La mecha prendida

'Tranquila, Eva, que contigo no va nada', le fueron a decir a su secretaria general los adalides sanchistas en Cantabria, Pedro Casares y Pablo Zuloaga entre ellos, cuando allá por el mes de febrero se lanzaban a la ofensiva para el regreso de su líder al trono de Ferraz. Quizá fueron sinceros entonces al dar garantías a Díaz Tezanos de que la movilización en favor de Sánchez no tendría ulteriores consecuencias en Cantabria, pero los más curtidos en los turbulentos avatares del partido, de uno y otro bando, se mostraban más escépticos. Cuando se prende la mecha, luego no resulta fácil apagarla, advertían.

Así ha sido. Ni la neutralidad formal en las primarias ni el llamamiento reiterado a la unidad ni los gestos de acercamiento a los renovadores le han servido a Díaz Tezanos para lograr la candidatura de integración que pretendía. Los actos multitudinarios de la campaña de Sánchez y su victoria arrolladora han desatado la batalla por el cambio. Es un fervor reciente el que se ha incubado entre la militancia, porque el sanchismo representado en la ejecutiva regional hasta ahora nunca había alterado la paz y la unanimidad reinantes en los órganos de dirección del partido.

En este grupo se han detectado sensibilidades y expectativas personales diferentes, también movimientos desconcertantes. En cuestión de horas han pasado de negociar con Díaz Tezanos una lista única y un nuevo modelo de funcionamiento del partido a llamar a las barricadas en las redes sociales para lanzar la candidatura alternativa. Pedro Casares ingresa en la Ejecutiva federal de Pedro Sánchez y Pablo Zuloaga pasa a ser el abanderado del movimiento crítico.

Están en juego la Secretaría General, la candidatura de 2019 y, desde luego, la paz del partido. La incógnita a despejar: ¿cuántos del 70% de los militantes cántabros que respaldaron la resurrección de Pedro Sánchez apoyarán ahora la crucifixión de Eva Díaz Tezanos, secretaria general y vicepresidenta del Gobierno PRC/PSOE? Precisamente para subrayar la diferencia entre una pugna y otra, la secretaria general presenta su candidatura con alcaldes que apoyaron a Sánchez. Hoy empieza la fase de captación de avales, que puede aportar indicios, pero ninguna garantía.

Conscientes de su fuerte envite, los sanchistas extienden en las últimas horas la teoría de que su victoria no afectaría a la posición de Díaz Tezanos en el Ejecutivo. Bueno, todos saben que eso no es así. La derrota sería una desautorización en toda regla y añaden sus partidarios que en ese supuesto ella –y sus consejeros, se supone– dejarían el Gobierno al minuto siguiente. La estabilidad del pacto autonómico y municipal con el PRC es otra de las grandes incertidumbres de la pugna por el liderazgo socialista.

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