Ryanair programa sus vuelos en el Seve Ballesteros hasta abril de 2018

La compañía de bajo coste Ryanair mantiene, de momento, su apuesta por el Seve Ballesteros.
La compañía de bajo coste Ryanair mantiene, de momento, su apuesta por el Seve Ballesteros. / Sane
  • En plena negociación del convenio, el Gobierno interpreta el gesto como un guiño aunque la compañía reduce frecuencias de cara al próximo invierno

Si uno está pensando en irse a Edimburgo en abril de 2018, ya puede ir mirando las fechas para volar desde Santander. Para comprar el billete aún tendrá que esperar, pero Ryanair ya ha colgado días de operación y frecuencias de sus rutas cántabras de cara a la próxima temporada de invierno. O sea, la que abarca el periodo comprendido entre noviembre de 2017 y abril del año siguiente. Eso se suma a la oferta ya disponible de cara al verano. Los billetes, en este caso, sí que pueden comprarse. La cosa no pasaría de curiosidad si no fuera porque la compañía irlandesa y el Gobierno de Cantabria están inmersos en una ya demasiado prolongada negociación para renovar un convenio que caduca a final de año. En el Ejecutivo entienden que el hecho de que las rutas estén cargadas es un guiño con buena pinta de cara a renovar el acuerdo y asegurarse la presencia de los aviones que más pasajeros mueven en el Seve Ballesteros. Pero, ojo, porque la empresa ha recortado una frecuencia con Londres y otra con Barcelona en esa futura programación invernal. ¿Medida de presión? El PP ya se hizo eco del ‘recorte’ la pasada semana y habló de la «inacción» del Gobierno.

De la negociación para prolongar el convenio de colaboración con Ryanair no llegan más que susurros. La compañía mantiene un silencio absoluto –ayer no hubo respuesta a las preguntas de este periódico– y desde el Ejecutivo lo último que se escuchó fue que, «antes de fin de año», el acuerdo estará cerrado «seguro». Lo dijo el consejero Francisco Martín, que no ocultó que se trata de «negociaciones muy frágiles». Todo, para renovar un contrato vigente desde octubre de 2012 hasta ahora por el que la aerolínea irlandesa cobraba 3,2 millones de euros al año en concepto de acuerdos publicitarios y promoción.

En ese contexto de sigilo –y ya de preocupación en los despachos de Peña Herbosa porque esperaban tenerlo resuelto a estas alturas– cada gesto ofrece un abanico de interpretaciones. Ryanair cargó sus vuelos para el próximo verano sin cambios respecto al último. Un paso que, en principio, garantiza su continuidad. Ahora –a falta de poner a la venta los billetes–, ha colocado en el calendario los del invierno 2017/2018. Un guiño, según el Gobierno. Una interpretación muy distinta a la que hacen desde el Partido Popular.

Críticas del PP

El diputado y ex director general de Turismo, Santiago Recio, ya hizo hincapié la pasada semana en que en esa programación invernal colgada faltan, a día de hoy, un par de frecuencias. Un vuelo menos semanal con Londres y Barcelona, una maniobra poco habitual de la empresa en estos casos. Porque, prácticamente en todos los aeropuertos, Ryanair se limita a hacer un ‘corta y pega’ que ajusta o amplía más adelante. Otro gesto interpretable. «En un año donde el tráfico de pasajeros en la red de aeropuertos de Aena ha vivido un incremento de casi once puntos, el Seve Ballesteros baja casi catorce puntos, lo que le sitúa 25 puntos por debajo de la media», señaló Recio, que reprochó al Gobierno que siga «instalado en la desidia», mientras esta infraestructura firma «sus peores datos».