Último asalto

En el último asalto del combate presupuestario, los púgiles combinan los gestos triunfales para convencer de su victoria a la galería mientras aguardan un descuido del rival para conectar el golpe ganador. Es el duelo clásico entre el duro fajador que va a por todas –el PRC– y el fino estilista –el PSOE– que esquiva las andanadas. Los regionalistas sostienen que ha llegado el tiempo de pasar de la política de las subvenciones a la de generación de empleo y piden más dinero para ese cambio de rumbo. Los socialistas apelan al rigor financiero, acotan el dispendio y defienden otro criterio: si los recursos son escasos, antes un nuevo instituto que una obra pública.

Como los peleadores son de la misma cuadra, no se harán mucho daño. Ya se han puesto de acuerdo en la cifra final del aumento presupuestario: 80 millones de euros, pero ahora hay que repartir esa cantidad y, atención, fijar algún mecanismo de corresponsabilidad por si más adelante hay que corregir las cuentas por falta de fondos. Ayer había caras de pocos amigos en el Parlamento. Miguel Ángel Revilla, que no había intervenido hasta ahora en la pugna, se proponía hablar con Eva Díaz Tezanos por la tarde para resolver el contencioso de una vez por todas.

El tiempo apremia. El Gobierno PRC/PSOE planea presentar un borrador presupuestario a los grupos políticos y a los agentes sociales, y en su caso incorporar alguna sugerencia, antes de presentar el documento en el Parlamento. En 2011, tras el cambio político en España y la llegada de Rajoy al Gobierno de la nación, el PP de Cantabria no pudo llevar las cuentas del año siguiente a la Cámara hasta el 21 de noviembre y obtuvo su aprobación el 29 de diciembre, mediante una tramitación ‘exprés’ favorecida por su mayoría absoluta. El actual Gobierno PRC-PSOE, a falta de un aliado exterior que le otorgue la mayoría, tendrá que darse todavía más prisa para sacar adelante los Presupuestos antes de fin de año.