Tres excepciones en el mapa político

Los alcaldes de Penagos, José Carlos Lavín, de Castro Urdiales, Ángel Díaz-Munío, y de Liérganes, Santiago Rego.
Los alcaldes de Penagos, José Carlos Lavín, de Castro Urdiales, Ángel Díaz-Munío, y de Liérganes, Santiago Rego. / Andrés Fernández
  • Castro Urdiales, Penagos y Liérganes son los tres municipios cántabros en manos de siglas independientes

  • CastroVerde, partido de inspiración ecologista y asamblearia, y dos agrupaciones electorales ciudadanas rompen la inercia tradicional

Se atribuye a Aristóteles, a Bismarck, a Maquiavelo y a un montón más de políticos y filósofos la frase: "La política es el arte de lo posible". Algo descorazonadora, esta máxima en ocasiones se cumple. Ángel Díaz-Munío, alcalde de Castro Urdiales, resume con ella cómo lo superfluo puede malograr la acción política. "Resulta que, a veces, lo que más tiempo te lleva es lo que debes hacer, no lo que quieres hacer; hay muchos trámites estériles desde el punto de vista creativo. Tienes buenas ideas, pero no se pueden llevar todas a cabo. Y ese es un triste descubrimiento para los que somos nuevos en política".

Ángel Díaz-Munío es nuevo en política y alcalde de Castro Urdiales. Su partido, CastroVerde, ganó las elecciones municipales de 2015; logró 7 concejales y un acuerdo de gobierno con el PSOE para empezar a administrar un municipio de más de 32.000 habitantes y asociado en los últimos tiempos a la corrupción urbanística y a la tensión política. CastroVerde, con un discurso basado en una "nueva forma de hacer política" inspirada en la participación ciudadana y en la ecología, superó a los grandes –a los socialistas, que obtuvieron cuatro, al PP (5), al PRC (4)–. Su victoria rompió el orden político histórico.

Castro es uno de los tres municipios cántabros cuyo gobierno no está en manos de siglas ‘tradicionales’. Penagos y Liérganes, gobernados por agrupaciones electorales, le acompañan en esta excepcionalidad.

Díaz-Munío dice que el día de la victoria electoral fue, quizá, el mejor de estos dos años de gobierno, y que el peor "está por venir". El alcalde dio el salto a la política activa en 2011, cuando su partido, recién estrenado, se presentó a las elecciones municipales. Obtuvo cuatro representantes y se convirtió en oposición. ¿Y por qué entrar en política? Díaz-Munío, con larga trayectoria en movimientos locales reivindicativos, lo tuvo claro el año de las elecciones. "Vimos que se presentaban las mismas caras y partidos, con los mismos planteamientos políticos. Fue el momento de dar el paso adelante, tratar de participar en las instituciones; más que seguir protestando y reivindicando, queríamos actuar".

Nombre: Agrupación de Electores Unión por Penagos.

Creación: 1995.

Gobierna Penagos desde 1995, desde que se presentara por primera vez a las elecciones. Se define como una agrupación progresista. Este año han obtenido el mayor respaldo de su historia. José Carlos Lavín, el alcalde, destaca que sus listas son paritarias.

Los primeros cuatro años de oposición les dieron bagaje. "Vas madurando, conociendo las estructuras municipales, fueron años que también nos ayudaron a darnos a conocer". Cuando en 2015 tomaron la alcaldía, su proyecto se había afianzado.

Aterrizar en el panorama político sin experiencia o carrera política previa exige adaptación. Lo cuenta Santiago Rego, actual alcalde de Liérganes con la Unión por Liérganes y Pámanes. En 2015, dos meses antes de las elecciones, un grupo de vecinos comenzó a reunirse y a valorar la posibilidad de intervenir en política para, explica Rego, impulsar inversiones en el municipio, y actuar tras una legislatura "convulsa". Lo hicieron con la fórmula de la agrupación ciudadana (distinta al partido, se constituye para la cita electoral, luego se disuelve), y, con cinco representantes, lograron gobernar en minoría gracias al apoyo de investidura del PRC. Rego reconoce que los seis primeros meses fueron duros, enfrentaron una realidad nueva y temas tan peliagudos como el rescate del agua. Tanto fue así que escribieron una carta a los vecinos para disculparse por el lento arranque de legislatura. Han encarado 2016 con más agilidad. "Creo que nos hemos ganado el respeto de los vecinos".

Se puede decir que José Carlos Lavín ya gobierna a velocidad de crucero. Lleva 22 años al frente del Ayuntamiento de Penagos de la mano de la Agrupación de Electores Unión por Penagos (AEUP). En 2015 obtuvieron sus mejores resultados: siete de los nueves ediles del ayuntamiento. La agrupación nació en 1995, cuando, ante la imposibilidad de que socialistas y regionalistas pactaran, Lavín y un grupo de vecinos se postularon para gobernar. Y ganaron. "Por eso y porque creo que es la mejor forma de defender a los vecinos. No tienes que depender de lo que diga la dirección de un partido, ni hay puertas giratorias, ni otros intereses". Lavín señala que la batalla ‘eléctrica’ que mantuvo el municipio con REE, empresas y administración le confirmó "que los poderes fácticos y los intereses dentro y fuera de los despachos existen". Y le reafirmó en el valor de sus siglas. Fue su peor momento como alcalde. Uno de los mejores es asistir al crecimiento de Penagos, que ya supera los 2.000 habitantes.

Sin profesionalización

Díaz-Munío también señala la independencia como una fortaleza de CastroVerde. "La independencia es fundamental. Te debes a ti mismo y a tu partido. Podemos asumir tareas y compromisos que quizá otros no pueden", a causa, remata, del rédito electoral. En cualquier caso, el alcalde de Castro matiza además el concepto ‘partido independiente’: CastroVerde añade a esa ‘emancipación’planteamientos éticos y políticos, entre los que está la ausencia de "profesionalización política" de sus miembros. Todo muy lejos, dice, de otros independientes surgidos a lo largo de la historia. Y sale a colación la UPCAde Hormaechea.

CastroVerde supuso el estreno político de sus miembros, también para Díaz-Munío, su cara más visible, 74 años, un ingeniero naval ya jubilado. Le acompañan "un grupo de vecinos que venimos de la protesta y la crítica, que hemos dado un paso al frente, y nos hemos metido en una cruzada de ocho años. Hay periodistas, ingenieros, capataz, un profesional de la banca, jubilados…". Deciden asambleariamente, el partido carece de junta directiva, y este (des)estructurarse como formación al uso es parte de esa nueva forma de entender la política de CastroVerde. "Nuestros estatutos son un marco legal, pero no dependemos de nadie, ni siquiera de los formalismos. Nos debemos a la asamblea".

Los miembros de las agrupaciones de Liérganes y Penagos también son vecinos, profesionales de todo tipo. En ULP, el alcalde Santiago Rego es periodista, hay una enfermera, un maestro que trabaja de bombero, una ganadera…, cada cual con un planteamiento político propio, pero suscritos a una "agrupación ciudadana progresista". De ideologías diferentes, coinciden, por ejemplo, en que la gestión de los servicios ha de ser pública y municipal –solo la recaudación de impuestos ha pasado a la Agencia Tributaria del Gobierno autonómico–. Rego deja claro que la ‘conexión’ con el Ejecutivo PRC-PSOE es buena, sobre todo con las Consejerías de Industria, Obras Públicas, y Educación. "Con el Gobierno no nos hemos sentido extraños ni en tierra de nadie".

En Penagos, la AEUP reúne a profesores de instituto, empleados de fábrica, parados. "Hay de todo, es gente que vive aquí, eso es importante", indica Lavín. El alcalde defiende el proyecto por "honesto, transparente, cercano", por ser una iniciativa consolidada. "Con nuestras dificultades y aciertos, pero somos un grupo cohesionado". Si tuvieran que pasar a la oposición, AEUP sobreviviría, opina Lavín.

Salvo el alcalde, ningún edil tiene exclusividad en Penagos. En Liérganes, Rego ostenta una dedicación parcial y se han congelado o rebajado las retribuciones por asistencia a plenos o sesiones. En Castro, Díaz-Munío no cobra remuneración por ser alcalde (al igual que otro concejal jubilado) y destaca que la reducción en gasto político ronda los 400.000 euros.

"Dejarse el pellejo"

La excepcionalidad requiere esfuerzo extra. Su agrupación, recuerda Lavín, no recibe subvenciones. "Los simpatizantes nos pagamos todo". Se reúne, como el resto de partidos de Penagos, en centros sociales, y en campaña electoral, no gastan en cartelería ni derivados, la AEUP acerca sobres y papeletas a domicilio. Rego y los suyos actúan parecido en elecciones, y usan el Ayuntamiento para reunirse.

Díaz-Munío señala otra ‘desventaja’ de ser excepción: "No tienes padrinos en política", y esto puede tener consecuencias, dice, en la distribución del gasto presupuestario autonómico. "Y las prioridades deberían ser solo ciudadanas". El alcalde de Castro también apunta al enorme esfuerzo que requiere el ejercicio diario de la política, "es absorbente, sacrificado, te dejas el pellejo", y más cuando se trata de siglas independientes.

A pesar de que la política puede quedarse en el arte de lo posible, Díaz-Munío está convencido de que la ruptura de la "inercia" del voto en Castro es algo significativo, que Castro ha reflejado el cambio político del país.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate