Condenado por mentir en un juicio contra una amiga que agredió a una doctora

  • La Audiencia Provincial le condena a nueve meses de prisión y a pagar una multa por sostener que no había agredido a la médico y que el resto de los testigos se habrían inventado su versión

La Audiencia de Cantabria ha condenado a un hombre a nueve meses de prisión y a pagar una multa por mentir durante un juicio por agresión a una doctora, en el que declaró que la acusada, que era amiga suya, no había agredido a la médico y que el resto de los testigos se habrían inventado su versión.

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial confirma así un sentencia de un juzgado de Santander, que condenó a este hombre a nueve meses de cárcel y a cuatro meses de multa, con una cuota diaria de seis euros, por un delito de falso testimonio.

Según el jugado de instancia, el acusado declaró "faltando gravemente a la verdad" en su narración de los hechos, al afirmar la inexistencia de la agresión por parte de su amiga y aseverar que el resto de los testigos "se habrían inventado su versión", pese a la existencia de "pruebas objetivas".

La amiga del acusado fue condenada como autora de un delito de atentado y una falta de lesiones contra la doctora.

La Audiencia señala en su sentencia que, tras un estudio minucioso de las actuaciones y el visionado de la grabación del juicio, ha llegado al "pleno y absoluto convencimiento, con el grado de certeza exigible en materia penal, fuera de toda duda razonable" de que los hechos se han desarrollado en el tiempo, la forma y la circunstancias que se exponen en la sentencia.

El acusado dijo en la vista que estaba con su amiga en el despacho de la doctora y no presenció ninguna agresión, ni verbal ni física, de ésta contra la médico.

Afirmó que él estuvo presente todo el tiempo y solo observó que su amiga tropezó, que entonces él la agarró y que después la médico salió corriendo "sin ocurrir nada más".

Para la Sala, la juez de instancia efectuó "un razonamiento lógico, coherente y debidamente sustentado en las pruebas practicadas".

En su recurso el acusado adujo que en la vista admitió que tenía una relación íntima con su amiga, lo que pone en serio riesgo la credibilidad de su testimonio.

Pero el tribunal señala que negó esa relación y que lo que dijo en el juicio fue que se conocían de un cursillo de ordenadores y tenían una relación de amistad.

Y añade que es indiscutible que faltó a la verdad, como se reconoce finalmente en el escrito del recurso, en el que se afirma que lo manifestado por él "carece de relevancia penal, ya que es irrelevante para la toma de decisión de la juzgadora de instancia y además son tan increíbles que no pueden ser objeto de enjuiciamiento".