El cristal de la ventanilla junto al retrovisor reventó como consecuencia del impacto, que dejó su marca en la puerta
El cristal de la ventanilla junto al retrovisor reventó como consecuencia del impacto, que dejó su marca en la puerta / DM

"Me quedé temblando"

  • Un objeto impacta con un coche justo tras pasar por la S-10 bajo el puente que conecta Valle Real y el aeropuerto. "Mi percepción es que me tiraron algo desde un lateral de la carretera"

La noche estaba fea. Lloviendo a cántaros. Por la S-10, cerca de las dos de la mañana, no había ni un alma. Él iba escuchando la radio, no muy deprisa, según cuenta. Estaba ya cerca del radar, así que no era cuestión de correr. Justo tras pasar bajo el puente que, para entenderse, conecta Valle Real con el aeropuerto, sintió el impacto. Fuerte. «Me quedé temblando. Me saltaron los cristales y los vi pasar cerca de la cara. No sé qué pasó, pero en ese momento pensé que podía ser hasta un disparo». Es el relato que hace José Antonio San Miguel.

Un objeto golpeó su coche en marcha en plena noche cuando circulaba en sentido Maliaño. La Guardia Civil ha abierto una investigación. «Mi percepción –remarca el protagonista, porque no tiene la certeza de que así haya sido– es que me tiraron una piedra desde un lado de la carretera». Tanto los agentes de Tráfico como fuentes de la Policía Local de Camargo –ambos acudieron al lugar del suceso– confirman que se trata de un hecho aislado, que no les consta que se hayan producido situaciones similares últimamente.

Salió de trabajar y se fue a dar una vuelta por Santander. Sucedió cuando regresaba. San Miguel cuenta que el objeto golpeó en la chapa, en la parte metálica de la puerta y, por efecto del impacto, hizo estallar el cristal de la ventana pequeña, junto al espejo retrovisor. Un gran susto. Unos metros más adelante y tras asegurarse de que no venía ningún coche, detuvo el vehículo y avisó al 112. «Fue lo primero que se ocurrió porque además me puse nervioso». Los primeros en acudir fueron los municipales de Camargo, que andaban a esa hora por las inmediaciones, aunque ellos ya le indicaron que el asunto era competencia de la Guardia Civil. Cuando llegaron le fue practicada la prueba de alcoholemia con resultado negativo.

Al producirse el hecho justo tras pasar por el puente todas las miradas se pusieron, de entrada, en ese punto sin descartar ninguna hipótesis. San Miguel no observó el objeto que golpeó su coche –aunque los agentes que inspeccionaron la zona utilizaron la palabra «cascotes»– y tampoco pudo ver a nadie por los alrededores cuando se produjo el suceso. Eso sí, ayer por la mañana se acercó hasta allí para observar si la estructura que pasa sobre la S-10 tiene alguna parte deteriorada, alguna zona rota que pudiera haber sido la causa de algún desprendimiento. Nada.

Un caso aislado

Mientras, fuentes de la Guardia Civil de Tráfico en Cantabria consultadas por este periódico confirmaron que se han abierto diligencias por los hechos, que se produjeron exactamente a las dos menos diez. Aseguraron que hay una investigación en marcha y que, en este sentido, «no se puede afirmar si le han tirado algo o si se ha caído». «Es un caso aislado, algo que no es normal», recalcan las mismas fuentes al preguntarles si tienen constancia de episodios similares en la zona o en otros puntos.

«A lo largo de todos estos años se ha podido producir algún caso puntual, pero no es para nada algo habitual ni algo que se produzca con asiduidad», contestaron en el mismo sentido desde la Policía Local de Camargo.

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