El Ejército acampa en Cantabria

  • Cerca de 250 soldados de la Unidad Militar de Emergencias llegan a la región para preparar el espectacular simulacro que realizarán en abril

Cerca de 250 soldados de la Unidad Militar de Emergencias llegaron ayer a Cantabria para acondicionar los escenarios del espectacular simulacro que realizarán en la comarca del Besaya durante el próximo mes de abril, ejercicio en el que van a participar alrededor de 3.500 militares y que servirá para poner a prueba la capacidad de respuesta de los servicios de urgencias ante una inundación de gran magnitud.

Según explicó ayer el comandante Javier Trevín, jefe de relaciones institucionales y comunicación pública del batallón, el despliegue, que no pasó inadvertido entre los vecinos de Revilla de Camargo –donde la UME ha instalado su puesto de mando–, forma parte de los planes organizativos de un simulacro que, por su gran envergadura, requiere no solo de coordinación sino también de una minuciosa preparación logística.

«Hemos desplegado personal en las zonas que abarca el simulacro: de sur a norte desde Arenas de Iguña hasta la desembocadura de la ría de San Martín, en Suances, y de oeste a este desde el pantano de Palombera hasta Pontejos», indicó Trevín, comandante de una avanzadilla que no levantará el campamento hasta el próximo viernes.

Durante los próximos tres días, esos 250 soldados, llegados de León, reconocerán los terrenos en los que se va a llevar a cabo este ejercicio, al tiempo que acondicionarán los lugares que les han sido cedidos para que se instalen el tiempo que dure la operación.

«Luego nos iremos y, el día 30, regresaremos ya para quedarnos aquí hasta que termine el simulacro», dijo el jefe de relaciones institucionales, que recordó que el ensayo –bautizado como ‘Cantabria 2017’– se desarrollará entre los días 3 y 7 del próximo mes de abril.

Para llevar a cabo la encomienda, la UME ha desplazado a Cantabria su puesto de mando desplegable y una unidad móvil logística que ha levantado en el pabellón polideportivo de Revilla de Camargo, así como tres equipos especialistas (rescate acuático, vertical y urbano) y una sección de máquinas para el acondicionamiento de terreno con capacidad de movimiento de tierras, que era la que ayer trabajaba a destajo en una finca próxima a la iglesia de la localidad que un particular ha cedido al Ejército pueda bregar con su parque móvil.

La UME piensa meter en ese solar «alrededor de cien vehículos». A cambio, al dueño, que por el aspecto que presentaba el lugar no debía estar especialmente interesado en sacarle partido, se lo van a dejar «como un erial», decía ayer un sargento muy agradecido por la colaboración de Cantabria.