De la Serna reanuda dos tramos de la A-73 que despejan el camino entre Aguilar y Burgos

El presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, durante su encuentro de ayer.
El presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, durante su encuentro de ayer. / EFE
  • Fomento anuncia dos obras en la autopista paralizadas desde 2010

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, garantizó ayer al presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, que intentará desatascar los proyectos con dificultades para ponerse en marcha y acelerar todos los que ya lo están en la provincia castellano-leonesa, trabajos que, según coincidieron, «son claves» tanto para las comunicaciones de esta comunidad como para las de todo el noroeste español. Por ejemplo, para Cantabria, porque uno de esos proyectos en ciernes –la reanudación de las obras de la autovía A-73 que une las localidades de Aguilar de Campo y Burgos– afecta de plano a las conexiones por carretera entre Santander y el centro peninsular.

Según avanzó ayer el ministro, Fomento espera «reiniciar» en el primer semestre del próximo año las obras de construcción de dos de los siete tramos de la autovía A-73, «trabajos que, como muchos otros, están paralizados desde el año 2010» y a los que De la Serna quiere dar la mayor celeridad posible.

El exalcalde de Santander se refirió, concretamente, al tramo Aguilar de Campoo-Báscones de Valdivia, de 5,7 kilómetros de longitud, y al tramo Báscones de Valdivia-Pedrosa de Valdelucio, de 11,95 kilómetros de longitud, ambos iniciados y paralizados.

70 kilómetros

Con la reanudación de esas obras, De la Serna rescata del olvido un proyecto alumbrado hace ya más de una década para mejorar las comunicaciones entre Burgos y Santander que, una vez concluido, permitirá llegar a la capital burgalesa evitando la carretera nacional N-623 o viajar a Madrid sin la necesidad de pasar por Palencia.

«Vital para las buenas comunicaciones con el centro peninsular», como así han venido calificando durante años políticos de ambas comunidades autónomas, la autovía A-73, que tendrá 70 kilómetros de longitud y 300 millones de presupuesto, apenas ha avanzado a lo largo de los últimos tiempos.

En la actualidad, solo están construidos, y en servicio, dos de los siete tramos previstos en el proyecto, que son los dos más próximos a Burgos. El primero, Burgos-Quintanilla/Vivar, tiene apenas 1,5 kilómetros y el segundo, Quintanilla/Vivar-Quintanaortuño, llega a los 8,5. A esos diez ya operativos habría que sumar los 17,7 correspondientes a los dos tramos que Fomento pretende reanudar en el extremo opuesto –Aguilar de Campoo– para hacer un total de 26,2 kilómetros. Para completar la autovía restarían, pues, otros 43,8 más que se reparten por los tres tramos centrales.

Información pública

Precisamente esta misma semana, el Ministerio ha sometido a información pública el proyecto del trazado y el estudio de impacto ambiental previos a la construcción del tramo Quintanaortuño-Montorio, que tendrá 11,7 kilómetros y un presupuesto estimado de licitación de 67,7 millones de euros.

Con este trámite se abre el proceso de recepción de las alegaciones correspondientes a la concepción del trazado, así como la declaración de interés general derivada del impacto medioambiental.

El tramo objeto de estudio inicia el trazado en el enlace de la localidad de Quintanaortuño, que ya está terminado y que discurre separándose hacia el noroeste de la carretera N-627.

Ya activado burocráticamente el quinto de los siete tramos que integran la autovía A-73, Fomento tendría el camino despejado para concentrarse en los dos últimos trechos, ambos con el proyecto concluido pero todavía pendientes de la licitación de las obras.

Uno es el tramo Montorio-Santa Cruz del Tozo, que tiene 17,1 kilómetros de longitud, y el otro es el tramo Santa Cruz del Tozo-Pedrosa de Valdelucio, de 14,3. Con la culminación de estos dos últimos y la autovía completamente terminada, las ciudades de Santander y Burgos estarán mejor conectadas y 35 kilómetros más cerca.

Dos proyectos en camino

Desde su nombramiento como ministro de Fomento, el pasado día 4 de noviembre, el santanderino Íñigo de la Serna ha tomado ya distintas iniciativas –algunas de gran calado– que ratifican su «compromiso» con Cantabria y con los cántabros.

Así, y tan solo diez días después de coger la cartera, De la Serna daba el primer paso administrativo para la puesta en marcha del demandado Tren de Altas Prestaciones (TAP) firmando de su puño y letra la publicación del proyecto básico constructivo para la duplicación de vía de la línea de Cercanías C-1 entre Torrelavega y Santander en el Boletín Oficial del Estado.

Aunque cuando aterrizó en Madrid De la Serna evitó pronunciarse de forma explícita sobre los proyectos reivindicados históricamente por Cantabria y se limitó a realizar declaraciones genéricas sobre la importancia de analizar las necesidades territoriales en materia de infraestructuras «aplicando siempre criterios de igualdad y cohesión», lo cierto es que, en la práctica, el exalcalde de Santander se estrenó en el cargo dando un impulso al Tren de Altas Prestaciones.

No ha sido ese el único guiño que desde su nombramiento le ha hecho el nuevo ministro a Cantabria, que ayer martes aplaudía su decisión de reactivar las obras de construcción de dos de los siete tramos de una autovía, la A-73, que si bien discurre por la comunidad vecina mejora, y de qué modo, las conexiones terrestres entre Cantabria y el centro peninsular.

Sin haber cumplido un mes al frente del Ministerio de Fomento, De la Serna, además, ya ha concertado sendas entrevistas de trabajo con el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, y con la alcaldesa de Santander, Gema Igual, encuentros que se celebrarán este sábado, día 3 de diciembre, para hablar con ellos acerca de las necesidades de la región en infraestructuras. «Necesidades que conozco en un nivel suficientemente adecuado como para que no haya que emplear mucho tiempo», precisó recientemente el ministro, que el viernes, día 2, participará en el acto académico de la festividad de Santa Bárbara en la Escuela Politécnica de Ingeniería (EPI) de Minas y Energía de la Universidad de Cantabria (UC).