Diez horas de espera en el aeropuerto de Santander

De izquierda a derecha, Miguel Manzanedo, Rocío Pérez, Jacinto Hernández, María Emilia Lorenzo, Rosana Martínez y Javier Gutiérrez.
De izquierda a derecha, Miguel Manzanedo, Rocío Pérez, Jacinto Hernández, María Emilia Lorenzo, Rosana Martínez y Javier Gutiérrez. / Antonio 'Sane'
  • El vuelo 6385 de Ryanair, con destino Barcelona, ha dejado en tierra a decenas de pasajeros por una avería en el avión

  • El despegue estaba previsto a las 13.10 horas; pero finalmente se ha programado a las 22.45 horas

Llegaron al aeropuerto Seve Ballesteros a las 11.00 horas, pasaron el control a las 12.30 y pensaban embarcar poco antes de la salida prevista a las 13.10; pero a última hora de la tarde de este jueves, decenas de pasajeros aún esperaban un avión de Ryanair que los llevara a su destino, Barcelona. "Hemos estado esperando durante horas sin que nadie nos dijera qué estaba pasando. No es de recibo que nos traten así", denuncia Almudena Bobes, una de las damnificadas por la avería del avión que estaba destinado a hacer ese trayecto, y que aún permanece en Barcelona. "Lo último que nos han dicho es que ese avión ya no va a venir. Que a las 23.45 llegará otro de Londres, y será el que nos lleve a Barcelona con hora de llegada estimada a la una de la madrugada", protesta.

Algunos pasajeros han decidido esperar en el aeropuerto -los hay que han regresado a sus casas, que han utilizado otro medio de transporte o que han buscado vuelos alternativos en Bilbao-; pero ninguno ha recibido una alternativa al vuelo retrasado, el 6385. "Nos dicen que no pueden hacer nada más que ofrecernos la hoja de reclamaciones. Afirman que las bases estipulan que nos pueden cubrir hasta 250 euros por gastos de hotel, pero que siempre ha de ser adelantando nosotros el capital", critican.

Contradicciones

Las informaciones fueron contradictorias desde primera hora de la mañana. Primero se informó de un simple retraso. Hacia las 15.00 horas, cuando las colas de viajeros indignados se agolparon frente a la ventanilla de la compañía, llegó la noticia de avería del avión. Se avanzó entonces que una nueva posible salida sería a las 14.55 horas; pero en realidad eso nunca ocurrió. "Yo viajo con un menor y con dos personas mayores, una de ellas padece problemas cardiacos. No puedo estar esperando en el aeropuerto diez horas", denuncia Bobes.

Miguel Manzanedo, Rocío Pérez, Rosana Martínez y Javier Gutiérrez viajaban a Granollers para ver competir a sus hijas pequeñas. "Están en las fases finales del Campeonato de España de voleibol. Ya nos hemos perdido el partido de hoy. Esperemos que no nos suceda lo mismo con el de mañana", lamentan. Han decidido pasar el rato en la cafetería, y hacen gasto de sendos vales de 5 euros que ha facilitado la compañía como gasto por la comida y la cena.

"Las chicas de la ventanilla de Ryanair no nos dicen nada, porque ellas no pueden decir nada; pero esto no puede ser. Yo no vuelvo a viajar con Ryanair", protesta Jacinto Hernández. La uruguaya María Emilia Lorenzo se ha quedado en tierra y ha tenido que despedir a su hermana "que tenía que ir sí o sí a Barcelona hoy porque tiene que trabajar". "Yo me he resignado y espero a que podamos salir esta noche porque coger otro vuelo es un gasto que no puede ser".

La respuesta de la compañía

La respuesta de Ryanair ha llegado el viernes por la mañana. La compañía indica en un comunicado que "este vuelo de Santander a Barcelona tuvo que retrasarse después de que una luz de advertencia de la cabina señalara un posible problema técnico menor. Los clientes desembarcaron y recibieron tres vales de refrescos hasta que salió el avión de reemplazo con destino a Barcelona. Ryanair pide sinceras disculpas a todos los clientes afectados por este retraso".

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