El PSOE cántabro juega a tres bandas

De izquierda a derecha, Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López.
De izquierda a derecha, Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López. / DM
  • Los ‘sanchistas’ son más visibles y los que primero se han movilizado; Patxi López y Susana Díaz tienen más ascendencia en la cúpula

La cúpula del PSOE cántabro encara las primarias nacionales con esa prudencia extrema que ya se ha convertido en marca de la casa. La dirección regional apela, de momento, a la neutralidad pública ante la pelea a tres bandas que se avecina entre Pedro Sánchez, Patxi López y Susana Díaz por el control de un partido en fase de reconstrucción. Pero la presencia de tres candidatos con perfiles tan distintos ha acentuado la división interna que ya existía a nivel nacional y de la que Cantabria no se librará. El aparato autonómico está fracturado, como reconocen todas las fuentes de distintas facciones consultadas por este periódico, con fieles en uno y otro bando que se irán posicionando públicamente a medida que avance el proceso. Será el próximo 8 de abril cuando, casi con seguridad, comiencen las primarias que desembocarán en la elección directa del futuro secretario general por los militantes en mayo.

Los ‘sanchistas’ son los más visibles y los que más se han movilizado, con dos actos multitudinarios –en Bezana y Reocín– para demostrar su fuerza antes de que la presidenta andaluza se presente oficialmente el próximo domingo, día 26. «La inmensa mayoría de los militantes ha demostrado estar con Pedro Sánchez», asegura uno de los dirigentes socialistas encargado de organizar la campaña cántabra del exsecretario general. Esa es la baza que juegan: la de la resistencia frente al PP, la del ‘no es no’ y la de las críticas a esa abstención que permitió la investidura de Rajoy. Un mensaje que ha calado en las bases frente a la ‘visión de Estado’ que defienden los grandes nombres del partido.

La cabeza visible de este equipo es Pedro Casares, secretario general de Santander y vinculado a Pedro Sánchez desde sus inicios. «La militancia ha vuelto a motivarse después de varios años de desánimo y de sufrir mucho», señala. Junto a él se alinea un nutrido grupo de alcaldes, como los de Santa Cruz de Bezana, Los Corrales de Buelna, Cabezón de la Sal, Limpias, Ramales y Cartes, entre otros, además de concejales y secretarios locales que, lejos de esconder su preferencia para el Congreso, se han dejado ver en los encuentros mantenidos con Odón Elorza y Adriana Lastra.

La influencia de Rubalcaba

Las otras dos candidaturas tienen más ascendencia entre los cargos públicos del Gobierno y mandos del partido, según las fuentes consultadas. El respaldo a Susana Díaz de dirigentes históricos como Felipe González, Alfonso Guerra, José Luis Rodríguez Zapatero, José Bono y Javier Solana ha influido mucho, pero sobre todo lo ha hecho el apoyo de Alfredo Pérez Rubalcaba. El dirigente de Solares aún mantiene una fuerte influencia entre los altos cargos de la región. «Todavía le ven como un as de guía, como un oráculo de Delfos», critican desde el sector de Sánchez apelando a una «necesaria renovación completa» del PSOE. «El partido en Cantabria está muerto. Han colocado a todo el mundo para que haya paz, pero sólo han conseguido el silencio del cementerio», sentencian.

La campaña cántabra de la presidenta andaluza se está preparando en dos frentes. El primero, entre las juventudes del partido, que han delegado la organización en Estela Goikoetxea. «El PSOE necesita fuerza, ilusión, ganas y energía para dar respuesta a la gente que nos está esperando. Y nadie mejor que ella, una mujer luchadora y feminista, para devolver al partido donde tiene que estar», asegura la directora del Observatorio de Salud Pública, que reconoció la dificultad de una victoria de Díaz en Cantabria, donde se da por hecho una mayoría de ‘sanchistas’.

El segundo frente de apoyo lo forma un equipo en el que se encuentran, entre otros, José Luis Gallo, secretario de Coordinación de Santander, y Judith Pérez, miembro del Comité regional y subdirectora de Protección Social del ICASS. El trabajo, de momento, se está haciendo en la sombra, a la espera de encender los focos tras la presentación oficial de la candidatura el día 26, para la que se fletarán autobuses que partirán desde Santander.

El oficialismo que personaliza Susana Díaz también cuenta con el respaldo –de momento no público– de los consejeros Ramón Ruiz y Juan José Sota, además del propio presidente del PSOE cántabro, Ángel Agudo, que en una tribuna en este periódico defendió la decisión de la gestora que gobierna el partido de abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy. «Es necesario un partido más sosegado que el actual y valentía para quitarnos prejuicios, pues necesitamos medidas audaces, inteligencia colectiva para no pegarnos tiros en el pie a nosotros mismos en la toma de decisiones y lealtad a los órganos de dirección del partido», escribió en aquel momento.

Mientras tanto, la secretaria general del PSOE cántabro, Eva Díaz Tezanos, guarda silencio. Los ‘sanchistas’ no la consideran de su bando y muchos la encuadran en un limbo entre Susana Díaz y Patxi López. Pero son todo especulaciones y no existe la certeza de que la líder regional vaya a desvelar el misterio en algún momento. La vicepresidenta cántabra ha elegido la neutralidad como extensión de su cargo, aunque desde un sector de la militancia le piden que ejerza su liderazgo tomando partido por un candidato. Ese «comportamiento exquisito» que mantuvo en el reciente conflicto interno del partido, según todas las fuentes consultadas, encuentra ahora más detractores, pendientes de cualquier movimiento en la cúpula. La presidenta del Parlamento, Dolores Gorostiaga, también ha optado por no significarse.

El peso de Cantabria en Ferraz es irrelevante en términos nacionales, por eso el PSOE regional tiene mucho más que perder que ganar en las próximas primarias. Esa imparcialidad oficial podría deberse a una estrategia para no atraer miradas indeseadas ni llamar la atención. Por lo que pueda pasar en las urnas.

La tercera vía

Ese silencio institucional no ha frenado a un grupo de dirigentes que ha optado por la tercera vía de Patxi López. Los diputados más jóvenes –Silvia Abascal y Víctor Casal–, el senador autonómico Guillermo del Corral y el senador nacional Miguel Ángel González Vega abanderan la candidatura del exlehendakari en Cantabria. «Necesitamos un partido unido que no sea una pseudoizquierda como Podemos ni una muleta del PP. Patxi López encarna lo que es el PSOE, tiene capacidad de unir, de escuchar y de pactar», destaca la portavoz parlamentaria.

Un sector del partido no acaba de creerse del todo la opción del dirigente vasco, a quien ven como la alternativa más cómoda para no decantarse por Susana Díaz sin molestar a los que toman las decisiones. De hecho, está muy extendida la teoría de que la candidatura de Patxi López se creó artificialmente para neutralizar a Pedro Sánchez, restarle apoyos y, finalmente, integrarse en el oficialismo de la presidenta andaluza. Abascal lo niega tajantemente: «Los que le conocemos sabemos que ha tomado esta decisión para llegar hasta el final. Habrá una papeleta junto a las urnas con el nombre de Patxi López».

Pase lo que pase, muchos temen que el PSOE vuelva a salir muy fracturado de este proceso. Incluso, se teme que una derrota de Pedro Sánchez pueda desembocar en una escisión similar a la de Rosa Díez y UPyD. El peor escenario posible para un partido que necesita volver a sentirse importante.

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