La "lotería" de un empleo público

Casi un millar de personas se presentaron este sábado al examen del cuerpo administrativo convocado por el Gobierno de Cantabria.
Casi un millar de personas se presentaron este sábado al examen del cuerpo administrativo convocado por el Gobierno de Cantabria. / Daniel Pedriza
  • Más de 800 personas se presentaron este sábado al examen convocado por el Gobierno de Cantabria para ocupar una de las nueve plazas al Cuerpo Administrativo

El silencio, cargado de tensión, recorría este sábado, a las 16.45 horas, los pasillos de las facultades de Derecho y de Ciencias Económicas de la Universidad de Cantabria. Ninguno de los 830 aspirantes (el 71% de los convocados) a ocupar una de las nueve plazas del Cuerpo Administrativo convocadas por el Gobierno de Cantabria dentro de su Oferta de Empleo Público de 2016 quería perderse su nombre a medida que los examinadores iban pasando lista en voz alta antes de entrar en las aulas. Por delante, noventa minutos para responder a un cuestionario que a algunos se les hicieron eternos y a otros les duró lo que tardaron en leer los enunciados y salir por donde habían entrado.

Y es que muchas de las personas que ayer se presentaron al primer examen eliminatorio de esta oposición lo hicieron como simple prueba para siguientes convocatorias, como confesó Esther Espina, de 30 años y licenciada en Empresariales: "Vengo para ver cómo es, porque la que de verdad me importa es la prueba del próximo 17 de diciembre de auxiliar administrativo. Reconozco que no me he preparado muy bien este examen".

En una situación similar estaba Javier Gutiérrez, de 26 años, licenciado en Ciencias Políticas y profesor en una universidad de Madrid. "Tengo un contrato temporal y me veo en la calle en breve. Quiero volver a Santander y a través de una oposición creo que es la mejor opción. Esta es la primera a la que me presento y es más bien de prueba", declara antes de entrar a clase.

En el otro extremo se encuentra Aroa Camean, de 28 años y licenciada en Empresariales, que lleva un año estudiando. Su meta era la oposición a Cuerpo de Gestión, cuyo examen tuvo lugar el pasado día 18, pero sacó "un 5,9. Me quedé a una décima de aprobar. La frustración es enorme, pero con todo el tiempo invertido, no podía quedarme así. Por ello, aquí estoy", dijo. "Y no pienso parar hasta que vuelva a salir otra convocatoria al Cuerpo de Gestión. Por el camino, me iré presentando a todo lo que pueda hasta que a consiga aprobar algo".

Se ha dejado la piel en estas oposiciones

Cristina (prefirió no dar su apellido) también se ha dejado la piel en estas oposiciones. Afirmó que ella estaba "muy contenta trabajando en una empresa privada. El problema llegó cuando me quedé embarazada. A los empresarios se les llena la boca a la hora de hablar de la conciliación laboral y familiar, pero la verdad es que todo es papel mojado. Para mí, fue imposible, así que esta es mi alternativa si quiero tener una vida feliz".

A sus 50 años, Sonia Ortueta decidió ponerse las pilas tras su último contrato. "He estado cinco años trabajando en la Cámara de Comercio de Cantabria, pero tampoco corren tiempos buenos para esta entidad, así que como no me renovaron decidí probar suerte en la gestión pública". Asegura que a su edad "es muy difícil encontrar un trabajo en una empresa privada. O te pasas por tu currículo o no llegas. Esa es mi experiencia. Yo, con llegar a ser interina, me conformo. Lo importante es hacer algo". Estas oposiciones representan una "oportunidad", aunque este sábado todos coincidían en que lograr una plaza es "una lotería".