Aluvión de críticas de los alcaldes al cambio de la ley en suelo rústico

Los alcaldes socialistas de la región se reunieron ayer en Santander para debatir sobre las modificaciones que el Gobierno PRC/PSOE quiere realizar en la ley del Suelo.
Los alcaldes socialistas de la región se reunieron ayer en Santander para debatir sobre las modificaciones que el Gobierno PRC/PSOE quiere realizar en la ley del Suelo. / DM .
  • Regidores de todos los signos políticos aseguran que la normativa que el Gobierno quiere modificar "es una buena ley"

La Ley del Suelo en la que está trabajando actualmente el Gobierno regional (PRC/PSOE), que imposibilitará la construcción de una vivienda unifamiliar aislada sobre suelo rústico sin la necesidad de acomodarla a un Plan Especial –tal y como sucede actualmente–, ha provocado un aluvión de críticas en no pocos municipios de la región, donde sus alcaldes, lo mismo populares que regionalistas o socialistas, observan con honda preocupación una modificación que, según dicen, va a repercutir negativamente en los ingresos de sus ayuntamientos, en sus índices de población y en sus oportunidades de empleo.

"Van a generar un problema donde no lo había", advierte José Carlos Lavín, alcalde independiente de Penagos y contrario a la modificación de una normativa de corta vida que conviene recordar.

Durante la anterior legislatura, el Gobierno del PP introdujo una modificación en la Ley del Suelo que configuraba un régimen transitorio (hasta la aprobación de los correspondientes Planes Especiales) que permitía la construcción de viviendas unifamiliares aisladas de manera inmediata, esto es, sin necesidad de acompañar al proyecto el desarrollo de un Plan Parcial.

Esa modificación, que fue aprobada en junio de 2012 con el respaldo del PRC y la oposición del PSOE, ha dado como resultado un considerable aumento de la construcción de ese tipo de edificaciones, chalés, con el consiguiente beneficio para los ayuntamientos de la provincia, especialmente los más pequeños, que no solo han conseguido ingresar algún dinero a cuenta de las licencias de obras correspondientes sino que también han logrado frenar, en parte, las bruscas caídas de sus índices de población y acelerar, también en parte, la actividad laboral de sus vecinos.

Sin embargo, ahora, en la revisión que está efectuando de la norma –que podría llegar al Parlamento antes de que acabe el año en curso–, el Gobierno bipartito, que entiende que «no es normal mantener una situación transitoria toda la vida», está estudiando la posibilidad de finiquitar "un modelo disperso" con el que no está muy convencido en aras de "una mínima ordenación" del territorio.

Rebelión

Este anuncio, claro, ha provocado la inmediata reacción de los alcaldes, la mayoría críticos con esa decisión y todos ciertamente preocupados como lo prueban los movimientos que se están produciendo a lo largo de las últimas horas en las sedes de sus partidos respectivos.

Este viernes, en la del PP, el diputado regional y portavoz en materia de Urbanismo, José Manuel Igual, a la sazón alcalde de Arnuero, convocó a los medios de comunicación para advertir al Gobierno regional de que su partido piensa defender el régimen actual "por tierra, mar y aire". Durante su comparencia, Igual pidió a regionalistas y socialistas que "no se carguen" un modelo que está "funcionando perfectamente" y que desde su entrada en vigor, con el PP, "no ha causado ningún conflicto". El portavoz popular, para quien es "un despropósito de los pies a la cabeza" el hecho de que el Gobierno quiera suprimir esta norma, aseguró que su partido va a presentar mociones en los ayuntamientos, así como en la Federación de Municipios de Cantabria (FMC) y en el Parlamento, a donde piensa trasladar "el combate".

Remitiéndose a los números, Igual precisó que desde la aprobación de la Ley del Suelo, en 2012, "se han tramitado 1.401 expedientes relacionados con construcciones en suelo rústico", lo que a su modo de entender prueba "la eficiencia" de una iniciativa que "está generando una economía circular en los pueblos" y que el actual Gobierno va a rectificar "simplemente porque fue una iniciativa del PP".

Esta no es solo una idea extendida entre los alcaldes populares. También entre los regionalistas, que hoy, sábado, se reunirán en su sede para unificar su postura frente a una decisión que tampoco ellos comparten.

Depende del municipio

Para José Antonio González Linares, el de San Felices de Buelna, el actual "es un buen plan" porque "está dando facilidades a mis vecinos", que es lo que a él le importa. Para Pablo Diestro, el de Reocín, "en el tema concreto del suelo rústico, la normativa es muy buena". "No veo qué necesidad hay de modificarla, reconoce el regionalista, que, como actual presidente de la Federación Cántabra de Municipios ha sondeado la opinión de alcaldes de todas las formaciones políticas "y no he encontrado a ninguno que defienda el cambio".

Posiblemente no haya hablado con el de Santillana del Mar, el socialista Isidoro Rábago, para quien "lo que había hasta ahora no era bueno". A su juicio, "deberíamos regular la construcción en suelo rústico porque, si no, vamos a llenar Cantabria de tenderetes".

Aún admitiendo que el cambio del modelo que propone su partido "podría echar a la gente de algunos municipios", Rábago insiste en la necesidad de cambiar una ley que su colega de cargo Secundino Caso –alcalde socialista de Peñarrubia– ve "buena pero solo para algunos". Para él, "lo que es bueno en Tudanca igual no lo es en San Vicente", así que "lo mejor sería hallar una fórmula que garantizara su aplicación solo en algunos municipios". De lo contrario "igual tenemos que posicionarnos en contra".