La lluvia regresa con fuerza tras 18 días sin caer una gota

Imagen del estado actual del pantano del Ebro, cuyas reservas de agua están al 35%.
Imagen del estado actual del pantano del Ebro, cuyas reservas de agua están al 35%. / Antonio 'Sane'
  • Meteorología activa ahora la alerta amarilla en la región y avisa de acumulaciones de hasta 80 litros en sólo doce horas

Han pasado 18 días desde que Cantabria viera llover por última vez. 18 días marcados por las nieblas, por los cielos despejados y por el frío que ha dejado temperaturas récord en Valderredible. Casi tres semanas en las que el pantano del Ebro ha ido perdiendo agua progresivamente hasta quedarse sólo en el 35% de su capacidad. 18 días en los que los responsables de Alto Campoo han estado mirando el cielo con ansia, anhelando nieve o, al menos, unas temperaturas óptimas para poder estrenar los relucientes cañones de nieve allí instalados. Y hoy, por fin, la lluvia regresa a Cantabria; al menos es lo que anuncian los expertos de la Agencia Estatal de Meteorología. Y, además, lo hará con fuerza, hasta el punto de situar a Cantabria en alerta amarilla: los meteorólogos prevén una acumulación de hasta 80 litros/metro cuadrado en solo doce horas en la zona del Asón-Agüera, los valles del Pas y el Besaya.

"A partir de hoy, en la región habrá un situación invernal propia de la época en la que estamos", explicó a este periódico José Luis Arteche, delegado en Cantabria de Aemet. El viento será el primer indicador provocando una bajada de temperaturas y la lluvia, de acuerdo con los pronósticos, mojará toda la región, para alivio de ganaderos y agricultores que, ahora, lo que piden es que lo haga con la intensidad adecuada para que pueda ser absorbida por los necesitados campos de la región.

¿Y la nieve? Aemet pronostica que llegará a la región este mismo viernes, con presencia por encima de los 700 metros de altitud. Los responsables de Alto Campoo ya tienen apuntada en su agenda esta situación para determinar si, de una vez por todas, los cañones de nieve pueden entrar en funcionamiento y dar el banderazo de salida a la temporada de esquí en la estación cántabra.

De esta forma se pondrá fin a una larga temporada de sequía en Cantabria, que ha sufrido uno de los meses de diciembre con menos precipitaciones de los últimos años. Los últimos 31 días de 2016, en Santander, únicamente se recogieron 15,7 litros por metro cuadrado durante los cinco días que llovió (14, 16, 21, 22 y 23), cuando el promedio de un mes de diciembre en la zona de la bahía es de 118 litros. "Y es que de los cinco días que llovió en diciembre, el 14 y el 16 fueron casi testimoniales, ya que no llegaron a recogerse ni un litro por metro cuadro", apostilla Arteche.

La reserva de agua de Cantabria en los embalsas era a fecha de ayer del 36%, 18 puntos menos que hace un año y 27 menos que la media de los últimos diez años.