El programa LIFE+ cumple 25 años de lucha por la supervivencia del oso pardo

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Una hembra de oso pardo, con sus oseznos, en libertad. / DM

  • El proyecto europeo, que busca perpetuar la especie en la Cordillera Cantábrica, ha logrado reducir las barreras geográficas de la especie

Unos 200 ejemplares de oso pardo habitan a día de hoy la Cordillera Cantábrica. Un animal considerado como "especie prioritaria" y "de interés comunitario, que requiere una protección estricta", según la Directiva de Hábitats de la Unión Europea. El número no parece ser un problema acuciante en la actualidad, pero la diversidad genética de esa comunidad del norte de España está amenazada por la inmobilidad de sus miembros y la endogamia. Una circunstancia condicionada en buena manera por la geografía.

A esas barreras que se pueden dibujar en un mapa, y que están construidas a base de infraestructuras como carreteras, vías férreas o poblaciones, las llaman corredores. La más grande -de unos 50 kilómetros- la bautizaron hace tiempo como corredor Interpoblacional, y discurre por las comunidades de Asturias y Castilla y León. En la práctica, divide las dos grandes poblaciones de oso pardo que habitan la zona más occidental de la cordillera -de unos 160 ejemplares-; y la más oriental -de 30 ejemplares-.

Eliminar riesgos

Para atajar ese problema de puso en marcha en 1992 el proyecto europeo LIFE+, que cumple este domingo día 21 su 25 cumpleaños, y que ha puesto el foco en este proyecto para que el oso pueda volver a ocupar este territorio. Los últimos estudios constatan que el corredor es frecuentado por algunos ejemplares de manera esporádica; aunque existe la dificultad que condicionan diferentes infraestructuras como la autopista León-Asturias, construida en la década de los ochenta y que ha reducido de forma drástica los pasillos de comunicación; el ferrocarril, la línea de AVE, un embalse y hasta una estación de esquí.

El plan busca también reducir los riesgos para la especie, como el trampeo ilegal y el uso de venenos . También se busca la educación y concienciación, sobre todo en el ámbito escolar, donde más calado está alcanzando el programa con juegos, charlas y salidas al campo. Se ha promovido también la compra de montes y fincas para habilitar espacios de conexión entre zonas y el resultado es que la salud del oso pardo del cantábrico ha mejorado en las últimas décadas.

Para celebrar el cumpleaños del proyecto LIFE+ la Fundación Oso Pardo ha editado un vídeo conmemorativo que pretende volver a poner en valor la naturaleza, el oso y la conservación de su hábitat.

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