. Revilla, en pleno desfile del 12 de octubre, ya le recordó a Rajoy (al que ha mandado una carta esta semana) que quería verle cuando renovara el cargo. Y eso ya está hecho...