Educación da libertad a los colegios para decidir sobre el consumo de panga

Los colegios podrán elegir si retiran o no la panga de sus menús.
Los colegios podrán elegir si retiran o no la panga de sus menús. / Celedonio Martínez
  • FAPA exige retirar este pescado de los comedores escolares de Cantabria, pero la Consejería se mantiene al margen porque "no hay ninguna prohibición sanitaria"

La Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Cantabria (FAPA) exige a las consejerías de Educación y Sanidad "la prohibición, de forma urgente, del uso del panga, la tilapia y cualquier otro pescado similar en los comedores escolares de la región".

Así lo ha hecho constar presentando sendos escritos ante las citadas administraciones y así lo manifestará en la reunión que mantendrá el viernes con distintos responsables educativos. FAPAse suma así a la campaña que está realizando a nivel estatal la Confederación Española de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa), a la cual pertenece, "en defensa del derecho a una alimentación sana y saludable de los menores".

El revuelo social en torno al panga ha vuelto a hacerse evidente durante las últimas semanas a raíz de que la multinacional Carrefour decidiera dejar de venderlo en España, tal y como ya había hecho antes en Bélgica y Francia, apelando al "importante impacto medioambiental" que tiene su cultivo –el panga que llega a nuestro país se cría en granjas de acuicultura de agua dulce situadas en el delta del río Mekong (Vietnam), uno de los más contaminados del mundo y actualmente sobreexplotado por el cultivo a gran escala de esta especie–, aunque, sin embargo, no podía en duda la calidad del pescado.

Las autoridades sanitarias han salido al paso subrayando que el panga "es apto para el consumo", empezando por el Ministerio de Sanidad, que no encuentra "justificación a la alarma social", y siguiendo por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), que confirma que no supone ningún problema de seguridad alimentaria ni para niños ni para adultos.

En estas opiniones se basa la postura tomada hasta ahora por la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria, que no ha tomado ninguna medida general respecto a la prohibición del panga, "porque no hay ninguna recomendación sanitaria que así lo indique", señala Alonso Gutiérrez, director general de Innovación y Centros Educativos.

"Cierto trasfondo comercial"

La Administración da libertad a los colegios para que tomen la decisión que estimen oportuna en cuanto a la presencia o no de este tipo de pescado entre los menús escolares. "Los centros son los que gestionan sus propios comedores y si alguno no quiere panga, sólo tiene que hacerlo constar a quien le presta el servicio", indica Gutiérrez, que estima que la Consejería debe quedarse "al margen" de esta polémica –que piensa tiene "cierto trasfondo comercial"– mientras no se incumplan las "estrictas normas sanitarias" que rigen el funcionamiento de los comedores, como es el caso.

FAPA defiende, sin embargo, que la decisión de dejar de vender panga tomada por algunas multinacionales de la alimentación "no es algo habitual" y "tiene, sin duda, muchas más razones que las esgrimidas". "Que digan a la vez que no existe peligro es una salida necesaria de cara a no encontrarse con graves pérdidas por no poder vender las existencias acumuladas, lo que ocurriría si anunciaran que dejan de vender el producto por cuestiones ligadas con su calidad", esgrime la FAPA en un comunicado firmado por su presidenta Leticia Cardenal.

El caso es que esta última polémica en torno al panga –que es no la primera– ha llevado al grupo Serunión, que se encarga de la comida diaria de 2.100 colegios de todas las comunidades autónomas, a eliminar "de forma definitiva" este pescado de sus menús, medida que ya venía tomando de forma paulatina en algunos territorios. En Cantabria, esta empresa de restauración colectiva ya decidió hace dos años retirar el panga de los 13 comedores a los que presta servicio en la región, que dan servicio a 1.800 comensales. Educación no tiene constancia de que en las últimas semanas se hayan producido más renuncias similares de otras compañías.

El amianto

Igualmente, FAPA ha remitido un segundo escrito, también a Educación y Sanidad, solicitando que se retire el amianto de los centros educativos, porque "es un mineral calificado desde hace ya 40 años como cancerígeno, tipo 1, por la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer", organismo dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Cardenal reflexiona que dicho material "se utilizó para la construcción de edificios públicos dedicados a todo tipo de actividades, incluida la educativa. Como también es un hecho que, a pesar de su peligrosidad y haberse prohibido su uso en nuevas construcciones o reparaciones de las existentes, siguen existiendo centros educativos que mantienen estos materiales hoy en día". Por ello, en representación del colectivo de padres, pide que se den los "pasos necesarios" para poner en marcha un plan conjunto "que elimine de forma rápida, segura y definitiva" cualquier material que contenga amianto de los centros que "aún lo tengan presente".

La respuesta de Educación no se hizo esperar. Según explica Alonso Gutiérrez, en "todas las obras o reparaciones" que se han efectuado en colegios e institutos en los últimos años, se retiró el amianto allí donde se detectó, como ocurrió recientemente en la cubierta del IES Fuente Fresnedo de Laredo. "Lo tenemos presente en cualquier reparación que realizamos", zanjó el director general.