La candidatura de Zuloaga para liderar el PSOE abre una nueva crisis en el partido

Pablo Zuloaga, tras presentar oficialmente este lunes su candidatura a la Secretaría General del PSOE de Cantabria.
Pablo Zuloaga, tras presentar oficialmente este lunes su candidatura a la Secretaría General del PSOE de Cantabria. / DM
  • El alcalde de Bezana comunicó ayer a Díaz Tezanos que luchará por la secretaría general rompiendo el pacto cerrado tres días antes

Justo en el mismo instante en el que la nueva ejecutiva liderada por Pedro Sánchez llamaba a cerrar filas y apelaba a la unidad para conseguir ocupar La Moncloa, dando por zanjadas las luchas intestinas libradas en los últimos meses, Pablo Zuloaga comunicaba a la actual secretaria general de los socialistas cántabros, Eva Díaz Tezanos, que se disputará con ella las riendas del partido en Cantabria.

Cuando todo hacía pensar que ambas familias, sanchistas y susanistas, habían sido capaces de llegar a un acuerdo que otorgaba el 60% de los puestos de la nueva Ejecutiva a los seguidores del actual líder nacional y aseguraba a Díaz Tezanos la reelección como secretaria general, el alcalde de Santa Cruz de Bezana ha dado un paso al frente dispuesto a batirse en duelo con quien lleva desde 2012 al frente de la agrupación regional y hoy ocupa la vicepresidencia del Gobierno.

Adelantada por este periódico, la noticia de que a la actual secretaria general de los socialistas cántabros se le complica la reelección ha caído como un jarro de agua fría entre los miembros de su equipo, que ayer acusaron al grupo encabezado por Pedro Casares, secretario general del PSOE de Santander, líder de los sanchistas en Cantabria –y, desde hace solo unas horas, miembro de la nueva Ejecutiva Federal del partido– de «romper unilateralmente» un acuerdo cerrado el pasado jueves tras horas de negociación. «Lo único que puedo decir es que quienes avalaron el acuerdo, las personas que estuvieron sentadas a la mesa de negociación durante todo el día y finalmente aceptaron un acuerdo, se han retractado. Algo que resulta incomprensible», aseguró ayer Ramón Ruiz, líder de los seguidores de Susana Díaz en la contienda librada a escala nacional hasta hace solo unas semanas, consejero de Educación y mano derecha de la actual secretaria general.

«Hay mucha inquietud»

Mientras Pablo Zuloaga guardaba silencio –según su entorno, «respetuoso con el calendario congresual»–, desde la filas de Díaz Tezanos acusaban a quienes serán oficialmente sus contrincantes de haber faltado a la palabra dada y de haber colocado al partido en una situación preocupante e incierta.

«Hay una evidente inquietud entre los cargos orgánicos e institucionales del partido porque no es el momento. Formamos parte del Gobierno y llevamos dos años disfrutando de una tranquilidad que hacía tiempo que no teníamos. En esa idea nos hemos sentado a una mesa de negociación en la que la secretaria general, en un claro gesto de generosidad, les ha ofrecido el 60% de representación en las estructuras orgánicas y han aceptado. Sin embargo, a pesar de lo que eso supone y puede representar para alguien que pretende ser el líder un partido, han tardado solo unas horas en faltar a su palabra», explicaba Javier Incera, secretario de Organización, asegurando que ayer mismo habían comentado lo ocurrido con los actuales líderes socialistas, que han mostrado su preocupación.

Relevos en la cúpula

Lo que nadie duda es que este domingo no debió de ser un buen día para Eva Díaz Tezanos. Además de enterarse de que tendrá que echar el resto para tratar de convencer a los socialistas cántabros de que este no es el mejor momento para cambiar de líder, fue testigo del nombramiento de Pedro Casares como miembro de la nueva ejecutiva; una mesa en la que, hasta hace nada, ella tenía un asiento reservado.

Y no solo eso. También ayer se decidió que los alcaldes de Torrelavega, José Manuel Cruz Viadero, y Los Corrales de Buelna, Josefina González, y el secretario de los socialistas de Suances, José Luis Plaza, entren a formar parte del Comité Federal. Un privilegio que hasta ahora, además del propio Pedro Casares, ostentaba Dolores Gorostiaga. Será difícil que la histórica exlideresa, la mujer que dejó en manos de Díaz Tezanos las riendas del partido tras doce años al frente, y que ha ocupado numerosos cargos de responsabilidad desde que en 1983 inició su carrera política, se mantenga en la cúpula del partido si Díaz Tezanos no gana la guerra que acaba de declararse.

Quien sí tiene mucho trabajo por delante es el flamante responsable de Transportes e Infraestructuras dentro del comité ejecutivo. El destino ha querido que Pedro Casares, –que ayer dijo sentirse «agradecido y orgulloso»– se encargue de la misma área que Mariano Rajoy ha dejado en manos de Íñigo de la Serna, su enemigo político número uno cuando el hoy ministro de Fomento era alcalde de Santander y él, jefe de la oposición.

«Estoy orgulloso de formar parte de la nueva ejecutiva del PSOE y del equipo de Pedro Sánchez y agradecido a toda la militancia del PSOE de Cantabria y a todos los compañeros que han trabajado durante los últimos meses en cambiar y fortalecer el PSOE», declaró convencido de que los socialistas están ante un gran reto. «Es apasionante contribuir a diseñar el proyecto de futuro de todos los socialistas desde la dirección del PSOE. Y solo puedo responder a la confianza que han depositado en mí con trabajo, compromiso y honestidad», dijo sin olvidar a quien le ha puesto donde hoy está: «Si el PSOE escucha a la ciudadanía, como Pedro Sánchez ha escuchado a la militancia, volveremos a ser el partido de la mayoría social».

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