Interceptan a un conductor borracho y en dirección contraria por la A-67

  • Al volante de un BMW, un hombre de unos 50 años circuló más de 20 kilómetros en sentido Palencia por los carriles que descienden hacia Torrelavega

Un hombre que rondaba los 50 años activó el sábado por la noche todas las alarmas cuando la centralita del 112 empezó a recibir la temida llamada: kamikaze en la autovía. Eran las once y cuarto de la noche cuando la Guardia Civil activó un dispositivo de busca y captura y movilizó a todas las patrullas disponibles para cazar al conductor antes de que ocurriera una desgracia como la del verano pasado en esa misma carretera, la A-67.

Los avisos indicaban que un BMW de unos ocho o nueve años de antigüedad circulaba en dirección Palencia por los carriles que conducen a Torrelavega. Diez minutos después de la llamada del 112, una patrulla de la Benemérita procedente de Reinosa y desplegada en la Autovía de la Meseta a la altura de Santiurde de Reinosa consiguió interceptar al temerario conductor en el punto kilométrico 144, antes de que provocara un accidente. Según ha podido saber este diario, el recorrido trazado por las llamadas de alerta de otros conductores apunta a que el hombre al volante del BMW entró en la autovía a la altura de Los Corrales de Buelna y transitó en sentido contrario más de 20 kilómetros, saltándose por el camino varias salidas a carreteras secundarias.

El resultado de la prueba de alcoholemia dio positivo y el conductor fue trasladado a dependencias policiales en calidad de investigado, no de detenido. Las diligencias policiales apuntan a un posible delito contra la seguridad vial por conducir bajo los afectos del alcohol y otro por conducción temeraria.

Todo quedó en un susto ya que la baja densidad de circulación a esas horas de la noche, la rápida intervención de la Guardia Civil de Tráfico, que apenas tardó diez minutos en sacarlo de la carretera, y la suerte propiciaron que el conductor borracho saliera ileso de su peligroso periplo. Afortunadamente, tampoco hubo que lamentar heridos.

En los últimos meses se han producido episodios similares en Cantabria, donde un conductor por imprudencia o despiste circula por una autovía en dirección contraria poniendo en peligro la vida del resto de usuarios de la vía.

Hace menos de un año, el 28 de agosto, Marcos Sarmiento, un joven vecino de Tanos, murió en esa misma autovía, la A-67, tras chocar de frente con otro joven, Borja H. B., que circulaba en dirección contraria. La investigación demostró que este último había circulado nueve kilómetros en sentido contrario y bajo los efectos del alcohol. La víctima, de 34 años, conducía de madrugada para ir a trabajar cuando tuvo la mala fortuna de toparse con un kamikaze al que no pudo esquivar. Concluida la fase de instrucción, la jueza imputó a Borja H. B. un delito de homicidio imprudente, castigado con una pena de prisión de entre uno y cuatro años, y otro de conducción temeraria, que la normativa vigente sanciona con una pena de prisión de entre dos y cinco años. La DGT comenzó entonces una campaña de señalización en las salidas de autovía para prevenir despistes, algo que no sirvió de nada el sábado pasado. Aunque en este caso, el conductor del BMW tuvo la suerte de que la Guardia Civil le interceptara antes de que otro inocente se dejara la vida en la carretera contra un coche en dirección contraria.