El Gobierno fracasa en su intento de aprobar un 'calendario exprés' para el Presupuesto

Diputados de PRC, Ciudadanos, Podemos y PSOE conversan con el consejero Francisco Martín en el hemiciclo.
Diputados de PRC, Ciudadanos, Podemos y PSOE conversan con el consejero Francisco Martín en el hemiciclo. / Daniel Pedriza
  • Las cuentas de 2017 se ven abocadas a una prórroga después de que la oposición rechace la tramitación urgente, sin tiempo para estudiar el documento

Al Gobierno se le van agotando las esperanzas de aprobar el Presupuesto de 2017 antes de que acabe este año. Las diferencias entre los dos socios del bipartito han provocado un retraso de casi un mes muy complicado de corregir ahora. El Ejecutivo cántabro lo intentó esta semana con una de las últimas balas que le quedaban en la recámara: un calendario maratoniano que permitiría tramitar de urgencia el documento y votarlo en el hemiciclo el próximo 30 de diciembre. Pero la oposición se negó en rotundo a cumplir unos plazos exprés, sin tiempo para analizar en profundidad unas cuentas que, además, ni siquiera tienen todavía en la mano. Será este viernes, presumiblemente, cuando todos los grupos las recibirán.

Los diputados ven más cerca que nunca la necesidad de prorrogar el Presupuesto de este año y, una vez se analicen y debatan "con rigurosidad" las nuevas cuentas, votarlas en enero o febrero del año que viene. De hecho, el próximo calendario que presentará el Gobierno a la Mesa del Parlamento ya se dilatará hasta finales de enero, según ha podido saber este periódico.

La agenda propuesta esta semana por el Ejecutivo encendió los ánimos en los pasillos del Parlamento. PP, Podemos y Ciudadanos aseguraron a este periódico que en ningún caso piensan dar luz verde a esta "reducción excepcional de plazos", que llegaron a tachar de "escandalosa".

El calendario de la polémica arranca el 1 de diciembre, cuando supuestamente el proyecto se entregaría a la Junta de Portavoces y a la Mesa. A partir de ahí todo se aceleraría con el objetivo de aprobar el documento el último viernes de mes, el 30 de diciembre. Es decir, todo se solventaría en 24 días, un récord en la tramitación parlamentaria de un Presupuesto.

Comparaciones

Por tener una referencia, la fecha habitual para registra el borrador en el Parlamento es el 31 de octubre. El año pasado así fue y el documento estuvo durante 41 días en la Cámara para cumplir con todos los pasos legales. En 2012, un año excepcional porque el PP en su primer ejercicio de mandato lo entregó con 21 días de demora, los diputados pudieron analizarlo, discutirlo y votarlo durante 31 días, una semana más de la que dispondrían ahora. Eso sí, los populares tenían mayoría absoluta y no necesitaban a ningún otro grupo para sacar adelante cada fase de la tramitación.

En la propuesta entregada por el bipartito, por ejemplo, las comparecencias de los consejeros para explicar las cuentas de sus departamentos se concentran en dos días. Economía, Presidencia, Obras Públicas y Medio Rural lo harían el próximo 7 de diciembre, mientras que Educación, Medio ambiente, Industria y Sanidad lo harían el 9 de diciembre. Cuatro consejeros al día cuando lo habitual es dar más margen entre uno y otro. El año pasado se dedicaron cuatro días a este mismo trámite, mientras que en 2012 fueron tres.

El próximo día 14 se produciría en el hemiciclo el debate a la totalidad y sólo dos días después concluiría el plazo de presentación de enmiendas parciales. De nuevo, un récord en rapidez, ya que lo frecuente es dejar a la oposición al menos cinco días para analizar y entregar sus propuestas. El proceso concluiría los días 29 y 30 de diciembre con la votación.

Revilla

Hasta este jueves por la mañana, el presidente autonómico mantenía la esperanza de aprobar el Presupuesto en esas fechas y poder conservar uno de los hitos de su carrera política. "Siempre que gobierna el PRC, se aprueban en tiempo", se enorgullece siempre Miguel Ángel Revilla. Todo apunta a que la racha se romperá este año.

El dirigente regionalista aseguró que las cuentas "están cerradas"» y ahora se inicia un periodo de negociación con los grupos políticos. "En momentos de crisis es muy importante tener presupuestos, siempre lo es, pero en este momento en que hay necesidades muy importantes es vital tenerlos aprobados en fecha y plazo, como ha ocurrido siempre que yo he formado parte del Gobierno", enfatizó Revilla, quien reconoció que no le gustaría que en esta ocasión no entrara en vigor esa Ley el 1 de enero.

Por eso, el presidente confía en que haya "un poco de cordura", y aseguró que el bipartito es "flexible a modificaciones", porque reitera que "lo importante" es que el documento esté en vigor con el cambio de año.

"Flexibilidad"

Sobre los potenciales acuerdos a los que necesitará llegar su Gobierno para aprobar el Presupuesto –el año pasado fue Podemos el que le dio el voto que le falta–, Revilla aseguró que los grupos políticos "hacen su labor" y que él no es "nadie para juzgar las posturas de cada uno". "No tengo ninguna opinión negativa de ninguno", afirmó. Sin embargo, el presidente insistió en la necesidad de que exista una "flexibilidad" por parte de todos y que se entienda que "es mejor que entre en vigor un presupuesto el 1 de enero que tener que prorrogar uno anterior, inferior en inversiones y en atención a los ciudadanos" que el planteado para 2017 por el Ejecutivo PRC-PSOE.