"No era víctima de agresión, sino de una situación de acoso"

  • Los médicos que atendieron a la mujer que intentó suicidarse en enero de 2010 tras sufrir presuntos abusos sexuales de su jefe han declarado este miércoles en el juicio en la Audiencia de Cantabria

Médicos que atendieron a la mujer que intentó suicidarse en enero de 2010 tras sufrir presuntos abusos sexuales de su jefe han contado hoy en el juicio en la Audiencia de Cantabria que no les relató haber sido víctima de una agresión, sino una situación de acoso.

Estos profesionales han declarado este miércoles como testigos en la tercera sesión del juicio que se sigue en la Audiencia de Cantabria contra un hombre acusado de haber abusado sexualmente de manera continuada, entre Semana Santa de 2009 y enero de 2010, a una mujer que trabajaban para él como empleada de hogar y limpiando las oficinas de su empresa.

Un médico que atendió a la víctima en urgencias del Hospital de Laredo en enero de 2010 por un cuadro de vómitos que le llevó a perder la consciencia ha contado que la mujer llegó al centro sanitario acompañada por su madre y su hermana, quienes le pidieron que hablara con ella porque sospechaban que estaba sufriendo un problema de acoso en el trabajo de carácter sexual. Después, la mujer le corroboró esta versión, pero él no dio parte a la autoridad judicial y tampoco a la policía, según ha explicado a una pregunta de la juez, y le recomendó reposo y control por el médico de Atención Primaria.

La mujer llegó al hospital con unos síntomas compatibles con un cuadro de ansiedad, aunque también con otras dolencias, ha explicado el médico, que ha basado toda su declaración en el contenido de los informes que elaboró entonces, en 2009.

Por la sala han pasado también el médico de cabecera de la mujer, que ha explicado que sufre transtornos psicológicos desde el año 2001, y las psiquiatras que la trataron tras el intento de suicidio, ocurrido el 29 de enero de 2010.

La psiquiatra que la atendió en una primera consulta ha explicado que la mujer tenía sintomatología ansioso depresiva y que contó que sufría un acoso laboral de carácter sexual que le provocaba ansiedad y angustia y le hacía sentir rabia, pero no refirió haber sufrido una agresión sexual. Además, contó que se arrepentía del intento de suicidio, que, según esta médico, fue un gesto impulsivo, no premeditado.

Tras esta valoración recibió el alta y fue derivada a la Unidad de Salud Mental de Laredo, donde fue a consulta dos veces y después abandonó el tratamiento. La psiquiatra que la trató allí ha explicado que la mujer sufría un trastorno de ansiedad "entre leve y moderado", con síntomas que no son compatibles con un cuadro de estrés postraumático, un diagnóstico que coincide con el de la profesional que le hizo la primera valoración.

Testimonio del exnovio

También ha declarado esta mañana en el juicio el exnovio de la víctima, quien ha relatado que tras romper la relación, en el año 2007, quedaban de vez en cuando y en una de esas charlas le contó que estaba sufriendo "una actitud un poco fea" de su jefe, que la estaba todo el rato acosando.

La mujer le dijo que el acusado intentaba quedar con ella a solas, que le hacía comentarios "despectivos" y que la había tocado y agarrado, pero no fue hasta después del intento de suicidio cuando le relató los episodios "más graves". Además, ha relatado que en una ocasión fue a devolver el coche a la víctima y cuando ella bajó a la calle le pidió que la tapara porque andaba por allí su jefe, merodeando, con un perro.

Según ha explicado, desde agosto de 2009 vio "una decadencia" en su expareja, "más hostil y apagada" de como habitualmente era ella.

La vista continuará este jueves en la Audiencia de Cantabria con las declaraciones de los peritos.