Gema, Beatriz, Carmen y Rubén, integrantes de la asociación ‘Pelones Cantabria’, con sus broches solidarios.
Gema, Beatriz, Carmen y Rubén, integrantes de la asociación ‘Pelones Cantabria’, con sus broches solidarios. / D. Pedriza

El reto de los 'pelones', en el aire

  • La asociación que ha recaudado fondos para cambiar los pijamas de hospital de los niños, "desilusionada" ante "la falta de interés" de Sanidad en su proyecto

Han hecho falta miles de broches de goma eva hechos a mano para recaudar los fondos necesarios que harán posible sustituir los ‘fríos pijamas’ que los hospitales proporcionan a los niños ingresados por unos más atractivos, con color, que «gusten a los pequeños». «Con toda la ilusión del mundo», las integrantes de la asociación ‘Pelones Cantabria’, creada hace dos años por un grupo de aficionadas a las manualidades, pusieron en marcha su primer proyecto solidario propio, ya que antes solo habían «colaborado de forma puntual» en iniciativas organizadas por otras entidades.

Animadas por «la estupenda acogida» que habían tenido sus muñecos (pelones), inspirados en los niños que se someten a tratamiento oncológico, plantearon su idea a la Dirección de Valdecilla, que la recibió con buenos ojos. Así que se pusieron manos a la obra.

Pelón a pelón, al precio de dos euros la unidad, vendidos en mercadillos y a través de redes sociales, la asociación ha logrado reunir la cantidad suficiente para hacer realidad el proyecto (calculan una inversión de entre 6.000 y 8.000 euros). Sin embargo, no han encontrado por parte de la Administración la colaboración que esperaban. La «decepción» de estas jóvenes, que les hizo plantearse incluso «tirar definitivamente la toalla», es la que ha acabado por sacar a la luz la «falta de interés mostrada por la Consejería de Sanidad».

«No queremos que este proyecto tan bonito se pierda, nos da pena, teníamos especial ilusión por desarrollarlo en Cantabria, pero tal y como va la cosa, se nos quitan las ganas», declaran. No obstante, mantienen la esperanza de que este «toque de atención», que saben que «no ha sentado bien» a los aludidos, sirva para «reconducir la situación».

"Dispuestas a hablar"

Ellas estarán «encantadas» de sentarse a hablar con la Consejería, porque su objetivo es que los nuevos pijamas infantiles lleguen cuanto antes a los centros. «Es una demanda que nos han trasladado padres de niños con enfermedades crónicas o cáncer, que son los que se enfrentan a estancias más largas». Por eso, cuando tuvieron las primeras reuniones con Valdecilla, en noviembre, accedieron a extender el proyecto a los tres servicios de Pediatría de Cantabria, es decir, también a Sierrallana yal Hospital de Laredo. «Teníamos ganas, ilusión y dinero». Todo parecía ir bien encaminado. Eso sí, había que preparar un convenio de colaboración, «del que tuvimos que encargarnos nosotras; nos asesoramos y lo redactamos. Pero cuando lo entregamos, la respuesta fue que tiene que ser la consejera quien lo firme. Y en esas estamos, porque hemos pedido cita y nos han dicho que nos atenderá cuando tenga tiempo». El problema es que «ha pasado más de un mes y no lo ha encontrado», critican.

La Gerencia de Valdecilla, que ha recibido con «sorpresa» el gesto de «impaciencia» de ‘Pelones Cantabria’, responde que «no ha habido desinterés» sino que «firmar un convenio lleva tiempo y que este ha seguido exactamente el mismo trámite que todos los firmados este año». Las responsables del proyecto, que contribuyeron a financiar la ‘estación lunar’ de Juegaterapia del Gregorio Marañón de Madrid (habitación de aislamiento) y el parque infantil de Valdecilla que impulsó Buscando Sonrisas, confían en que sus ‘pelones’ puedan aportar su granito para hacer «algo más llevadera» la estancia hospitalaria de los más pequeños.

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