Domingo de celebraciones en Roma

Un grupo de cántabros, en la plaza Navona, durante su visita de ayer a la ciudad de Roma.
Un grupo de cántabros, en la plaza Navona, durante su visita de ayer a la ciudad de Roma. / Andrés Fernández
  • Los peregrinos cántabros acudieron a una misa en el Vaticano y recorrieron la Ciudad Eterna

Con la resaca de muchas horas vividas juntos, los peregrinos que desde el viernes a las 10 de la mañana llegaron a Roma para acompañar al cardenal Osoro, cerraron tres días importantes para los católicos que ayer domingo tuvieron colofón en el multitudinario acto con la celebración de la misa por la clausura del Año de la Misericordia.

Y como todos los eventos, incluidos los de cielo y la tierra, tienen su parte social, ésta tuvo lugar en la noche del sábado, cuando el embajador de España en la Santa Sede, Eduardo Gutiérrez Sáenz de Buruaga, ofreció una cena de gala en honor al único cardenal español creado por el Papa Francisco. La recepción tuvo lugar en el Palacio Monadeschi, en la Plaza de España, que alberga, entre otros, una espléndida colección de tapices gobelinos. Los salones cuentan con cuadros procedentes del Museo de El Prado de autores como Madrazo, Vicente López o Mengs.

En las mesas preparadas por la embajada española, se sentaron en torno a Carlos Osoro sus familiares más directos, además de varios cardenales, entre los que se encontraban los españoles Antonio María Rouco Valera, emérito de Madrid, y Carlos Amigo, emérito de Sevilla. Igualmente estuvo presente en el ágape el Nuncio General de la Santa Sede en España, Monseñor Fratini, y el obispo de Santander, Manuel Sánchez Monge. También estuvo invitada Elena García Botín, que viajó acompañada de un hijo, Ramón Pérez Maura. A la cabeza de los invitados, el ministro de Justicia español, Rafael Catalá, y el portavoz de la Conferencia Episcopal Española, José María Gil Tamayo. Por parte de Cantabria, asistieron a la recepción el delegado del Gobierno de Cantabria, Samuel Ruiz; el consejero de la Presidencia, José María Mazón; y el expresidente cántabro, Ignacio Diego, acompañados por sus esposas. También estuvo presente la concejal de Economía de Santander, Ana María González Pescador, que ostentaba la representación de la alcaldesa, Gema Igual.

Pero ayer domingo dio tiempo para hacer más cosas en Roma. Por la mañana –nuevamente madrugón importante– después de la cita del desayuno, animado por los comentarios, chascarrillos y alguna broma entre los peregrinos que viajaron juntos, a desplazarse hasta el Vaticano, situado a poco más de diez minutos caminando del hotel, cuartel general de la peregrinación convocada por el Obispado. Partida para una de las celebraciones más importantes convocadas por el Papa Francisco.

La plaza de San Pedro se había convertido en un espectacular escenario con miles de sillas dispuestas para la ocasión; los cántabros también tenían su lugar de asiento. En el Altar Mayor, debajo de la balconada donde los Papas saludan al ser elegidos, una gran crucifijo y cientos y cientos de asientos reservados para todo los clérigos de distintas nacionalidades y condición. Y los cardenales, concelebrantes ahora con el Papa.

Carlos Osoro ofició por primera vez como cardenal y de ahora en adelante lo hará siempre que el Papa le convoque. Seguirá al frente de la Archidiócesis de Madrid y, además, el Santo Pontífice, como es tradición, ha pedido al cardenal Osoro la administración de una parroquia en Roma. Pero no se trata de cualquier parroquia. La elegida es Santa María del Trastévere, sin lugar a duda, uno de los templos más bellos de la Ciudad Eterna y, según los historiadores, se trata de la iglesia más antigua de la ‘cittá’.

Hoy, lunes, a las siete de la mañana, estaba prevista la celebración de una eucaristía de Acción de Gracias, oficiada por Carlos Osoro, en el Pontificio Colegio Español de Roma, propiedad de la Conferencia Episcopal Española. La expedición cántabra tenía prevista su salida de Roma, hoy a las ocho menos cuarto de la mañana. Han estado acompañados en todo momentos por las guías cántabras Isabel Misas y Leticia Collantes, de la empresa Viajes Alisal de Santander.