Los ganaderos de raza tudanca y Medio Rural zanjan su enfrentamiento

  • Una partida superior a los 100.000 euros para promoción de la carne se destinará directamente a la línea de ayudas para los criadores

No todo son malas noticias para el consejero de Medio Rural. Jesús Oria y los ganaderos tudancos pusieron ayer punto final al conflicto que mantenían desde el año pasado por la reducción de las subvenciones. Tras una reunión celebrada ayer por la tarde, ambas partes dieron con la fórmula para solucionar esa bajada de las ayudas que tantas quejas ha provocado en el sector. Se traspasarán 180.000 euros de la partida de la promoción de la carne a otra distinta que «permitirá que el dinero llegue directamente al bolsillo del ganadero», según explicó a este periódico el presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Raza Tudanca, Lorenzo González. Desde la Consejería, sin embargo, fueron más prudentes, matizaron que la cantidad no sobrepasará los 150.000 euros y que será la semana que viene cuando se cierre el acuerdo definitivo.

Los criadores, que celebrarán el próximo día 29 una asamblea para informar de esta resolución, tienen previsto levantar de inmediato los vetos a las ferias, a las que habían dejado de asistir, y a los actos de protesta que han protagonizado en los últimos meses contra las políticas del Gobierno autonómico.

«Aquí no hay vencedores ni vencidos. Es un arreglo muy bueno que pone fin a las disputas. Queremos agradecer a la Consejería el esfuerzo por llegar a un entendimiento tan bueno para las familias de los ganaderos», destacó González.

Los criadores mantenían que durante el periodo 2014-2020 las razas locales amenazadas tenían asegurada una ayuda de 200 euros hasta 40 UGMs (Unidades de Ganado Mayor de dos años), «cifra idéntica», según señalaron, al periodo anterior 2007-2013, pues resulta de sumar las ayudas ya extintas del denominado ‘decreto Ferrari’ y por mantenimiento de razas. Fue Oria, según su versión, el que dio orden de «recortar drásticamente las ayudas» hasta l60 euros y limitarlas a un máximo de 30 UGMs, una cantidad que, según avisaron, «hace inviable» mantener las explotaciones de tudanco.

Uno de los momentos más tensos de este enfrentamiento se produjo a comienzos de marzo, cuando un millar de ganaderos se manifestó por el centro de Santander para protestar por las políticas ganaderas del bipartito. Aunque las indemnizaciones por la brucelosis acapararon las pancartas, también los tudancos, presenten en la marcha, dejaron oír sus demandas.

Desde entonces, los acercamientos entre las dos partes no han dejado de producirse. El propio Oria ya había adelantado en los últimos días la cercanía de un posible acuerdo. En la finca de la Jerrizuela, centro dependiente del Gobierno regional especializado en la selección de ganado tudanco, el consejero señaló hace sólo una semana que la vaca tudanca «sigue siendo nuestro tótem», reafirmando la intención del Gobierno regional de continuar potenciando la raza autóctona. Oria incidió entonces en que «desde que yo formo parte de la Consejería una las prioridades en producción animal ha sido tener a la tudanca en las mejores condiciones posibles y a ello dedicamos nuestro esfuerzo».

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