El abuelo acusado de abusar de su nieta dice que su exnuera ha influenciado a la niña

  • El hombre ha declarado que "nunca se quedó a solas con la niña", mientras que la psicóloga y la trabajadora social relatan que el relato de la menor es "coherente y creíble"

El acusado de abusar sexualmente de su nieta de seis años que este lunes ha sido juzgado en la Audiencia de Cantabria ha insistido en que nunca se quedó a solas con la niña, a quien cree que su exnuera, la madre de la menor, ha influenciado porque tenía "una mala relación" con él y su mujer.

En el juicio, que ha quedado visto para sentencia, el equipo psicosocial que hizo el informe para el juzgado, formado por una psicóloga y una trabajadora social, ha declarado que el relato de la niña es coherente y creíble y que no se aprecia en él "ningún tipo de manipulación".

El fiscal y la acusación particular piden para el acusado cinco años de prisión y una vez cumplida esta pena, otros siete años más de libertad vigilada por un delito continuado de abusos sexuales, mientras que la defensa ha reclamado su absolución.

Según la fiscalía, el encausado sometió a tocamientos a su nieta en varias ocasiones por encima de la ropa y en diciembre de 2013, la tocó por debajo. Los supuestos abusos se produjeron en la casa de los abuelos paternos, a donde su padre, que se había separado de la madre de la menor, la llevaba los fines de semana para comer y pasar unos horas.

El acusado ha afirmado que la niña coincidía con el resto de sus nietos en la casa y que nunca se quedó a solas ni con ella ni con los demás, que tenían prohibido entrar en los dormitorios.

También ha dicho que la menor era "la más retraída de todos" y con la que menos relación tenía y que sus nietos siempre estaban juntos, en la cocina o en el salón.

Ha relatado que cuando se enteró de la denuncia intentó suicidarse con unas pastillas y dejó una nota escrita diciendo que no tenía nada que ver con lo que contaba la niña y pidiendo a sus hijos que cuidaran de su madre.

Además ha dicho que desde entonces ha perdido la relación con tres de sus hijos y cinco de sus nietos y que solo la mantiene con una hija y su niña, que viven en su misma casa.

La madre de la niña

Según la madre de la supuesta víctima, la niña le dijo que su abuelo le había tocado y le había pedido que no se le contara a nadie, al día siguiente de los presuntos tocamientos por debajo de la ropa, un domingo por la mañana en el que el padre de la menor se encontraba con ellas en casa.

Ha explicado que al día siguiente la llevó a la pediatra y también fue a la policía pero no denunció entonces. Sí lo hizo unos días después porque su cuñada, la que vivía con sus suegros, fue a su casa para exigirle el informe médico y le agredió, una agresión por la que la cuñada ha sido condenada.

Su exmarido, que la acompañó a presentar la denuncia, se ha acogido al derecho de no declarar contra su padre pero antes de abandonar la sala de vistas ha dicho que cree a su hija.

También ha declarado la abuela materna de la niña, que le habló de "los juegos" del abuelo, quien, según le contó la menor, la llevaba a su habitación a ver la televisión y le agarraba por las piernas.

El testimonio de la niña ha sido grabado antes del juicio y este lunes lo han visionado las partes, a puerta cerrada. Según la psicóloga y la trabajadora social, que hicieron el informe seis meses después de los hechos, no apreciaron que la niña tuviese ningún conocimiento de tipo sexual y no relató lo sucedido como algo que conociera; "sólo contó" lo que le había ocurrido.

El fiscal ha calificado de "sólido" el testimonio de la menor, quien, en su opinión, no entiende que los hechos sean de naturaleza sexual y ha considerado "extraño" que el acusado, su mujer y la hija que vive con ellos, que también han declarado, sean los tres tajantes al asegurar que la niña nunca se quedó a solas con su abuelo.

Para la acusación particular, el intento de suicido del abuelo también corrobora que lo que ha relatado la niña es verdad.

El abogado defensor ha sostenido la tesis de que la niña ha sido influenciada por la madre, a causa de la mala relación con sus exsuegros y ha añadido que no hay más prueba que su testimonio ya que cree que el informe del equipo psicosocial no es válido, debido, entre otras razones, a que se hizo seis meses después de los hechos.