La Justicia de Cantabria ha permanecido dos días parada por un fallo informático

Imagen de archivo de funcionarias de Justicia trabajando en el Decanato de los juzgados en las Salesas.
Imagen de archivo de funcionarias de Justicia trabajando en el Decanato de los juzgados en las Salesas. / Javier Cotera
  • La interrupción del servicio el viernes y este lunes ha alterado de forma "grave" el funcionamiento de los juzgados y el registro de demandas y ha dificultado la celebración de juicios y vistas

"No es la primera vez que pasa en los últimos meses y me temo que tampoco será la última", alerta el sindicato CSIF de boca de Javier Jordán de Urries. Se refiere a la interrupción del servicio informático que ha mantenido parada la Administración de Justicia en Cantabria durante dos días, el pasado viernes y este lunes, en ambos casos por periodos de más de tres de horas.

El servicio informático se restableció ya el lunes a pleno funcionamiento pasadas las doce del mediodía después de que sufriera la segunda interrupción consecutiva tras la que mantuvo también el viernes parados a todos los juzgados de Cantabria. Incluso este día tuvo que ser declarado "inhábil" para que las partes procesales no se vean afectadas.

Estas interrupciones han alterado "gravemente" el funcionamiento de los juzgados, entre ellos el de guardia, el registro de presentación de demandas y escritos, la tramitación de expedientes, y han dificultado "sobremanera" la celebración de juicios y vistas, impidiendo, por ejemplo, conexiones por videoconferencia para la declaración de testigos. "Apenas se ha podido hacer nada", lamenta el dirigente de CSIF.

Los problemas no han afectado sólo a las funcionalidades estrictamente relacionadas con la gestión de los procedimientos, sino también a la gestión del propio personal al servicio de la Administración de Justicia en Cantabria, a la comunicación entre la administración y los profesionales y usuarios y a la publicación de resoluciones y acuerdos de la propia Dirección General de Justicia. "Todas estas incidencias ralentizan, cuando no paralizan por completo, la tramitación de los procedimientos y dejan en la estacada al personal al servicio de la Administración de Justicia, profesionales del Derecho y usuarios del servicio público", lamenta por su parte Borja Bats, de CC OO.

Según explicaciones de la Dirección General de Justicia del Gobierno de Cantabria, la caída del sistema informático es debida, al parecer, a un error en la instalación de un parche de seguridad de la Fábrica de Moneda y Timbre y hasta que los técnicos no han logrado identificar ese fallo del código, no se ha podido recuperar la total normalidad.

Pero además del error en sí que ha provocado este último caso, los sindicatos critican la falta de información que han padecido los funcionarios. "El Centro de Atención al Usuario (CAU) que, en teoría debería tener la situación bajo control, no ha dado señales de vida, estaba colapsado y los trabajadores no han podido contactar con los técnicos para comunicar las incidencias y conocer el alcance del problema", denuncia Jordán de Urries.

La resolución, lenta e ineficaz

CSIF lleva varios meses denunciando que la nueva plataforma utilizada –Osiris– no ha hecho sino empeorar el servicio informático de la Administración de Justicia y amenaza con "dar al traste con el programa Vereda y su millonaria inversión". Los problemas con la aplicación son "constantes" y la solución de incidencias es "cada vez más lenta e insatisfactoria" debido, en parte, a "problemas de interoperatividad", pero también a "la contratación a la baja" de la gestión del CAU, lo que "entorpece la evolución del sistema y la rápida adaptación del mismo a las nuevas necesidades procesales", se queja Comisiones Obreras. "La solución de los problemas e incidencias se ha burocratizado y pasa por varias manos hasta su resolución, que rara vez es definitiva", añade CSIF.

Este último sindicato advirtió tanto al Gobierno anterior como al actual que el Centro de Atención al Usuario de Justicia debería ser "independiente" al del resto de la Administración y "especializado" dadas las peculiaridades del servicio que se presta, como sucedía en el pasado.

 Además, la creación de un "CAU Vip" (para jueces, fiscales y letrados) y un "CAU de pobres" para el resto del personal refleja, según denuncia Jordán de Urries, "el desconocimiento absoluto de la realidad de funcionamiento de la Justicia y un desprecio hacia quienes hacen posible que los Juzgados abran todos los días". "Todas las incidencias deben ser VIP, como se tramitaban antes de este cambio", reivindica.