Otro conductor en dirección contraria provoca un accidente en la autovía A-8

  • El causante del choque, que terminó detenido, entró sin luces y en sentido contrario a la marcha a la altura de Saltacaballo

Un conductor que circulaba en dirección contraria y sin luces por la Autovía del Cantábrico (A-8) provocó ayer a las ocho de la tarde un accidente a la altura de Saltacaballo. Testigos presenciales aseguraron a este diario que se trataba de un joven al volante de un coche blanco. «Veníamos desde Bilbao, en sentido Santander, y cuando llegábamos a Saltacaballo vimos un coche que venía de frente y sin luces», explica una mujer que prefiere mantener el anonimato. «Cuando pasó a nuestro lado perdió una rueda, que se nos metió debajo del coche y nos obligó a parar. Un poco más adelante había otro vehículo con el que se había chocado». Según la testigo, en ese otro turismo viajaban un matrimonio y un niño. «Han vuelto a la vida».

La Guardia Civil de Tráfico confirmó que el conductor había circulado en dirección contraria una distancia por determinar y que tras ser localizado fue detenido por conducción temeraria. La testigo precisó que el conductor que circulaba en sentido contrario, a quien pudo ver tras ser detenido mientras a ella le tomaban declaración al pie de la autovía, «no estaba en buenas condiciones». La Guardia Civil no pudo precisar ayer, en un primer momento, el motivo por el que el detenido se metió en la A-8 en sentido contrario ni el resultado de la prueba de alcoholemia que se le practicó tras la detención.

La reconstrucción de los hechos a partir de las declaraciones de dos testigos presenciales es la siguiente: el joven habría entrado en la autovía por la salida 143, que permite salir de la A-8 cuando se circula desde Bilbao hacia Santander y entrar en la carretera N-634 a la altura de Saltacaballo. En su caso, él entró en sentido Bilbao y no tardó en chocar con otro vehículo, que terminó orillado en el arcén a unos 200 o 300 metros de la salida 143. Lo que no está claro es la distancia que recorrió tras el impacto.

«Después de que se nos metiera su rueda suelta debajo del coche nos paramos y llamamos a la Guardia Civil. Pasaron unos minutos y llegó una patrulla que venía en sentido correcto. Nos preguntaron qué había pasado, dieron aviso por radio y se marcharon en dirección Santander», precisó una de las personas que se vio implicada. Es decir, que la patrulla venía en sentido Santander por el mismo camino que había recorrido el detenido en dirección contraria y no se lo habían cruzado, por lo que habría conseguido salir de la autovía antes de ser localizado por las fuerzas policiales. La siguiente escapatoria de la autovía es la salida de Ontón, que está a un kilómetro aproximadamente de la de Saltacaballo. «Todo fue bastante rápido. Era de noche y además él iba sin luces, así que apenas te da tiempo a reaccionar. No pude ver hasta donde llegaba».

Otro de los testigos consultados, que pasó por ese punto tras el accidente, contó a este diario que antes de llegar a Saltacaballo se cruzó con una patrulla de la Ertzaina que se salió de la autovía poco antes, pero en Cantabria.

Un fallecido hace tres meses

En los últimos tiempos se han producido varios casos de conductores que circulaban en sentido contrario, pero el más grave es también el más reciente. El pasado mes de agosto, el joven de 34 años Marcos Sarmiento Villegas, vecino de Tanos (Torrelavega), circulaba de forma correcta en sentido Santander cuando tuvo la desgracia de toparse de frente con Borja H.B., que iba en dirección contraria.

El impacto fue tan brutal que Marcos murió en el acto y el otro conductor resultó herido grave. A principios de septiembre, el juez del Juzgado de Instrucción Número 2 de Santander acordó la prisión incondicional y comunicada de Borja H.B., que había circulado en dirección contraria durante casi nueve kilómetros. La Guardia Civil de Tráfico le imputa un presunto delito de homicidio por imprudencia y otro de conducción con manifiesto desprecio para la vida de los demás. La entrevista con el juez fue breve, ya que el joven se limitó a contestar que no recordaba nada.