El cierre del Presupuesto de 2017 desata otro enfrentamiento público en el seno del Gobierno

Pedro Hernando (PRC) saluda a Ramón Ruiz (PSOE) antes de una Comisión del Pacto de Gobierno.
Pedro Hernando (PRC) saluda a Ramón Ruiz (PSOE) antes de una Comisión del Pacto de Gobierno. / R. Ruiz
  • El PRC da un golpe en la mesa y exige que las cuentas públicas crezcan 120 millones más para inversiones y el PSOE se escuda en que "lo primero es el Estado del Bienestar"

El cierre del Presupuesto se ha convertido en una bomba de relojería en el seno del Gobierno PRC-PSOE. La tensión que mantienen los socios desde hace semanas en las negociaciones con Economía y en las reuniones del Consejo de Gobierno terminaron este viernes de explotar públicamente. El consejero de Presidencia y hombre fuerte del presidente, Rafael de la Sierra, dio un golpe en la mesa en un comunicado para exigir a sus coaligados en el bipartito más financiación para realizar nuevas inversiones –especialmente en departamentos como Obras Públicas, Ganadería e Industria, que fueron los que más sacrificios hicieron este año–, después de que Eva Díaz Tezanos declarase en un acto que las cuentas se cerrarán "en unos días" y tendrán una cifra "muy semejante" a los 2.464 millones de este curso.

Las declaraciones de la vicepresidenta regional cayeron como un misil en la línea de flotación de un PRC "harto de sentirse siempre perjudicado en el reparto", según fuentes del partido. De la Sierra fue mucho más cauto, aunque igual de contundente: "El documento no está ni mucho menos cerrado. Hemos dejado muy claro que no vamos a aceptar que el presupuesto no esté a la altura de las necesidades que en este momento tiene planteadas la Comunidad Autónoma".

Expansivas

Aseguró que las cuentas para 2017 "tienen que ser expansivas" y advirtió de que su partido no aceptará "más restricciones de las imprescindibles". Todo un aviso a navegantes que, según De la Sierra, ya ha sido lanzado por los consejeros regionalistas a su socio de gobierno socialista. "Si Cantabria necesita más y tanto la situación económica como las previsiones apuntan a una clara mejoría, no hay ningún motivo para obviar esas necesidades de crecimiento. Hay que hacerlo en base al entendimiento y el acuerdo entre los dos socios de gobierno y sin imposiciones carentes de lógica y justificación".

Según ha podido saber este periódico, el origen del problema surge porque los regionalistas quieren sumar 120 millones de euros más para inversiones, lo que supondría una subida cercana al 4% en el Presupuesto, mientras que en Economía, dirigida por el socialista Juan José Sota, no lo ven factible. Pero lo que hizo eclosionar al PRC, vía comunicado, fue que llevaban toda la semana esperando una respuesta de sus socios que no acababa de llegar y este viernes escucharon a Díaz Tezanos echar por tierra sus expectativas. Una idea que quedó reforzada horas más tarde por el consejero de Educación y número dos del PSOE, Ramón Ruiz, que se mostró "sorprendido de la sorpresa de Rafael de la Sierra" porque la prioridad del Ejecutivo "no es otra que las personas y el mantenimiento del estado del bienestar, es decir, de la sanidad, la educación, los servicios sociales y el empleo". Y, por si le quedaban dudas, le recordó que esa decisión está avalada "públicamente" por el presidente y líder regionalista.

Consejero de Educación

Por eso, al consejero de Educación le "llaman la atención" estas declaraciones, ya que "llevamos muchas reuniones de trabajo sobre el presupuesto, donde se está buscando el mejor presupuesto para Cantabria, dentro de las posibilidades reales". A juicio de Ruiz, "es comprensible que todos los consejeros queramos un presupuesto expansivo, pero esos deseos tienen que ajustarse a la disponibilidad económica de la región". Para tratar de apaciguar las aguas turbulentas que bajan por los cauces del pacto de gobierno, el secretario de Política Institucional del PSOE cántabro aseguró que "entre todos conseguiremos el mejor presupuesto posible para los cántabros".

Otro desencuentro público

El de este viernes no es el primer desencuentro público que mantienen ambas formaciones. Los dos socios escenificaron una crisis por la petición de Podemos de sacrificar al responsable de Sodercán, Salvador Blanco, para sacar adelante precisamente el Presupuesto al necesitar el apoyo de otro grupo político por su minoría parlamentaria. Fue también De la Sierra el encargado de ponerle la soga al cuello al recalcar "que los intereses de Cantabria estarán por encima de cualquier planteamiento de carácter personal". Una situación que abrió la primera crisis entre los dos socios y que llevó a los socialistas a acusar a sus compañeros de Ejecutivo "de ser rehenes" de la formación morada y a dejar claro que "no aceptan chantajes".