Revilla, ante la bancada socialista de sus socios de gobierno en el Parlamento
Revilla, ante la bancada socialista de sus socios de gobierno en el Parlamento / Javier Cotera

Cantabria tendrá un presupuesto de 2.621 millones en 2017, un 6,3% más que este año

  • El bipartito, que hoy presenta el documento a sindicatos y patronal, prevé recaudar un 7% más por impuestos autonómicos y tasas

  • Hoy entregará las cuentas a los grupos de la oposición en el Parlamento

Nunca antes Cantabria ha tenido un presupuesto tan alto como el que gestionará en 2017. Tras unos años en los que la crisis y los recortes obligaron a un retroceso en las cuentas de 2011, 2013 y 2016, el Gobierno PRC-PSOE ha cerrado, por fin, un documento que supera por primera vez en la historia la barrera de los 2.600 millones de euros. En concreto, 2.621 millones que suponen un incremento del 6,3% respecto al dinero del que dispuso la región durante este año, según el avance del Presupuesto al que ha tenido acceso El Diario Montañés y que el Ejecutivo presentará este lunes a la oposición y a los agentes sociales y económicos de la comunidad autónoma.

Tras varias semanas de desencuentros entre regionalistas y socialistas por el modelo financiero y el reparto de los fondos, el bipartito ha conseguido cerrar unas cuentas que mejoran ostensiblemente las cifras de inversión manejadas este año. Cantabria contará con 160,2 millones de euros, un 21,5% más que en la actualidad, para gastar en infraestructuras, mejoras de servicios informáticos, investigación, políticas ambientales y ayudas al sector industrial y primario, entre otras. Una de las consejerías más beneficiadas en este sentido será Obras Públicas. El departamento dirigido por José María Mazón dispondrá de 51 millones de euros –diez más que este año– para poner en marcha proyectos por toda la región.

La vicepresidenta del Gobierno, Eva Díaz Tezanos, hizo referencia, precisamente esta semana, al trabajo «muy importante e intenso» que la Consejería de Economía ha realizado para «poder exprimir todo el jugo que se puede a las cifras para que el año que viene tengamos más inversión que sirva para reactivar la economía de Cantabria y para crear empleo».

Aunque es cierto que las previsiones permiten respirar a la comunidad tras un 2016 especialmente restrictivo, en el que todo el dinero se supeditó a la llamada «recuperación del Estado de Bienestar», esta apuesta inversora deberá encontrar una continuidad los próximos años para ponerse al nivel que tenía, por ejemplo, hace solo un lustro. En el último Presupuesto de la anterior etapa del bipartito, en 2011, las inversiones alcanzaron los 252 millones y sólo Obras Públicas disponía de 78,8 millones para proyectos.

Esta política expansionista se sustentará, según el documento al que ha tenido acceso El Diario Montañés, en una mayor recaudación del 7%, vía impuestos autonómicos y tasas. La inyección del Estado elevará en casi 50 millones lo recibido este año y además subirá el dinero que Hacienda presta a Cantabria.

El Gobierno empezará a notar ahora los efectos del incremento del IRPF a las rentas altas –los que ganan más de 46.000 euros brutos al año– que Podemos le impuso para darle su apoyo al Presupuesto. El impuesto de Sucesiones y Donaciones no se tocó en 2016, pero la reforma fiscal que prepara el consejero de Economía, Juan José Sota, y que supondrá «una redistribución de la carga tributaria logrando que se reparta de forma más progresiva y equitativa», incluye recuperar el pago de este tributo entre padres e hijos, eliminado por el PP en 2012. La eliminación de las bonificaciones fiscales en el IRPF, si finalmente se llega a integrar en esa reforma, no tendría repercusión real hasta el año 2018.

El grueso, de fuera

La recaudación de esos impuestos directos, que incluyen también los vinculados al patrimonio, crecerá un 6%, hasta llegar a los 552 millones de euros, según los cálculos realizados por Economía. A esta cantidad habrá que sumar otros 91 millones de euros –un 16,7% más que este año– que el Ejecutivo tiene pensado recibir por las tasas y precios públicos. En total, sumando también las transmisiones patrimoniales, el bipartito espera conseguir un aumento aproximado del 7% en el combinado de los impuestos en los que tiene competencia.

El grueso de los ingresos viene de fuera. Del Estado, en mayor medida, y de la Unión Europea. En ese capítulo están incluidos muchos impuestos indirectos, que incluyen desde el IVA hasta otros especiales, como bebidas alcohólicas, hidrocarburos, electricidad o juego, entre otros, aportarán 848,7 millones de euros a la caja de la comunidad, un 4,8% más.

Otra inyección fuerte desde Madrid llegará a través de las transferencias corrientes, en total, 580 millones de euros que suponen un 2% más que este año. A la espera de conocer en detalle cómo se desglosa cada partida impositiva, la previsión general es que Cantabria recibirá del Estado en torno a 50 millones de euros más que en el actual ejercicio, lo que supone un aumento del 3,6%, hasta alcanzar, aproximadamente, los 1.428 millones de euros.

Las áreas sociales siguen acaparando todos los focos un año más. Sanidad, Educación y Servicios Sociales, departamentos gestionados por el ala socialista del Gobierno, monopolizarán tres de cada euros que el Gobierno gastará en 2017. Las tres consejerías incrementan su retribución respecto a este año, sobre todo, para dedicarlo al capítulo de gastos de personal, donde realmente se ven las inversiones en estas áreas.

Educación, por ejemplo, dispondrá de casi doce millones más para contratar a profesores, mientras que Sanidad podrá cubrir mejor las bajas y vacantes médicas con un extra de seis millones de euros respecto a este año. El ICASS, organismo que centraliza las políticas de servicios sociales de la comunidad, contará también con una subida de 3,7 millones más en sus cuentas (+1,5%) para poner en marcha las iniciativas del plan de emergencia social.

Déficit y deudas

El Presupuesto refleja un sobreesfuerzo en el pago de la deuda pública. El Gobierno dedicará 319 millones a amortizar créditos y otros 75 millones a pagar intereses. Esta suma supone un 19,4% más que el dinero utilizado para los gastos financieros durante este año. Un sacrificio casi obligado después de alcanzar un máximo histórico en los compromisos financieros, según los datos manejados por el Banco de España. Cantabria acumula una deuda de 2.788 millones de euros, que equivale al 22,5% de su Producto Interior Bruto (PIB), es decir, de la riqueza que genera la región.

El mayor acreedor de Cantabria es el Estado. Casi el 59% de la deuda acumulada –1.635 millones– procede de préstamos concedidos por la Administración central a través del Fondo de Financiación a las comunidades autónomas, creado en 2012 con unas condiciones financieras mucho más ventajosas que las de la banca privada.

Al mismo tiempo, el dinero recibido a través de prestamos superará al de este año. En total, Cantabria recibirá del Fondo de Liquidez de Hacienda 459,5 millones, un 36,3% más que en 2016.

El Gobierno, por el contrario, ha rebajado a más de la mitad las expectativas de vender edificios públicos después de no encontrar compradores este año. De los 27,4 previstos en 2016 pasa ahora a 12,3 millones.

El Gobierno se enfrentará a otro reto. A la espera de conocer si el ministro Cristóbal Montoro modifica finalmente los objetivos de déficit para dar aire al gasto autonómico, el consejero de Economía, Juan José Sota, ha elaborado las cuentas con una previsión del 0,5%. Si se lograra esa cifra sería un éxito, teniendo en cuenta las pesimistas previsiones para este año. Lejos del 0,7% permitido por Madrid, Cantabria va camino de superar de largo el 1% de déficit cuando acabe 2016, según las previsiones tanto de la Intervención General como del Ministerio de Hacienda.

La Consejería más beneficiada por este Presupuesto expansionista es, con mucha diferencia, la de Innovación, Industria, Turismo y Comercio. Francisco Martín gestionará casi un 30% más de fondos que este año, después de acumular un descenso del 28% en los últimos cuatro ejercicios. El actual fue, sin duda, el peor de todos, con sólo 61 millones para gestionar los proyectos industriales y turísticos de Cantabria. Ahora dispondrá de 79,2.

Inyección clave

Esta inyección de fondos será clave para poner en marcha dos de los planes señalados como más urgentes para potenciar el desarrollo económico regional: el de Industria y el de Innovación. El consejero presentó recientemente ambos en el Parlamento. El primero, sin dotación económica, intenta atajar los «principales problemas» del sector, que atraviesa una situación «preocupante», y para aumentar su peso en el PIB, pasando de 19% al 20,5% en cuatro años. Y, lo más importante, crear 350 empresas nuevas y 4.000 puestos de trabajo más.

El plan de innovación, que maneja unos fondos de 14 millones de euros repartidos entre todas las consejerías y empresas del Gobierno, pretende «provocar un cambio cultural y de modelo» y elevar las inversiones en I+D+i tras el retroceso sufrido en los últimos años.

La Consejería de Medio Rural es la segunda en la lista de las que mejor paradas saldrán del Presupuesto. Después de ver mermados sus fondos un 31% desde 2011, cuando el anterior bipartito elaboró su último Presupuesto y le dedicó 102,6 millones, el consejero Jesús Oria contará el año que viene con 13 millones de euros más, un incremento clave para afrontar algunas de las necesidades más apremiantes de un sector primario en caída libre. Aunque muchos de los problemas actuales no son de competencia autonómica, como las cuotas lácteas, la subida permitirá poner en marcha los proyectos de agroeconomía que buscan la revitalización social y económica de los pueblos, además de una mayor holgura en las ayudas que reclama el sector ganadero.